14 Noviembre 2005 Seguir en 
La guardia del hospital Padilla es un ir y venir de heridos y enfermos, que llegan desde muchos puntos de la provincia para ser atendidos de urgencia.Los guardias policiales del nosocomio cuentan que la afluencia de heridos varía por diferentes circunstancias, ya sea por la falta de dinero o por problemas técnicos en el hospital. "En noviembre la cantidad de accidentados fue menor que la de meses anteriores. Una de las causas se debe a que estuvo roto el equipo de rayos X, por lo que las personas eran derivadas a otros centros de atención médica. Pasó un mes, hasta que fue arreglado el sábado por la tarde", asegura uno de los tres policías que se encuentran en la guardia todas las noches. Además, los efectivos señalan que durante la guardia se atienden a entre dos o tres accidentados.
Según Fabiana Romera, médica de guardia del hospital Padilla, la cantidad de gente herida es la misma que la de meses anteriores y opina que entre los factores que determinan el afluente de personas accidentadas se encuentra el alcohol. "A principios de mes, cuando la gente cobra, se incrementan los accidentes, porque gastan su plata en bebidas alcohólicas. La mayoría ingresa para ser atendido en estado de ebriedad. Sin embargo, se reduce a fin de mes, cuando no hay dinero", cuenta la profesional.
Según Fabiana Romera, médica de guardia del hospital Padilla, la cantidad de gente herida es la misma que la de meses anteriores y opina que entre los factores que determinan el afluente de personas accidentadas se encuentra el alcohol. "A principios de mes, cuando la gente cobra, se incrementan los accidentes, porque gastan su plata en bebidas alcohólicas. La mayoría ingresa para ser atendido en estado de ebriedad. Sin embargo, se reduce a fin de mes, cuando no hay dinero", cuenta la profesional.









