31 Octubre 2005 Seguir en 
En la calle San Martín al 500, en pleno centro de la ciudad, sobre la vereda sur y pocos metros antes de la intersección con Muñecas, existe un peligroso obstáculo para los millares de personas que por allí transitan a diario. Nos referimos a la armazón metálica con tornillos -que en algún momento sirvió de soporte de un recipiente- que sobresale varios centímetros por sobre el nivel de la acera. Es obvio que crea, para quien va caminando, el riesgo de un tropezón y de una caída, lo que puede acarrear graves consecuencias si se trata de ancianos o de enfermos.
No es la primera vez que hacemos notar la existencia de estas peligrosos elementos que irresponsablemente se dejan en la vía pública. La ciudad está llena de tornillos y de restos de columnas que emergen del embaldosado y que constituyen, como decimos, una amenaza para el peatón que no circule con la vista clavada en el suelo.
Nos parece que no es una tarea titánica la de efectuar un relevamiento de estas situaciones, para proceder a solucionarlas definitivamente, por medio del retiro integral del obstáculo.
No es la primera vez que hacemos notar la existencia de estas peligrosos elementos que irresponsablemente se dejan en la vía pública. La ciudad está llena de tornillos y de restos de columnas que emergen del embaldosado y que constituyen, como decimos, una amenaza para el peatón que no circule con la vista clavada en el suelo.
Nos parece que no es una tarea titánica la de efectuar un relevamiento de estas situaciones, para proceder a solucionarlas definitivamente, por medio del retiro integral del obstáculo.







