09 Diciembre 2005 Seguir en 
Ni el calor, ni el cansancio amedrentaron a los 30.000 peregrinos que acudieron ayer a honrar a la Virgen del Valle en La Reducción, en el Día de la Inmaculada Concepción. La mayoría de los fieles llegó durante la madrugada de ayer, según los agentes de la Policía Vial apostados en el cruce de la ruta 301 y a la entrada a la Papelera Tucumán. Allí se entronizó, ayer por la mañana, una imagen que será colocada en un monumento, en esa misma intersección.
La cola que se formó en el santuario para ver de cerca y tocar la imagen de rasgos indígenas y largos cabellos oscuros llegaba hasta la ruta. En los alrededores de la iglesia de Nuestra Señora del Valle se instalaron los que llegaron temprano. Familias enteras, muchas de ellas con bebés y niños pequeños, acamparon con colchonetas, mantas y provisiones para pasar el día. “Llegamos a la mañana temprano, en colectivo -contó Adela Carrazano, que estaba acompañada por su hermana y sus dos sobrinitos-. No nos animamos a venir caminando desde la ciudad por los chicos, pero el año que viene, seguramente volveremos a hacerlo a pie”.
La misa de las 17, oficiada por el vicario general del Arzobispado, monseñor Melitón Chávez, fue seguida por miles de fieles, que acompañaron luego la procesión por las calles de La Reducción. “¡Viva la Virgen! ¡Viva La Reducción! ¡Viva el Papa! ¡Viva la Iglesia!”, corearon en respuesta a las palabras del sacerdote.
A un costado del santuario, junto al árbol en el que había apoyado la bicicleta en que se trasladó desde la capital tucumana, Luis Ale rezaba con los ojos cerrados. Seis rosarios colgaban de su cuello. “Seguir a la Virgen es mi único medio de subsistir en la Tierra. Hace 12 años que cumplo la promesa de venir a ver a la Virgen en su día”, dijo. El hombre sostuvo que su fe lo ayudó a superar problemas espirituales. “Escuchaba voces, ruidos extraños. Un sacerdote me dijo que era obra del ‘maligno’ -confesó-. Gracias a Ella me recuperé, y por eso quiero agradecerle”.
La jornada se desarrolló sin mayores incidentes, según informaron en la comisaría de La Reducción. “Hubo cuatro detenidos por ebriedad y casi ocurrió un accidente frente a la iglesia, porque un señor de 72 años se cayó frente a una camioneta. Por suerte, no le ocurrió nada”, señaló el comisario principal Mario Salas, a cargo del operativo de seguridad. Sí hubo que lamentar la muerte de un peregrino, que falleció el miércoles cuando caminaba por la autopista Tucumán-Famaillá.
PREFIEREN PEREGRINAR DE NOCHE
Gabriela Carrera y Tatiana Amaya, ambas de 17 años, aseguran que desde chicas se suman a la procesión para agradecer a la Virgen todo lo bueno que les concedió durante el año. “Es mejor venir de noche, porque el sol no golpea tan fuerte. Siempre venimos en grupo, porque se hace más amena la procesión”, subrayó Gabriela.
PEDIDOS POR SALUD
“Esta vez vine con mi bisabuela, de 76 años, que padece diabetes. Como está muy enferma, venimos a pedirle a la Virgen que mejore su salud”, comentó Natalia Navarro, de 17 años. En cambio, Susana Morales fue a agradecer las gracias recibidas. “Cuando termina la procesión me siento aliviada. Es una misión que cumplo cada año sin reparar si llueve o hace calor”, añadió.
DESDE BELLA VISTA
Trabajo y salud para su familia es lo que le pidió María García a la Virgen del Valle. La joven, de Bella Vista, con una bebé de nueve meses en brazos y su otra hija de dos años en los de su marido, contó que también fue al santuario de La Reducción para agradecer por el nacimiento de su segunda hija.
CONMOVIDOS
María del Carmen Navarro y su novio Juan José Villafañe escucharon tomados de la mano durante la misa que celebró monseñor Melitón Chávez. Con lágrimas en los ojos, coincidieron en que fueron a agradecer a la Virgen por las cosas buenas que les pasaron este año.
POCAS MILANESAS Y MAS HELADOS
“Esta fiesta nos da una oportunidad de ganarnos unos pesos para solventar a nuestras familias. Pero esta vez se vendió mucho menos que en las anteriores”, lamentó Claudia Graneros, que vendía en su puesto, al borde de la ruta, sándwiches de milanesa. La otra cara de la moneda la mostraba Patricia Salazar. “Por el sol, la venta de helados y gaseosas fue muy buena. Mejor que el año pasado, ya que cuando estaba lloviendo no vendí nada”, relató.
IMAGENES A $ 2 Y EL CANON COMUNAL
“Este año trabajamos un poco mejor. Lo que más se vende son las imágenes de la Virgen y las cruces. El precio es muy bajo: $ 2”, dijo Ana Carrizo, artesana. “Si hablamos de negocios, hay que remarcar que la comuna, para instalarnos un foco, nos cobra $15”, agregó .
NO HUBO ASALTOS
Ignacio Díaz, un artesano que vive en la zona, contó que son muy comunes los asaltos por las noches. “Por suerte, este año no nos pasó nada. En otras ocasiones nos robaron toda la mercadería”, señaló.
Unas 10.000 personas se convocaron en Concepción para las honras a la Virgen, durante la celebración de la Solemnidad de la Inmaculada Concepción. Durante la mañana de ayer se oficiaron las misas por parte de sacerdotes de distintos lugares del Obispado.
La tradicional peregrinación desde Aguilares salió a las 2.30 y transitó por la ruta 38 hasta Concepción. La columna de devotos fue sumando feligreses a lo largo del camino. Por la tarde, monseñor José María Rossi concelebró la misa y presidió la procesión que recorrió calles de la ciudad.
Al final de la procesión el obispo dio la bendición y los presentes despidieron a la imagen con pañuelos y agitando banderas,
“Cumplir los compromisos”
El obispo hizo un llamado: “debemos cumplir con responsabilidad los compromisos que asumimos en la familia, en el trabajo, en la provincia y en el país”. Señaló que Eva ató con el pecado original y luego María desató con la obediencia al mandato divino cuando dijo “sí”.
“María se hizo cargo del pedido de Dios de llevar en su seno al Salvador. Jesús aprendió de María que también El se podría hacer cargo de nuestra redención”, manifestó.
La cola que se formó en el santuario para ver de cerca y tocar la imagen de rasgos indígenas y largos cabellos oscuros llegaba hasta la ruta. En los alrededores de la iglesia de Nuestra Señora del Valle se instalaron los que llegaron temprano. Familias enteras, muchas de ellas con bebés y niños pequeños, acamparon con colchonetas, mantas y provisiones para pasar el día. “Llegamos a la mañana temprano, en colectivo -contó Adela Carrazano, que estaba acompañada por su hermana y sus dos sobrinitos-. No nos animamos a venir caminando desde la ciudad por los chicos, pero el año que viene, seguramente volveremos a hacerlo a pie”.
La misa de las 17, oficiada por el vicario general del Arzobispado, monseñor Melitón Chávez, fue seguida por miles de fieles, que acompañaron luego la procesión por las calles de La Reducción. “¡Viva la Virgen! ¡Viva La Reducción! ¡Viva el Papa! ¡Viva la Iglesia!”, corearon en respuesta a las palabras del sacerdote.
A un costado del santuario, junto al árbol en el que había apoyado la bicicleta en que se trasladó desde la capital tucumana, Luis Ale rezaba con los ojos cerrados. Seis rosarios colgaban de su cuello. “Seguir a la Virgen es mi único medio de subsistir en la Tierra. Hace 12 años que cumplo la promesa de venir a ver a la Virgen en su día”, dijo. El hombre sostuvo que su fe lo ayudó a superar problemas espirituales. “Escuchaba voces, ruidos extraños. Un sacerdote me dijo que era obra del ‘maligno’ -confesó-. Gracias a Ella me recuperé, y por eso quiero agradecerle”.
La jornada se desarrolló sin mayores incidentes, según informaron en la comisaría de La Reducción. “Hubo cuatro detenidos por ebriedad y casi ocurrió un accidente frente a la iglesia, porque un señor de 72 años se cayó frente a una camioneta. Por suerte, no le ocurrió nada”, señaló el comisario principal Mario Salas, a cargo del operativo de seguridad. Sí hubo que lamentar la muerte de un peregrino, que falleció el miércoles cuando caminaba por la autopista Tucumán-Famaillá.
TESTIMONIOS DE FE
PREFIEREN PEREGRINAR DE NOCHE
Gabriela Carrera y Tatiana Amaya, ambas de 17 años, aseguran que desde chicas se suman a la procesión para agradecer a la Virgen todo lo bueno que les concedió durante el año. “Es mejor venir de noche, porque el sol no golpea tan fuerte. Siempre venimos en grupo, porque se hace más amena la procesión”, subrayó Gabriela.
PEDIDOS POR SALUD
“Esta vez vine con mi bisabuela, de 76 años, que padece diabetes. Como está muy enferma, venimos a pedirle a la Virgen que mejore su salud”, comentó Natalia Navarro, de 17 años. En cambio, Susana Morales fue a agradecer las gracias recibidas. “Cuando termina la procesión me siento aliviada. Es una misión que cumplo cada año sin reparar si llueve o hace calor”, añadió.
DESDE BELLA VISTA
Trabajo y salud para su familia es lo que le pidió María García a la Virgen del Valle. La joven, de Bella Vista, con una bebé de nueve meses en brazos y su otra hija de dos años en los de su marido, contó que también fue al santuario de La Reducción para agradecer por el nacimiento de su segunda hija.
CONMOVIDOS
María del Carmen Navarro y su novio Juan José Villafañe escucharon tomados de la mano durante la misa que celebró monseñor Melitón Chávez. Con lágrimas en los ojos, coincidieron en que fueron a agradecer a la Virgen por las cosas buenas que les pasaron este año.
RELIGIOSIDAD Y NEGOCIOS
POCAS MILANESAS Y MAS HELADOS
“Esta fiesta nos da una oportunidad de ganarnos unos pesos para solventar a nuestras familias. Pero esta vez se vendió mucho menos que en las anteriores”, lamentó Claudia Graneros, que vendía en su puesto, al borde de la ruta, sándwiches de milanesa. La otra cara de la moneda la mostraba Patricia Salazar. “Por el sol, la venta de helados y gaseosas fue muy buena. Mejor que el año pasado, ya que cuando estaba lloviendo no vendí nada”, relató.
IMAGENES A $ 2 Y EL CANON COMUNAL
“Este año trabajamos un poco mejor. Lo que más se vende son las imágenes de la Virgen y las cruces. El precio es muy bajo: $ 2”, dijo Ana Carrizo, artesana. “Si hablamos de negocios, hay que remarcar que la comuna, para instalarnos un foco, nos cobra $15”, agregó .
NO HUBO ASALTOS
Ignacio Díaz, un artesano que vive en la zona, contó que son muy comunes los asaltos por las noches. “Por suerte, este año no nos pasó nada. En otras ocasiones nos robaron toda la mercadería”, señaló.
Concepción también tuvo su fiesta mariana
Unas 10.000 personas se convocaron en Concepción para las honras a la Virgen, durante la celebración de la Solemnidad de la Inmaculada Concepción. Durante la mañana de ayer se oficiaron las misas por parte de sacerdotes de distintos lugares del Obispado.
La tradicional peregrinación desde Aguilares salió a las 2.30 y transitó por la ruta 38 hasta Concepción. La columna de devotos fue sumando feligreses a lo largo del camino. Por la tarde, monseñor José María Rossi concelebró la misa y presidió la procesión que recorrió calles de la ciudad.
Al final de la procesión el obispo dio la bendición y los presentes despidieron a la imagen con pañuelos y agitando banderas,
“Cumplir los compromisos”
El obispo hizo un llamado: “debemos cumplir con responsabilidad los compromisos que asumimos en la familia, en el trabajo, en la provincia y en el país”. Señaló que Eva ató con el pecado original y luego María desató con la obediencia al mandato divino cuando dijo “sí”.
“María se hizo cargo del pedido de Dios de llevar en su seno al Salvador. Jesús aprendió de María que también El se podría hacer cargo de nuestra redención”, manifestó.









