Una niña puso en apuros a la custodia de Máxima de Holanda

La pequeña sólo quería "ver una princesa".

05 Diciembre 2005
Jujuy-. Una niña de no más de 7 años puso en apuros a custodios y a quienes celosamente vigilaban en Jujuy el arribo de la princesa Máxima, esposa del príncipe de Holanda, Guillermo Alejandro de Orange, en el aeropuerto internacional de Jujuy, ubicado en ciudad de Perico, a 30 kilómetros al sur de la capital jujeña.

El avión particular que condujo a la princesa y su comitiva arribó ayer a las 16.50, tras lo cual Máxima partió rumbo a Maimará, donde las mujeres emprendedoras de microemprendimientos la aguardaban con pancartas en medio de un clima festivo.

Cuando descendió del avión, una niña, de entre 6 y 8 años, cruzó las barreras dispuestas por el operativo policial vigilado por el Jefe de la Policía Jujeña, el comisario mayor, Néstor Caffagi, ella lo único que quería era ver a una princesa.

Lo imaginado por la pequeña se hizo realidad cuando, desafiando las bandas de seguridad, a pocos metros de las escalinatas del avión, se miraron frente a frente, momentos en que la niña y todos los guardias quedaron paralizados.

La princesa tenía el pelo ondulado, rubio, con escaso maquillaje, vestía una camisa con suaves amarillos y un pantalón color canela café, besó a la pequeña ante el aplauso de centenares de vecinos y partió rumbo a Maimará.

En la Quebrada de Maimará, Máxima dialogó muy brevemente con la prensa, y dijo a LA GACETA que “las posibilidades que se brindan en Jujuy y Capital Federal, pronto llegarán a todo el país”. (Exclusivo para LA GACETA).

Tamaño texto
Comentarios