24 Diciembre 2005 Seguir en 
En una fuerte jugada, el Gobierno obligó a renunciar ayer al jefe y al subjefe de la Policía, Pedro René Ledesma y José Melián. Los reemplazó por otros dos funcionarios, y pasó a retiro a 370 uniformados, en una de las purgas más importantes del último lustro.
El detonante de la decisión, tomada por el ministro de Seguridad, Pablo Baillo, y respaldada personalmente por el gobernador José Alperovich, fue justamente la lista de retiros confeccionada por Ledesma, y con la cual el PE no estaba de acuerdo. En reemplazo de los dos máximos responsables de la fuerza fueron presentados ayer los ahora comisarios generales Hugo Raúl Sánchez y Luis Nicolás Barrera. Anoche se analizaba la reestructuración de la fuerza ya que, la próxima semana, habrá ascensos y se deberá designar a los nuevos jefes de la mayoría de Regionales, Direcciones y otras dependencias de la fuerza.
Alperovich agradeció la gestión de Ledesma y de Melián, de quien dijo que son buenas personas. Pero, al igual que Baillo, advirtió que era necesario un cambio en la Policía. "Queremos acercarnos más a la gente. Que confíen en nosotros, y que podamos tener una provincia en paz", dijo el ministro. Si bien casi todos los años se producen retiros en la fuerza, desde 2000 no se producía un movimiento tan importante de personal. Ahora, además, se efectivizará a 1.300 agentes.
El detonante de la decisión, tomada por el ministro de Seguridad, Pablo Baillo, y respaldada personalmente por el gobernador José Alperovich, fue justamente la lista de retiros confeccionada por Ledesma, y con la cual el PE no estaba de acuerdo. En reemplazo de los dos máximos responsables de la fuerza fueron presentados ayer los ahora comisarios generales Hugo Raúl Sánchez y Luis Nicolás Barrera. Anoche se analizaba la reestructuración de la fuerza ya que, la próxima semana, habrá ascensos y se deberá designar a los nuevos jefes de la mayoría de Regionales, Direcciones y otras dependencias de la fuerza.
Alperovich agradeció la gestión de Ledesma y de Melián, de quien dijo que son buenas personas. Pero, al igual que Baillo, advirtió que era necesario un cambio en la Policía. "Queremos acercarnos más a la gente. Que confíen en nosotros, y que podamos tener una provincia en paz", dijo el ministro. Si bien casi todos los años se producen retiros en la fuerza, desde 2000 no se producía un movimiento tan importante de personal. Ahora, además, se efectivizará a 1.300 agentes.
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