Protesta en el microcentro

ONG y gremios estatales entregaron un petitorio a la Federación Económica de Tucumán y al Gobierno.

17 Noviembre 2005
"Todos los días, los comercios y los supermercados están remarcando los precios". La tajante aseveración es de José García, titular de la Federación de Organizaciones No Gubernamentales, que encabezó ayer una protesta conjunta con el Frente de Gremios Estatales, en la que se pidió que se controle a la inflación.
"Queremos que se conforme una mesa de concertación provincial ante la escasez de leyes que regulen los precios máximos y mínimos en el mercado", manifestó García a LA GACETA al término de la protesta.La movilización se inició a las 10.30 en la plaza Yrigoyen; enseguida, unos 200 manifestantes fueron al Subsidio de Salud a protestar por el incremento de los aranceles, tras el acuerdo entre la obra social estatal y el Colegio Médico. "Los aranceles subieron un 30% para los afiliados. Una radiografía que valía $ 4 ahora vale $ 5,80; y un análisis que costaba $ 4,50, ahora cuesta $ 6. No parece mucho, pero se siente en los bolsillos, porque todo sube", lamentó García.
La protesta se trasladó luego a la plaza Independencia y, después, a la Federación Económica (FET). Allí los manifestantes fueron recibidos por el secretario de la FET, Gregorio Werchow, a quien le entregaron un documento. Pese a ello, la casona de San Martín al 400 recibió huevazos. En la Casa de Gobierno dejaron una copia del documento en Mesa de Entradas, ya que no fueron recibidos por ningún funcionario. Finalmente, protestaron frente al local de una cadena nacional de supermercados, ubicado en San Martín al 300. Allí hicieron un golpeteo de manos y arrojaron huevos.


"Lo que está caro se vende menos"
Sólo en algunas bandejas había tomates. En la mayoría, lo que se ofrecía eran pimientos, zapallitos y frutillas. "Lo que está caro se vende menos. Por eso, ofrecemos las frutas y las verduras que están más baratas", afirmó Manuel Salcedo, un ambulante que vende hortalizas en los alrededores del Mercado del Norte.
La imagen arriba descripta se repite entre los puestos de verdura del mercado y de los ambulantes que tradicionalmente se ubican alrededor de ese edificio. "Traemos poco tomate para vender porque está caro y nadie quiere comprar. Si no se vende, a la semana se pierde el cajón entero", explicó Juana de Rearte, otra vendedora. Agregó que lo mismo sucede con la chaucha y con las arvejas, verduras que también subieron, y explicó que por eso se puede conseguir esos productos en pocas verdulerías.

Distintas realidades
"Los vendedores más grandes se animan a comercializarlas porque tienen más espalda para aguantar las pérdidas", sostuvo Juana. El kilo de tomate, según el tipo, varía entre los $ 2 y los $ 3,50. En cambio, los zapallitos verdes y el pimiento están baratos: el primero se vende a hasta dos kilos por $ 1 y se puede obtener hasta 10 morrones a cambio de una moneda de $ 1.
Como sucede con otros productos, según donde se compre se puede obtener mejores valores. En un recorrido que realizó LA GACETA, no sólo encontró distintos precios para el tomate, sino también con las hortalizas que están baratas. Por ejemplo, mientras un comerciante ofrecía cuatro pimientos por $ 1, a pocos metros otro ofrecía 10 por $ 1.