Ante las reiteradas invitaciones efectuadas por los medios de comunicación, concurrí a visitar el viaducto del Saladillo, obra arquitectónica que se encuentra a 20 kilómetros del centro de nuestra ciudad. Realmente se trata de una maravilla que no debe dejar de ser visitada por los tucumanos y por los turistas del resto del país, más aún sabiendo que fue declarado Monumento Histórico Nacional. Lamentablemente, todo esto choca con la actitud de los irresponsables de siempre que no cuidan su patrimonio y con la desidia de las autoridades, que no cumplen con su tarea. Me refiero específicamente a la poca limpieza que hay en el lugar y a los daños que sufre el cartel que informa sobre las referencias históricas de la obra. Las fechas fueron borradas y algunas letras sustituidas por otras, haciendo que el visitante no pueda enterarse de los datos que hacen a la historia de Tucumán. Pido que se solucionen estos problemas a la brevedad y que se designe una guardia permanente o al menos en forma parcial para salvarnos de los inescrupulosos de siempre.
Carlos E. Mercado
mercadoc@arnet.com.ar
DISCRIMINACION
Soy un tucumano que hace unos días obtuvo el título de profesor de Historia en E.G.B lll y Polimodal, otorgado por el Instituto de Enseñanza Superior de la Provincia. Pero esta alegría, que compartí con mi familia, con mis amigos y con mis vecinos, no duró mucho, ya que fui rechazado en la inscripción de aspirantes en la Junta de Clasificación, por tener más de 35 años de edad, lo que vulnera mi derecho a trabajar y a no ser discriminado. Qué paradoja. El Estado invirtió en mi educación y hoy, luego de más de cuatro años, objeta mi edad, sin siquiera evaluar mi capacidad profesional. Sería importante que la apertura del gobernador Alperovich no quedara en lo edilicio y que vaya acompañada de una mejor calidad educativa, sin restricciones.
Eduardo Manzur
eduardomanzur07@hotmail.com
VIOLENCIA
La violencia presenta distintas formas y grados, y muchas caras y gestos. La agresión física es la más notoria y vulgar. Pero también es violencia un portazo, un desprecio, las palabras hirientes, la desatención. Hay formas más sutiles, y otras no tanto, como la violación de un semáforo en rojo, el ganar la bocacalle sin preferencia de paso, la discreción en el uso de fondos del Estado, la corrupción, agredir al ecosistema, etcétera. La violencia encierra siempre falta de respeto hacia los demás y hacia uno mismo. Detrás de la falta de respeto hay falta de educación. Los responsables de la falta de educación son los gobernantes y los padres. Vivimos en un Tucumán violento. No es la tecnología la que trae el progreso ni la calidad de vida, sino la educación. El Estado debe ser protector con la educación. No es malo pavimentar, hacer obras, pero es poner el caballo atrás del carro. El progreso y la calidad de vida, la salud, todo viene por añadidura con la educación. La peor de las violencias es excluir a la gente pobre de la educación. Hay que invertir todo recurso y esfuerzo en educación de todos, desde la niñez.
Pablo J.R. Merino
Av. 2 de Abril 380 (4º Piso)
S.M. de Tucumán
PELEA CALLEJERA
Aunque pasaron once meses desde qque se publicó una carta en la que yo aludía a la incontrolada conducta de jóvenes, muchos de ellos menores de edad, que al salir de un local ubicado en San Juan 815, provocan peligrosas peleas callejeras. Hace unos días golpearon a una joven y la dejaron tirada en la vereda. Además, rompieron los vidrios de una despensa ubicada en San Juan y Junín. Ante el escándalo y los gritos que provocaban los que salían del local, llamamos a una ambulancia y a la Policía. Al llegar los agentes primero (porque la ambulancia nunca vino) desaparecieron los agresores y la joven golpeada fue trasladada en un remise. Inmediatamente, los ocupantes del local apagaron las luces y cerraron las puertas. Luego, se hizo presente el Comando Radioeléctrico, con varios policías, para ver qué sucedía. Pero fue en vano, ya no había nadie. Será todo esto causa y efecto, ya que la propietaria del local es una reconocida legisladora quien le alquila el local a otro reconocido legislador.
Carlos Sebastián Bergna
y muchas firmas más
San Juan 808
S.M. de Tucumán
CONVALIDANDO UN ENGAÑO
En la edición del 26/10 se publicó una carta firmada por Emma Myryam López de Rosso, en la que alude a que el edificio en el que ella vive -Corrientes 415- está sin final de obra, lo mismo que les ocurre a otras 26 construcciones. En ese sentido, quiero referirme a la ordenanza por la cual se declara sujeto pasible de tributar a "lugares-espacio" (departamentos-cocheras) ocupados en edificios sin certificado final de obra. Concejales: los adquirentes de esos espacios fueron engañados, con la anuencia y la vista gorda de los respectivos órganos de contralor, que tienen la obligación de extender el correspondiente permiso de edificación, de fiscalizar la obra y corroborar si se realiza de acuerdo con los planos. Además, en caso de haber contravenciones debe corregir, multar o clausurar la obra si corresponde, sin perjuicio de ejercer otras acciones administrativas y legales que marca la ley. Con esta ordenanza, el Concejo Deliberante quiere ahora poner una lápida sobre la inequívoca responsabilidad de dichos órganos de contralor. La obligación del concejal es legislar priorizando el bien común, que en este caso pasa por buscar soluciones que permitan la finalización del trámite correspondiente hasta la asignación de padrones a los titulares, verdaderos obligados de abonar las contribuciones municipales. Confiamos en el razonamiento del intendente para que vete esta ordenanza y haga justicia.
Hugo F. Zamudio
San Juan 161 (P-14-Dpto. 1)
S.M. de Tucumán
TRASLADO AL SANATORIO
El 21/10 necesitaba trasladar en una ambulancia hacia un sanatorio a mi esposo, que se encuentra cuadripléjico. Con ese fin, solicité telefónicamente al Subsidio de Salud el envío de un móvil, confiando en la cobertura del promocionado Plan Complementario, al que aportamos. Me respondieron que no poseen tal servicio, y que debía dirigirme a la Asistencia Pública y pagar el combustible. Obviamente, nada tengo que agradecerle al interventor del Subsidio, Mario Koltan. Ahora, por suerte y gracias a que tengo una prepaga, logré que me reconozcan los descuentos en los remedios -un 70%- sin necesidad de recurrir todas las semanas al subsidio por esas gestiones ¿Podré renunciar, como apoderada, a este plan, que no me sirve de nada? Me niego a seguir siendo explotada.
Amalia Clerici de Vallejo
Virrey Vértiz 3.438
S.M. de Tucumán







