18 Diciembre 2005 Seguir en 
BUENOS AIRES.- El abogado Patricio Poplavsky, representante de algunos familiares de las víctimas de la tragedia de Cromagnon, aseguró ayer que la responsabilidad de la banda Callejeros en el hecho ocurrido el 30 de diciembre es mayor que la del empresario Omar Chabán, y descartó que exista una maniobra política, según denunció Patricio Santos Fontanet, el líder de la banda.
"Los integrantes del grupo fueron la última barrera antes de que esto suceda. Ellos tuvieron la posibilidad de evitar la tragedia, eran conscientes de lo que podía ocurrir. Sin embargo, eligieron seguir tocando y así les fue", dijo Poplavsky.
Los siete músicos y el manager de Callejeros fueron procesados el viernes por el delito de estrago doloso, y podrían recibir una pena de entre ocho y veinte años de prisión.
De esta manera, la situación procesal se equipara con la de Chabán, aunque ellos podrán esperar el juicio en libertad.
Cambios procesales
El juez Julio Lucini realizó una serie de ajustes a la situación procesal de los imputados. "Hizo el cambio que estábamos esperando, y queda demostrado que la responsabilidad penal del grupo es a título de dolo y no por culpa", afirmó Poplavsky. En su resolución, el juez sostuvo que la banda promocionaba el uso de bengalas en sus shows, a sabiendas del peligro que esto ocasionaba, y que permitió el ingreso de un número de asistentes superior a la capacidad del local. "El grupo eligió tocar en República Cromagnon justamente para evitar todo tipo de control, puesto que ello los sujetaba al acatamiento de una serie de requisitos que no estaban dispuestos a cumplir", asegura el magistrado.
Según Poplavsky, antes de que comenzara el show Chabán les había avisado a los músicos lo que podía pasar y estos no hicieron nada para prevenirlo. "El grupo fomentaba el uso de elementos pirotécnicos, y aún sabiendo la peligrosidad de su uso, fue indiferente ante la actitud de la gente de prender bengalas y tirarlas", sostuvo. Asimmismo, reclamó que el suspendido jefe de Gobierno, Aníbal Ibarra, sea llamado inmediatamente a declaración indagatoria. "Es un eslabón más de la cadena de responsabilidades", afirmó. (NA)
"Los integrantes del grupo fueron la última barrera antes de que esto suceda. Ellos tuvieron la posibilidad de evitar la tragedia, eran conscientes de lo que podía ocurrir. Sin embargo, eligieron seguir tocando y así les fue", dijo Poplavsky.
Los siete músicos y el manager de Callejeros fueron procesados el viernes por el delito de estrago doloso, y podrían recibir una pena de entre ocho y veinte años de prisión.
De esta manera, la situación procesal se equipara con la de Chabán, aunque ellos podrán esperar el juicio en libertad.
Cambios procesales
El juez Julio Lucini realizó una serie de ajustes a la situación procesal de los imputados. "Hizo el cambio que estábamos esperando, y queda demostrado que la responsabilidad penal del grupo es a título de dolo y no por culpa", afirmó Poplavsky. En su resolución, el juez sostuvo que la banda promocionaba el uso de bengalas en sus shows, a sabiendas del peligro que esto ocasionaba, y que permitió el ingreso de un número de asistentes superior a la capacidad del local. "El grupo eligió tocar en República Cromagnon justamente para evitar todo tipo de control, puesto que ello los sujetaba al acatamiento de una serie de requisitos que no estaban dispuestos a cumplir", asegura el magistrado.
Según Poplavsky, antes de que comenzara el show Chabán les había avisado a los músicos lo que podía pasar y estos no hicieron nada para prevenirlo. "El grupo fomentaba el uso de elementos pirotécnicos, y aún sabiendo la peligrosidad de su uso, fue indiferente ante la actitud de la gente de prender bengalas y tirarlas", sostuvo. Asimmismo, reclamó que el suspendido jefe de Gobierno, Aníbal Ibarra, sea llamado inmediatamente a declaración indagatoria. "Es un eslabón más de la cadena de responsabilidades", afirmó. (NA)
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