En el año 1996 muchos empleados estatales fuimos despedidos por razones de reestructuración administrativa. Algunas indemnizaciones se pagaron parcialmente con títulos BOSO, mientras que el resto de los dados de baja no hemos percibido nada desde ese entonces. Hasta el momento se imprimieron, para cumplir con estas obligaciones, títulos BOSO, Independencia Argentina, Bogar, Consadep 1, etcétera. El 13/10, en el Boletín Oficial, se publicó la Ley 7.642 que faculta a emitir $ 70 millones más en títulos Consadep 2. Esta ley, en su artículo 17º, autoriza al Poder Ejecutivo a reglamentar esa emisión en un plazo no mayor de 90 días, sin tener en cuenta que nosotros llevamos esperando que se nos pague desde el 96. Parece que la amortización por indemnización perdió la premura de pago, a pesar de ser de carácter alimentario. Evidentemente, ya no le interesa a nadie lo establecido en las leyes laborales, ni en las constituciones nacional y provincial.
Antonia Nélida del V. Liendo
Pje.Virrey Vértiz 3.373
S. M. de Tucumán
BECAS
Con gran asombro leí que las becas otorgadas a los estudiantes universitarios, en un 70% corresponden a jóvenes del interior de la provincia. Creo que esos datos no son reales, puesto que existen en distintas universidades chicos que dejaron de estudiar diferentes carreras por no contar con los medios para poder hacerlo. También tenemos conocimiento de que el Gobierno tucumano otorgó becas a estudiantes de otras provincias. Se supone que si los padres de otras provincias mandan a sus hijos a estudiar a nuestra universidad, es que pueden costearles una carrera, como así también gastos de alquiler, etcétera. Sin llegar a ser discriminadora, pregunto: ¿Por qué no se otorga más becas a los jóvenes de nuestra provincia en vez de favorecer a los de otra? Considero que debe ser equitativo el reparto de dichas becas para brindarles las mismas oportunidades a los demás estudiantes.
Silvia Eugenia Peres Levy
baby131@hotmail.com
SIN EDUCACION
El comentario de Gabriela Pousá, publicado el 9/11, no tiene desperdicios. Sólo le faltó agregar que esta Argentina maradoneana, necrófila, corporativa e ignorante, no tendrá un futuro cierto mientras los gobernantes no decidan empezar en serio con la educación, cuyo bastardeo durante los últimos 60 años nos llevó a tener mandamases de la talla de Cámpora, Lastiri, López Rega (entre bambalinas). Galtieri, Menem, De la Rúa, etcétera. Los personajes que periódicamente logran enseñorearse del Estado con falsos discursos son producto de la falta de educación del pueblo. "En el país de los ciegos, el tuerto es rey". Esto último, porque el refrán cabe justo. Por favor, no malinterpretar.
José Luis Quirós
Junín 412
S. M. de Tucumán
CUMBRE DE LAS AMERICAS
La reciente Cumbre de las Américas puso de manifiesto la falta de claridad del Gobierno sobre el análisis racional de los intereses del país. Pensar que el rechazo al ALCA nos favorece supone creer que Canadá, México y Chile -para citar sólo a tres países de América que hacen lo contrario, y que no están precisamente peor que Argentina- son masoquistas; o que Brasil -que discretamente se irá acercando a EE.UU., entre sonrisas amistosas a la Argentina- es ciego. ¿Yerran los países que progresan, o nos estamos suicidando en cuotas, sin que nuestra dirigencia política y económica se dé cuenta? Argentina se aleja cada vez más del lote de países de punta. En la década del 40, nos comparábamos con Australia o con Canadá. En la del 60, nuestro ingreso per cápita era superior al de España, Japón y Corea del Sur; en los años 80, superábamos, entre otros, a México y a Chile. Al paso que vamos, dentro de 20 años me lamentaré de que China e India nos superen (ninguno de esos países tiene complejos en sus relaciones comerciales con EE.UU.). Y los siempre "vivos" argentinos, cada vez más sumidos en la pobreza y en el aislamiento, seguiremos buscando pretextos exógenos para nuestra decadencia.
Julio Rougés
juliorouges@arnet.com.ar
EXTRAVIO
El 8/11, al llegar a esta provincia, dejé olvidado en el bar del aeropuerto un bolso que contenía tarjetas de créditos y otros objetos de valor. Grande fue mi sorpresa cuando desde mi casa, en Buenos Aires, vía telefónica, me informaron que la Policía de Seguridad Aeroportuaria de Tucumán les había avisado de mi extravío. Inmediatamente, mi hijo se comunicó con el aeropuerto, donde se le informó que lo esperarían hasta que pasara a retirarlo. Una vez en la estación aérea fue atendido por el agente Salvador José Argiró, quien, a pesar del insistente ofrecimiento de una recompensa como muestra de agradecimiento, se negó a recibirla, alegando que sólo cumplía con su deber al devolver el bolso. Hago público mi agradecimiento al agente Argiró y a toda la Policía de Seguridad Aeroportuaria de Tucumán, ya que también son necesarias las noticias que nos hacen ver que existen personas honestas y reparticiones públicas organizadas y eficientes.
Alicia Sastre de Casabal
Av. Quintana 39
Capital Federal
BAILANTA
Como propietaria de la confitería bailable Barrio Norte (Soeva), debo referirme a las declaraciones del director de Dipsa, Carlos Gómez, quien se contradice con sus propias palabras en LA GACETA del 6/11. Mi local, que está debidamente habilitado por Defensa Civil y por Dipsa, con sus respectivos planos, inspecciones y aprobación de la Dirección General de Bomberos, fue clausurado los días 4 y 5 de este mes por orden del titular de Dipsa. Mi pregunta es: ¿por qué el funcionario otorga permisos provisorios a otros locales y al mío, que está en regla, lo castiga usando su autoridad en beneficio propio y de terceros?
Martha Farías Roja
Pje. Juan Cruz Varela 1.550
S. M. de Tucumán







