Estoy radicado hace un tiempo en Buenos Aires. Recientemente visité mi querida provincia y grande fue mi agrado al ver que se decidió re-jerarquizar la zona del ex Mercado de Abasto. Sin embargo, noté que los adoquines (tan valiosos y cuidados en la Capital Federal) sufrían las consecuencias del paso del tiempo. También vi que al arreglar otras arterias céntricas, el empedrado que está bajo el asfalto era levantado y trasladado hacia un destino desconocido. Comenté al taxista que me llevaba que sería positivo que los adoquines sobrantes de arreglos en otras calles, se usaran en aquellas arterias que se quieren conservar "a la vieja usanza". Y el chofer me contestó: "sí, lástima que los saquen para venderlos en Salta". Desconozco si esto es cierto o no, pero pongo este comentario en conocimiento de las autoridades municipales.
Alejandro Bru
alejandrobru1@hotmail.com
CONVENCION DE LA MUJER
Con fuegos artificiales habilidosos, el oficialismo indujo a la ciudadanía a plebiscitar su gestión. Mucho tiempo antes de la campaña electoral, el Gobierno publicitó las obras públicas realizadas y por realizar, ocultando que el verdadero motivo para contar con mayoría legislativa en el Congreso nacional es para ratificar el "Protocolo de la convención de la mujer". Esta es una imposición de las internacionales del odio y del dinero para detener el crecimiento poblacional del país, para que no contemos con un vigoroso mercado interno, para seguir siendo un país productor de materia prima barata para los países centrales, a la par que promueve el desarme moral de nuestra sociedad. El Protocolo le impone a nuestro país la despenalización del aborto, legalizar la prostitución y el matrimonio entre homosexuales, la esterilización, etcétera. Es, además, el instrumento para la ocupación de nuestros territorios austral, continental y marítimo, con su inmensa riqueza, que incluye los reservorios de agua potable, tema cuya importancia sigue en la periferia de la conciencia política argentina. Más allá de los votos cautivos de los planes sociales y de los prebendarios, si se hubiera informado el país que el Gobierno necesita mayoría legislativa para aprobar la Convención de la Mujer, otro hubiera sido el resultado de los comicios.
Ramón César Barrera
Ex diputado provincial
S. M. de Tucumán
LA CUMBRE DE LAS AMERICAS
Todas las necesidades a nivel internacional, salud, educación, cultura, trabajo, medio ambiente, éticas, el amaos los unos a los otros, en fin, todo lo que hace a la economía, la tecnología y las ciencias, ya fue expuesto y analizado en innumerables congresos y cumbres. Es de esperar y exigir, con respeto, a los panelistas, presidentes de cada uno de los países integrantes de la Cumbre de las Américas, que en Mar del Plata expongan soluciones de verdad concretas, expeditivas, que logren hacer vibrar a todo el continente americano. Esto, para que sus ciudadanos, sin distinción alguna, mancomunados, se afirmen cada cual desde su región, en la dignidad, el amor, el trabajo y la educación. Que los medios de comunicación se aferren a la transmisión de las soluciones. Los problemas los conocemos y los padecemos. El pueblo así lo ve y lo siente. "Es en el hombre inmenso, en el que sois inmensos".
Juana Sadir de Asfoura
Salta 520
S. M. de Tucumán
UN VIEJO RECLAMO
Cada día se hace más difícil vivir en Tucumán, que parece olvidar que hay gente que apenas tiene para comer y pagar sus impuestos. Lo que no logro comprender es de qué sirve que abone impuestos y servicios, entre ellos alumbrado y limpieza del pasaje donde vivo, si en realidad se ha convertido en un laberinto sin salida, alumbrado por un miserable foco. Y de la limpieza, mejor ni hablar. No sé qué debo hacer, si seguir pagando por algo que no tengo o cerrar la boca y resignarme a vivir marginada. Porque un grupo de personas se adueñó de la calle para colocar sus viviendas. Acaso debo aprender de ellos, y trasladarme con mis pertenencias a donde más me guste, porque no puedo vivir en la casa que me costó tanto sacrificio construir. ¿Alguien me puede brindar una respuesta? Hace más de 13 años que reclamo por lo mismo y aún nadie me dio una solución. A las autoridades competentes les ruego que tengan en cuenta mi pedido. Continuar así se me hace imposible.
Valentina del Valle Díaz
Pasaje Misiones 336
S. M. de Tucumán
JUBILADOS (I)
En espacios televisivos porteños escuché al ministro de Economía de la Nación, Roberto Lavagna, decir que no va a haber aumento de salario para los jubilados. Es decir que nos ha cortado de raíz nuestras esperanzas. Resulta que los $ 100 que les otorgaron a los estatales nacionales los han transformado en remunerativos, y los míseros $ 30 que nos dieron hace poco a los pasivos se mantienen en no remunerativos, es decir que no suman para el aguinaldo. Pregunto: ¿cuántos jubilados y pensionados deberán morir para que el Gobierno nos provea de los haberes que nos hagan emerger del estado de indigencia? Indudablemente somos los injustamente marginados del sistema. Cuando se refieren a nosotros aluden a la seguridad social ¿De cuál seguridad social? ¿De esta que nos ha marginado, violentando a todos los derechos esenciales, como es tener un haber jubilatorio que nos permita vivir con dignidad? La seguridad social debe proveer condiciones igualitarias, integrales y humanizadas.
Roberto Gramajo
Ernesto Padilla 260
Concepción (Tucumán)
JUBILADOS (II)
LA GACETA se preocupó por la situación que atravesamos muchos jubilados, a los que nos aparecieron quitas de haberes no autorizados a favor de mutuales foráneas, enmarcados seguramente en alguna operación delictiva en la que, se puede suponer, no es ajena la Anses en alguno de sus estamentos (aunque la gerenta de Tucumán diga lo contrario). La amplia investigación que efectuó y que publicó el diario, sin duda fue un factor preponderante para que se actúe con la finalidad de eliminar este lamentable hecho. Muchas gracias a LA GACETA y a todos los que nos ayudaron.
Alfredo Arnaldo Albertus
Pasaje Japón 1.433
S. M. de Tucumán







