Vendedores, perros, carros

Las autoridades deben buscar que el centro sea más ordenado.

04 Noviembre 2005
La instalación de semáforos, las obras de pavimentación, la pintura de fachadas de templos son, entre otros rubros, puntos que deben anotarse a favor de las autoridades, en cuanto al mejoramiento de nuestra ciudad se refiere. Pero existen otras cuestiones que resulta también indispensable encarar, a fin de que la tarea aludida no se malogre.
Nos referimos, en primer lugar, a la venta callejera, cuyas expresiones han llegado, en el centro, a impedir el paso de los peatones y a perjudicar la higiene de un amplio sector. Hay que convenir que eso no puede prolongarse indefinidamente, y que debe buscarse el modo de que el centro quede libre. Por otro lado, no puede seguirse admitiendo el ingreso de carros tirados por caballos dentro de las avenidas, y mucho menos al microcentro: rigen explícitas ordenanzas que no se respetan. Como tampoco puede aceptarse que los perros vagabundos continúen su libre desplazamiento por las calles.
En suma, consignamos tres aspectos donde la acción de la autoridad debiera aportar soluciones urgentes. Se trata de notas de atraso que, realmente, no merece una capital con la importancia de la nuestra.

Tamaño texto
Comentarios