15 Diciembre 2005 Seguir en 
Siempre desconfió del lugar donde debía terminar con su trabajo. Y el destino le dio la razón. Un camionero fue asesinado ayer a tiros por un grupo de personas que intentaron asaltarlo en la intersección de la avenida Pedro Miguel Aráoz y la Autopista Famaillá, en un paraje conocido como Las Piedritas.
Cerca de las 4, José Manuel Márquez, de 33 años y domiciliado en Lavaisse 545, había cargado, en Tribunales, el cuarto contenedor con tierra para descargar en el terreno donde habitualmente lo hacía. Por temor a que algo le sucediera, le pidió a su amigo Rafael Soria que lo acompañara.
A las 4.30 Márquez detuvo el camión en un predio donde se reciben escombros y tierra para ser rellenado.
El y su compañero, cuando descargaban los sedimentos que se extraen de las reformas de Tribunales, se alarmaron al observar que se aproximaban por lo menos siete jóvenes que habían salido de medio de un monte que existe en la zona.
A los segundos, los jóvenes sacaron armas de fuego. Las víctimas intentaron resistirse, pero al verse superadas en número, huyeron del lugar.
Soria relató que comenzaron a correr hacia el sureste, pero, a los pocos metros, escuchó que su compañero le dijo "me dieron un tiro" y cayó al suelo. Declaró haber percibido el ruido de al menos tres o cuatro disparos, y que no detuvo su marcha hasta que se encontró con unos policías, a quienes les comentó lo que había ocurrido.
Algunas pistas
Fue entonces cuando una comisión policial al mando del comisario Bernardo Juárez, titular de la seccional 4a, y supervisada por Nicolás Barrera, jefe de la Regional Capital, llegó y, a 20 metros hacia el sur donde estaba detenido el camión, encontró a Márquez sin vida, con al menos un disparo en la espalda.
La fiscal Adriana Gianonni y el secretario Ernesto Baaclini ordenaron que al cuerpo del camionero se le realice la autopsia. Con este estudio buscan confirmar cuántos proyectiles recibió la víctima y si realmente salieron de una pistola nueve milímetros, como creen los forenses.
Los delincuentes, al advertir lo que había pasado, escaparon. Márquez tenía en la billetera los $ 12 que poseía.
La Policía ya identificó a por lo menos seis sospechosos, aunque no pudo detenerlos. Según trascendió, sería un grupo dedicado al cuatrerismo.
Casado y con hijos
José Manuel Márquez estaba casado y tenía tres hijos. Desde hacía tres años trabajaba como chofer de camiones para la empresa constructora CEA, la que está encargada de realizar la recuperación de Tribunales. "Era un tipo común y corriente que nunca le hizo mal a nadie. Ahora no sé qué pasará con su familia", aseguró Juan, el único hermano que estaba en condiciones de hablar, después de lo que había ocurrido.
Cerca de las 4, José Manuel Márquez, de 33 años y domiciliado en Lavaisse 545, había cargado, en Tribunales, el cuarto contenedor con tierra para descargar en el terreno donde habitualmente lo hacía. Por temor a que algo le sucediera, le pidió a su amigo Rafael Soria que lo acompañara.
A las 4.30 Márquez detuvo el camión en un predio donde se reciben escombros y tierra para ser rellenado.
El y su compañero, cuando descargaban los sedimentos que se extraen de las reformas de Tribunales, se alarmaron al observar que se aproximaban por lo menos siete jóvenes que habían salido de medio de un monte que existe en la zona.
A los segundos, los jóvenes sacaron armas de fuego. Las víctimas intentaron resistirse, pero al verse superadas en número, huyeron del lugar.
Soria relató que comenzaron a correr hacia el sureste, pero, a los pocos metros, escuchó que su compañero le dijo "me dieron un tiro" y cayó al suelo. Declaró haber percibido el ruido de al menos tres o cuatro disparos, y que no detuvo su marcha hasta que se encontró con unos policías, a quienes les comentó lo que había ocurrido.
Algunas pistas
Fue entonces cuando una comisión policial al mando del comisario Bernardo Juárez, titular de la seccional 4a, y supervisada por Nicolás Barrera, jefe de la Regional Capital, llegó y, a 20 metros hacia el sur donde estaba detenido el camión, encontró a Márquez sin vida, con al menos un disparo en la espalda.
La fiscal Adriana Gianonni y el secretario Ernesto Baaclini ordenaron que al cuerpo del camionero se le realice la autopsia. Con este estudio buscan confirmar cuántos proyectiles recibió la víctima y si realmente salieron de una pistola nueve milímetros, como creen los forenses.
Los delincuentes, al advertir lo que había pasado, escaparon. Márquez tenía en la billetera los $ 12 que poseía.
La Policía ya identificó a por lo menos seis sospechosos, aunque no pudo detenerlos. Según trascendió, sería un grupo dedicado al cuatrerismo.
Casado y con hijos
José Manuel Márquez estaba casado y tenía tres hijos. Desde hacía tres años trabajaba como chofer de camiones para la empresa constructora CEA, la que está encargada de realizar la recuperación de Tribunales. "Era un tipo común y corriente que nunca le hizo mal a nadie. Ahora no sé qué pasará con su familia", aseguró Juan, el único hermano que estaba en condiciones de hablar, después de lo que había ocurrido.
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