08 Diciembre 2005 Seguir en 
Un hombre fue condenado por haber abusado de su hijastra de 3 años a la pena de 11 años de prisión.
Claudio Adrián Martinini fue acusado de haber atacado a la niña mientras su madre se encontraba internada en un hospital, en febrero de 2003. La menor permaneció internada varios días hasta que pudo recuperarse de las lesiones que sufrió.
Sin embargo, al ordenar la Justicia que se profundice la investigación, se descubrió que un hermanito de la víctima, también menor, había sido abusado sexualmente. Los informes médicos, además, determinaron que los dos abusados y una tercera menor habían sufrido lesiones. Todos estos cargos fueron imputados a Martinini.
Durante el debate, con los testimonios de los especialistas y de los propios menores, a Martinini se lo encontró responsable de haber atacado a la niña de 3 años. Se comprobó que el otro menor habría sido abusado por su padre biológico en Jujuy, lugar donde nacieron los pequeños. A esta misma persona se la acusó de haber sido responsable de las lesiones que presentaban los menores. Ante este panorama, el fiscal de cámara Edmundo Botto pidió cambios en los cargos que se le imputaban a Martinini. Solicitó una condena de 12 años por considerarlo responsable de abuso sexual, lesiones graves y un agravante por el vínculo de convivencia que tenía con la pequeña.
La defensa, que fue realizada por Marcos Ortega y Carlos Seidán, al considerar que durante la etapa instructiva no se habían recolectado las pruebas necesarias, solicitó que su cliente sea absuelto y que la causa sea enviada nuevamente a la fiscalía para que encuentre a los responsables de los ataques sexuales.
Los jueces Alfredo Barrionuevo, Julio Silva y Carlos Norry decidieron condenar a Martinini, que se encuentra detenido en el penal de Villa Urquiza desde marzo de 2003, a 11 años de prisión. El 12 de diciembre se conocerán los fundamentos del fallo.
"Es una dolorosa y traumática casualidad", dijo el juez Alberto Piedrabuena. El magistrado definió así a la seguidilla de juicios por abuso sexual a menores de edad que se realizaron en los últimos días en la provincia.
Esta semana, hubo cuatro condenados. Los fiscales, por turno, reciben cuatro casos de abuso sexual. "Son muy difíciles de investigar", dijo el fiscal Alejandro Noguera. Este tipo de casos, en la Justicia, a pesar de su complejidad, tienen un rápido tratamiento. En menos de un año, los fiscales hacen el requerimiento a elevación de juicio y, antes de los dos años, se inicia el debate oral.
"Todo el proceso es duro. Se ve el sufrimiento de los familiares de la víctima y el de los imputados también", agregó Piedrabuena. Edmundo Botto, fiscal de Cámara, reconoció que son experiencias traumáticas, inclusive, para los defensores. El fiscal estimó que los tucumanos están perdiendo la vergüenza por denunciarlos. "En estos casos es fundamental la actitud que tome la madre. No es sencillo exponer a una criatura a un proceso, pero es la única manera de que se haga justicia", explicó. Desde mediados de este año, por una ley que aprobó la Legislatura y que fue sancionada por el Poder Ejecutivo, se dispuso que el testimonio de las víctimas de abuso sexual sea tomado a través de lo que se conoce como Cámara Gessell. Este es un sistema que consiste en filmar las declaraciones de la víctima, para que no vuelva a repetir esa experiencia. La fiscal Adriana Reinoso Cuello fue la primera que realizó un interrogatorio así. "Este es un sistema en el que se protege a las víctimas", aseguró.
Claudio Adrián Martinini fue acusado de haber atacado a la niña mientras su madre se encontraba internada en un hospital, en febrero de 2003. La menor permaneció internada varios días hasta que pudo recuperarse de las lesiones que sufrió.
Sin embargo, al ordenar la Justicia que se profundice la investigación, se descubrió que un hermanito de la víctima, también menor, había sido abusado sexualmente. Los informes médicos, además, determinaron que los dos abusados y una tercera menor habían sufrido lesiones. Todos estos cargos fueron imputados a Martinini.
Durante el debate, con los testimonios de los especialistas y de los propios menores, a Martinini se lo encontró responsable de haber atacado a la niña de 3 años. Se comprobó que el otro menor habría sido abusado por su padre biológico en Jujuy, lugar donde nacieron los pequeños. A esta misma persona se la acusó de haber sido responsable de las lesiones que presentaban los menores. Ante este panorama, el fiscal de cámara Edmundo Botto pidió cambios en los cargos que se le imputaban a Martinini. Solicitó una condena de 12 años por considerarlo responsable de abuso sexual, lesiones graves y un agravante por el vínculo de convivencia que tenía con la pequeña.
La defensa, que fue realizada por Marcos Ortega y Carlos Seidán, al considerar que durante la etapa instructiva no se habían recolectado las pruebas necesarias, solicitó que su cliente sea absuelto y que la causa sea enviada nuevamente a la fiscalía para que encuentre a los responsables de los ataques sexuales.
Los jueces Alfredo Barrionuevo, Julio Silva y Carlos Norry decidieron condenar a Martinini, que se encuentra detenido en el penal de Villa Urquiza desde marzo de 2003, a 11 años de prisión. El 12 de diciembre se conocerán los fundamentos del fallo.
Un proceso traumático para todos
"Es una dolorosa y traumática casualidad", dijo el juez Alberto Piedrabuena. El magistrado definió así a la seguidilla de juicios por abuso sexual a menores de edad que se realizaron en los últimos días en la provincia.
Esta semana, hubo cuatro condenados. Los fiscales, por turno, reciben cuatro casos de abuso sexual. "Son muy difíciles de investigar", dijo el fiscal Alejandro Noguera. Este tipo de casos, en la Justicia, a pesar de su complejidad, tienen un rápido tratamiento. En menos de un año, los fiscales hacen el requerimiento a elevación de juicio y, antes de los dos años, se inicia el debate oral.
"Todo el proceso es duro. Se ve el sufrimiento de los familiares de la víctima y el de los imputados también", agregó Piedrabuena. Edmundo Botto, fiscal de Cámara, reconoció que son experiencias traumáticas, inclusive, para los defensores. El fiscal estimó que los tucumanos están perdiendo la vergüenza por denunciarlos. "En estos casos es fundamental la actitud que tome la madre. No es sencillo exponer a una criatura a un proceso, pero es la única manera de que se haga justicia", explicó. Desde mediados de este año, por una ley que aprobó la Legislatura y que fue sancionada por el Poder Ejecutivo, se dispuso que el testimonio de las víctimas de abuso sexual sea tomado a través de lo que se conoce como Cámara Gessell. Este es un sistema que consiste en filmar las declaraciones de la víctima, para que no vuelva a repetir esa experiencia. La fiscal Adriana Reinoso Cuello fue la primera que realizó un interrogatorio así. "Este es un sistema en el que se protege a las víctimas", aseguró.
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