06 Diciembre 2005 Seguir en 
Ema Hortencia Gómez debió ser hospitalizada de urgencia ayer, a raíz de una gastritis aguda, según dijeron fuentes médicas.
En un principio, se lanzó la hipótesis de que la acusada por el crimen del juez de Menores Héctor Agustín Aráoz podría estar embarazada, pero esto finalmente luego fue negado por el abogado de la imputada, Mario Mirra.
Gómez se desmayó cerca de las 7.30, en la Comisaría de la Mujer. De allí, después de haber pedido autorización al fiscal Guillermo Herrera, la trasladaron al Padilla, con una fuerte custodia.
Los agentes aseguraron que la acusada llegó afectada por una crisis de nervios. “Dijo que ya estaba harta de estar presa y que se quería matar”, aseguró un uniformado. Al mediodía, el jefe de la Guardia, Guillermo Layus, dio a conocer el diagnóstico: un cuadro de gastritis agravado por el estado nervioso que presentaba la paciente.
Extraoficialmente se dieron a conocer distintas versiones sobre los motivos de su internación.
Además del embarazo, se rumoreó que habría consumido drogas o que habría sido víctima de una agresión en la Comisaría de la Mujer. Herrera, que se trasladó al Padilla después de enterarse lo que había ocurrido, desmintió que la hayan internado por haber sido víctima de un ataque.
Con respecto al supuesto embarazo, el fiscal indicó: “es muy extraño y, si se confirmara esa versión, habría que investigar el caso, puesto que Gómez no estaba autorizada a recibir visitas de hombres que tengan algún tipo de relación íntima en el lugar donde está detenida”.
Layus, el médico que la atendió, destacó que ellos la atendieron por el cuadro gástrico y nervioso que presentó. “Se le realizaron varios estudios, pero ninguno estuvo destinado a comprobar un supuesto embarazo. Ella no nos dijo nada de su situación. Por eso, no podemos descartar que sea mentira”, señaló.
En un principio, se lanzó la hipótesis de que la acusada por el crimen del juez de Menores Héctor Agustín Aráoz podría estar embarazada, pero esto finalmente luego fue negado por el abogado de la imputada, Mario Mirra.
Gómez se desmayó cerca de las 7.30, en la Comisaría de la Mujer. De allí, después de haber pedido autorización al fiscal Guillermo Herrera, la trasladaron al Padilla, con una fuerte custodia.
Los agentes aseguraron que la acusada llegó afectada por una crisis de nervios. “Dijo que ya estaba harta de estar presa y que se quería matar”, aseguró un uniformado. Al mediodía, el jefe de la Guardia, Guillermo Layus, dio a conocer el diagnóstico: un cuadro de gastritis agravado por el estado nervioso que presentaba la paciente.
Extraoficialmente se dieron a conocer distintas versiones sobre los motivos de su internación.
Además del embarazo, se rumoreó que habría consumido drogas o que habría sido víctima de una agresión en la Comisaría de la Mujer. Herrera, que se trasladó al Padilla después de enterarse lo que había ocurrido, desmintió que la hayan internado por haber sido víctima de un ataque.
Con respecto al supuesto embarazo, el fiscal indicó: “es muy extraño y, si se confirmara esa versión, habría que investigar el caso, puesto que Gómez no estaba autorizada a recibir visitas de hombres que tengan algún tipo de relación íntima en el lugar donde está detenida”.
Layus, el médico que la atendió, destacó que ellos la atendieron por el cuadro gástrico y nervioso que presentó. “Se le realizaron varios estudios, pero ninguno estuvo destinado a comprobar un supuesto embarazo. Ella no nos dijo nada de su situación. Por eso, no podemos descartar que sea mentira”, señaló.
NOTICIAS RELACIONADAS








