14 Diciembre 2005 Seguir en 
Las sospechas, según la Policía, se confirmaron. Los investigadores, después de un allanamiento realizado ayer a la madrugada, descubrió que en un galpón del barrio Ejército Argentino estaban ocultos vehículos robados y, por los elementos hallados, no se descarta que allí haya existido un desarmadero, se informó oficialmente.
A pedido de la fiscal Adriana Gianonni y del secretario Ernesto Baaclini, se entregaron órdenes de allanamiento para que los uniformados ingresaran al depósito ubicado en calle Ernesto Padilla al 1.600. Allí encontraron un camión y un vehículo que habían sido robados el sábado y parte de otro automóvil que había sido sustraído el 4 de diciembre.
El sábado, en la comisaría de Alderetes, Francisco Céliz había denunciado que le quitaron el camión Ford Kargo 1.722 y documentación personal durante un asalto que sufrió en su vivienda. Todos esos elementos fueron recuperados por la comisión policial que, al mando de los comisarios Angel Orellana, Miguel Sas, José Gómez y Nicolás Barrera, de la Regional Capital, y Hugo Barrionuevo, Julio López y Alfredo Jiménez, de la Dirección de Investigaciones, ejecutó la medida. Los investigadores también encontraron escondido allí el Peugeot 504 de Emilio Ale Alí, robado en la esquina de Corrientes y Maipú, así como el motor y la puerta de un VW Pointer que María Yolanda de Morales había denunciado como robado. Ese vehículo había sido encontrado desmantelado en calle Santiago del Estero al 2.800. Entre otras cosas, le faltaba justamente el motor. En el interior del camión, según confirmaron las fuentes consultadas, se habría encontrado todo tipo de materiales para pintar vehículos.
La investigación
Hasta el momento, la fiscal interrogó al sereno del depósito, que negó toda vinculación con los robos de los vehículos y aclaró que el dueño del depósito era su primo. Este, que fue identificado como Oscar Hugo González, cuando prestó declaración, aclaró que en realidad él le alquilaba el local a un cordobés. Según informó la Policía, González dijo que este hombre se llamaba Jorge Alberto Orellana.
González aclaró además que Orellana le había arrendado el depósito para almacenar azúcar, pero como este le había pagado un solo mes de alquiler, decidió suspender el contrato. Sin embargo, según los vecinos, el movimiento de vehículos en el lugar era incesante, y no se descarta que González u otra persona hayan tenido una llave con la cual accedían al galpón. La Justicia ahora busca a Orellana, para que dé a conocer su versión sobre el confuso episodio.
Gianonni y Baaclini estiman que están ante una banda que se dedicaría al robo de vehículos que serían vendidos en otras provincias con documentación falsa o, después de desarmarlos, comercializar las autopartes.
A pedido de la fiscal Adriana Gianonni y del secretario Ernesto Baaclini, se entregaron órdenes de allanamiento para que los uniformados ingresaran al depósito ubicado en calle Ernesto Padilla al 1.600. Allí encontraron un camión y un vehículo que habían sido robados el sábado y parte de otro automóvil que había sido sustraído el 4 de diciembre.
El sábado, en la comisaría de Alderetes, Francisco Céliz había denunciado que le quitaron el camión Ford Kargo 1.722 y documentación personal durante un asalto que sufrió en su vivienda. Todos esos elementos fueron recuperados por la comisión policial que, al mando de los comisarios Angel Orellana, Miguel Sas, José Gómez y Nicolás Barrera, de la Regional Capital, y Hugo Barrionuevo, Julio López y Alfredo Jiménez, de la Dirección de Investigaciones, ejecutó la medida. Los investigadores también encontraron escondido allí el Peugeot 504 de Emilio Ale Alí, robado en la esquina de Corrientes y Maipú, así como el motor y la puerta de un VW Pointer que María Yolanda de Morales había denunciado como robado. Ese vehículo había sido encontrado desmantelado en calle Santiago del Estero al 2.800. Entre otras cosas, le faltaba justamente el motor. En el interior del camión, según confirmaron las fuentes consultadas, se habría encontrado todo tipo de materiales para pintar vehículos.
La investigación
Hasta el momento, la fiscal interrogó al sereno del depósito, que negó toda vinculación con los robos de los vehículos y aclaró que el dueño del depósito era su primo. Este, que fue identificado como Oscar Hugo González, cuando prestó declaración, aclaró que en realidad él le alquilaba el local a un cordobés. Según informó la Policía, González dijo que este hombre se llamaba Jorge Alberto Orellana.
González aclaró además que Orellana le había arrendado el depósito para almacenar azúcar, pero como este le había pagado un solo mes de alquiler, decidió suspender el contrato. Sin embargo, según los vecinos, el movimiento de vehículos en el lugar era incesante, y no se descarta que González u otra persona hayan tenido una llave con la cual accedían al galpón. La Justicia ahora busca a Orellana, para que dé a conocer su versión sobre el confuso episodio.
Gianonni y Baaclini estiman que están ante una banda que se dedicaría al robo de vehículos que serían vendidos en otras provincias con documentación falsa o, después de desarmarlos, comercializar las autopartes.
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