Los domingos tucumanos ya no huelen a asado

Bajó el consumo de carne. Descendió la venta de cortes de falda, costilla, vacío y punta de lomo, reconocieron hoy las carnicerías de la provincia.

06 Diciembre 2005
El asadito ya no es el plato clásico de los domingos tucumanos. La suba de precios en la carne impactó en el consumo, tanto es así que en noviembre último descendió la compra de cortes de falda, costilla, vacío y punta de lomo, reconocieron hoy en las carnicerías de la provincia.

O pastas. O tartas. O empanadas. O lo que sea, salvo carne. La encargada de una carnicería de barrio El Bosque, Marcela de Bergamín, dice que sus clientes decidieron modificar el menú. "La gente compra menos asado. En el último mes hubo dos incrementos notables que ocasionaron una merma en la compra. Ahora se cocina con menos carne", opina la mujer.

José Flores, de otra carnicería de barrio, sostiene que los comensales buscan buenos precios a la hora de llenar la bolsa. "Yo bajé un 10 % el costo, para que siguieran comprando", indica.

Hasta los hábitos cambiaron. Maximiliano Bossa revela que los clientes se volvieron mucho más estrictos. "No sólo descendió el consumo, sino que también la gente es cuidadosa en el momento de seleccionar el corte; compran lo mismo que antes, pero ahora se llevan menos cantidad", precisa.

Evaristo Gerez coincide. El cajero de un negocio céntrico dice que los compradores le piden al carnicero que quite hasta el último gramo de grasa, para que el corte pese lo justo y cueste menos.

Lo cierto es que en noviembre pasado el alza en la carne fue generalizada, quebrándose el pacto que se había firmado a mediados de octubre.

Así las cosas, el asado subió el 8,1 %; la carne picada 7 %; la paleta 7,2 %; el bife 7,1 %; el cuadril 6,7 % y la nalga hasta un 7,4%. Por eso, los frigoríficos y los productores ganaderos se reunirán hoy con las autoridades del Palacio de Hacienda, para sumar a las carne a la rebaja de precios pactada con los supermercadistas.