Tres hombres impidieron el robo de $ 8.000

Dos ladrones atacaron a una mujer y le quitaron el dinero, pero un remisero y dos cuidacoches lo evitaron. La agresión ocurrió en pleno centro. El chofer, cuando los delincuentes escapaban en una moto, los tiró con su auto.

EL HEROE. Jorge Paniagua es uno de los hombres que actuaron. LA GACETA / JORGE OLMOS SGROSSO
EL HEROE. Jorge Paniagua es uno de los hombres que actuaron. LA GACETA / JORGE OLMOS SGROSSO
17 Diciembre 2005
Tres hombres impidieron, en un hecho que conmocionó al microcentro, que dos delincuentes le robaran dinero a una mujer en calle Salta esquina 24 de Septiembre.
La víctima, Liliana Ruth Olea Sozuniuk, de 35 años, empleada de un centro odontológico, llevaba $ 8.000 de la empresa en la cual trabaja. Había salido de un banco y se dirigía por calle Salta al 100 hacia su lugar de trabajo. “Cuando iba por mitad de cuadra, un tipo se cruzó de vereda y se vino hacia mí. Me di cuenta de que quería robarme, pero ya no podía hacer nada. Agarró mi bolsa y comenzamos a forcejear. Caí sobre la vereda, y entonces me la quitó”, relató, aún angustiada, la mujer. “El ladrón llegó hasta la mitad de la calle y se subió a una moto que era manejada por otra persona. Siguieron a contramano por Salta e intentaron doblar en Mendoza, y allí un auto los chocó”, contó. La mujer sufrió fracturas en el brazo derecho y fue atendida de urgencia en el sanatorio 9 de Julio 
Lo que sucedió es que, cuando los ladrones huían, un remisero los embistió intencionalmente. Los hombres se levantaron y salieron corriendo con el dinero por calle Mendoza hacia el oeste, pero Jorge Paniagua, de 32 años, y su amigo Gustavo -ambos cuidadores de autos- persiguieron a los arrebatadores. “Nos pusimos enfrente de ellos, y nos dijeron que no nos metiéramos. Entonces mi compañero le pegó una trompada al que llevaba la bolsa; este la soltó y yo la levanté. Después se la di a un hombre que trabaja con la chica”, relató Paniagua. Los ladrones lograron escapar.
Gustavo y Walter, el remisero que conducía su Renault 18, no quisieron decir su apellido. “Yo venía por Mendoza y me paré en el semáforo de la esquina de Salta. Desde el auto vi cuando ocurría el robo. La gente miraba cómo el ladrón le quitaba la bolsa a la chica y nadie la defendía. Cuando los dos tipos comenzaron a escapar me dio mucha bronca. Metí el cambio y les tiré el auto encima. Rompí todo el radiador...”, comentó el remisero.

Sin chapa patente
El subcomisario Hugo Barrionuevo, jefe de Sustracción de Automotores, y el oficial José Robles informaron que la motocicleta Honda XR azul y roja, en la cual los arrebatadores intentaron huir, no posee dominio.  “Estuve cerca de 40 minutos en un negocio esperando que llegaran la ambulancia y la Policía. En ese momento me enteré de que habían recuperado la bolsa con la plata y me sentí mucho mejor”, dijo la víctima. 
Pablo Olea, padre de la mujer, se mostró indignado por la falta de seguridad en la zona. “Nunca hay nadie que cuide esa cuadra. El Gobierno dice que pone policías, pero es mentira. Hoy le pasó a mi hija; mañana, ¿a quién?”, dijo Olea mientras esperaba que los médicos terminaran de atenderla.