14 Diciembre 2005 Seguir en 
Casi todos los días en el barrio Victoria -al sur de la capital-, más específicamente en la zona conocida como Villa Locura, se produce un asalto protagonizado por "La banda del pasillo", un grupo de menores delincuentes. El lunes, los asaltantes agredieron a miembros de la Policía que estaban realizando un operativo. Los vecinos se quejan porque, a pesar de que se los detiene, los asaltantes son liberados al poco tiempo.
Miguel Angel Alanis, oficial de la seccional 13a, señaló que la decisión de dejar en libertad a los asaltantes no les compete a ellos. "Detenemos a delincuentes pero cuando los mandamos al Juzgado de Menores, muchas veces nos ordenan que se los entreguemos a los padres", manifestó.
"Acá no hay seguridad; a toda hora hay que tener las puertas cerradas y estar adentro. Ni siquiera podés salir a tomar aire a la vereda porque andan libremente pegando tiros" , dijo Clara, una vecina de 46 años.
Pese a que la Patrulla Urbana recorre todos los días la villa, los ladrones continúan acechando y cometiendo los robos. "Lo que pasa es que los policías andan con una cachiporra y los ladrones están armados con pistolas y cuchillos, por lo que resulta difícil que les tengan respeto, y mucho menos miedo", manifestó, indignada Nora, otra vecina.
Golpeado
Ayer, mientras LA GACETA estaba en la seccional, llegó José López, chofer de un colectivo de la línea 17, quien había sido asaltado por tres menores, que estaban armados con cuchillos, en la esquina de Olleros y Güemes.
Los policías, al mando de los comisarios Juan Carlos Acosta y Nicolás Barrera, en base a la descripción, detuvieron a dos, conocidos como "Pillín" y "Cuerito". El tercero huyó. El chofer sufrió heridas leves en el brazo y la espalda. Muchos de los vecinos, sobre todo los que tienen negocio, están armados. Elba Casmuz, que trabaja en un almacén, atiende todos los días a sus clientes tras las rejas. "Un día entraron a robarme y tuve que salir con revólver en mano para correr a los asaltantes; la situación es insostenible. Así no se puede vivir porque son nuestros propios vecinos lo que nos roban. Ni siquiera las rejas nos protegen porque las liman", afirmó la mujer.
Sin zapatillas
Los niños del barrio también son víctimas de "La banda del pasillo". "Mis amigos y yo nos tenemos que sacar las zapatillas cuando llegamos de la escuela; si te las ven, te las roban; y si no se las das, te golpean o te pueden pegar un tiro", comentó María, una niña de 10 años.
Miguel Angel Alanis, oficial de la seccional 13a, señaló que la decisión de dejar en libertad a los asaltantes no les compete a ellos. "Detenemos a delincuentes pero cuando los mandamos al Juzgado de Menores, muchas veces nos ordenan que se los entreguemos a los padres", manifestó.
"Acá no hay seguridad; a toda hora hay que tener las puertas cerradas y estar adentro. Ni siquiera podés salir a tomar aire a la vereda porque andan libremente pegando tiros" , dijo Clara, una vecina de 46 años.
Pese a que la Patrulla Urbana recorre todos los días la villa, los ladrones continúan acechando y cometiendo los robos. "Lo que pasa es que los policías andan con una cachiporra y los ladrones están armados con pistolas y cuchillos, por lo que resulta difícil que les tengan respeto, y mucho menos miedo", manifestó, indignada Nora, otra vecina.
Golpeado
Ayer, mientras LA GACETA estaba en la seccional, llegó José López, chofer de un colectivo de la línea 17, quien había sido asaltado por tres menores, que estaban armados con cuchillos, en la esquina de Olleros y Güemes.
Los policías, al mando de los comisarios Juan Carlos Acosta y Nicolás Barrera, en base a la descripción, detuvieron a dos, conocidos como "Pillín" y "Cuerito". El tercero huyó. El chofer sufrió heridas leves en el brazo y la espalda. Muchos de los vecinos, sobre todo los que tienen negocio, están armados. Elba Casmuz, que trabaja en un almacén, atiende todos los días a sus clientes tras las rejas. "Un día entraron a robarme y tuve que salir con revólver en mano para correr a los asaltantes; la situación es insostenible. Así no se puede vivir porque son nuestros propios vecinos lo que nos roban. Ni siquiera las rejas nos protegen porque las liman", afirmó la mujer.
Sin zapatillas
Los niños del barrio también son víctimas de "La banda del pasillo". "Mis amigos y yo nos tenemos que sacar las zapatillas cuando llegamos de la escuela; si te las ven, te las roban; y si no se las das, te golpean o te pueden pegar un tiro", comentó María, una niña de 10 años.
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