14 Noviembre 2005 Seguir en 
Los vieron subir muy rápido hacia la hostería municipal de Tafí Viejo. A los vecinos les llamó la atención la velocidad que llevaba la camioneta. Y cuando regresó, todo fue peor. Un joven perdió la vida y otro sufrió politraumatismos al "volar" con su rodado y caer dentro de una finca. El accidente fue tremendo y causó conmoción entre quienes viven en la zona."Me despertó el ruido de la camioneta, cuando subía. Se ve que iban muy apurados", relató Pedro Monzón, uno de los vecinos.
La tragedia ocurrió a las 10.15, en calle Paysandú al 1.400, un camino angosto y empedrado, pero con mucho tránsito. Un par de horas antes, hacia la hostería, había pasado la Toyota Hilux verde, patente DPH-991, que era conducida por Gyanny Mirko Muhic, de 23 años, domiciliado en calle Reconquista 659, Tafí Viejo. Con él iba Martín Cárdenas Sosa, de 24 años, quien vivía en Monteagudo y Manuela Pedraza, de la misma ciudad.
Versiones
De los testigos, ninguno pudo decir con certeza qué fue lo que sucedió. Una de las versiones sostiene que se les podría haber cruzado un perro, y otra, que la camioneta podría haber sufrido un desperfecto mecánico. Lo cierto es que el rodado se fue hacia la izquierda y golpeó contra un alto reborde de tierra. Por la velocidad a la que venía, el rodado se levantó del piso; tiró dos postes, uno de madera y otros de cemento; dio un tumbo y cayó en un sembradío de paltas. "Fue una explosión. Corrimos a ver lo que había pasado, y nos dimos con esto. Fue espantoso", relató Marcela Palacios, otra vecina. Ninguno de los dos llevaba puesto el cinturón de seguridad. Esto habría sido determinante para que Muhic salvara su vida. "Aparentemente salió despedido por el parabrisas. No entiendo qué pudo haber pasado", afirmó el padre de Muhic mientras miraba cómo había quedado la camioneta. El parabrisas estaba a unos 10 metros del rodado, totalmente astillado. Pero la suerte que tuvo Muhic no acompañó a Cárdenas Sosa, ya que si bien también salió despedido, el rodado lo aplastó. El joven falleció en el acto. Muhic fue trasladado al hospital Padilla, donde quedó en observación por los golpes que sufrió, aunque su vida no correría peligro. Tras el accidente llegó personal de la comisaría de Tafí Viejo, al mando de los comisarios Héctor Romano y René Roldán, de Criminalística y de la Policía Científica, quienes realizaron las pericias del caso para poder enviárselas al fiscal Carlos Sale.
La tragedia ocurrió a las 10.15, en calle Paysandú al 1.400, un camino angosto y empedrado, pero con mucho tránsito. Un par de horas antes, hacia la hostería, había pasado la Toyota Hilux verde, patente DPH-991, que era conducida por Gyanny Mirko Muhic, de 23 años, domiciliado en calle Reconquista 659, Tafí Viejo. Con él iba Martín Cárdenas Sosa, de 24 años, quien vivía en Monteagudo y Manuela Pedraza, de la misma ciudad.
Versiones
De los testigos, ninguno pudo decir con certeza qué fue lo que sucedió. Una de las versiones sostiene que se les podría haber cruzado un perro, y otra, que la camioneta podría haber sufrido un desperfecto mecánico. Lo cierto es que el rodado se fue hacia la izquierda y golpeó contra un alto reborde de tierra. Por la velocidad a la que venía, el rodado se levantó del piso; tiró dos postes, uno de madera y otros de cemento; dio un tumbo y cayó en un sembradío de paltas. "Fue una explosión. Corrimos a ver lo que había pasado, y nos dimos con esto. Fue espantoso", relató Marcela Palacios, otra vecina. Ninguno de los dos llevaba puesto el cinturón de seguridad. Esto habría sido determinante para que Muhic salvara su vida. "Aparentemente salió despedido por el parabrisas. No entiendo qué pudo haber pasado", afirmó el padre de Muhic mientras miraba cómo había quedado la camioneta. El parabrisas estaba a unos 10 metros del rodado, totalmente astillado. Pero la suerte que tuvo Muhic no acompañó a Cárdenas Sosa, ya que si bien también salió despedido, el rodado lo aplastó. El joven falleció en el acto. Muhic fue trasladado al hospital Padilla, donde quedó en observación por los golpes que sufrió, aunque su vida no correría peligro. Tras el accidente llegó personal de la comisaría de Tafí Viejo, al mando de los comisarios Héctor Romano y René Roldán, de Criminalística y de la Policía Científica, quienes realizaron las pericias del caso para poder enviárselas al fiscal Carlos Sale.








