28 Octubre 2005 Seguir en 
EL AGUA
Es sabido que Tucumán posee riqueza hídrica, pero la industria local contamina las aguas. Lo hace con la excusa de que debe ganar dinero y mantener fuentes de trabajo. La población, en tanto, la derrocha permanentemente. Un ejemplo, entre tantos, es que para la limpieza de las veredas ya no se usa la escoba. Esta ha sido reemplazada por el chorro de una manguera que expulsa decenas de litros de agua potable. Se trata de una falta de sensatez y una desaprensión usar lo que cuesta tanto distribuir y potabilizar, para tirarlo a las calles de la ciudad. Es acertada la idea de colocar medidores, cuya instalación no debería ser selectiva, sino masiva. Esto, más que un gasto, será una inversión, por el ahorro que se producirá del líquido elemento. Lo que se pague por el agua debe estar ligado directamente con la cantidad que se consuma. El Estado, en tanto, debe promocionar que la Justicia ponga presos a quienes contaminen los cursos de agua.
Carlos Alberto del Pino
Laprida 642
S.M. de Tucumán
VENDEDORES AMBULANTES
Circular por la calle Maipú, entre San Juan y San Martín, es realmente una pesadilla. Los vendedores ambulantes que invadieron las veredas impiden circular a los peatones, que tienen derecho a circular libremente y no tratando de eludir mesas, sillas, cajones, etcétera, además de escuchar los brutales gritos de los personajes que atienden este "shopping persa". Ni hablar de la higiene del sector. En varias oportunidades se trató de trasladarlos a un predio donde no molestarían a nadie, pero esto fue imposible por la oposición de estos mercachifles que, aduciendo que esta es su única forma de vida, crean el caos. Si todo desocupado optara por hacer los que estos personajes hacen, nuestra ciudad y las zonas aledañas estarían copadas por vendedores ambulantes. Una solución alternativa es que se demarque con una banda amarilla sobre el pavimento de la Maipú, a fin que los ambulantes se ubiquen allí y dejen liberadas las veredas para los transeúntes. Eso sí, tomando los recaudos para que el tránsito vehicular no produzca accidentes, por ejemplo, colocando cintas de protección reflexivas.
Carlos A. Gianserra
Maipú 545
S.M. de Tucumán
EL CONTROL
Han concluido en Tucumán las elecciones, con un triunfo del oficialismo. La oposición, cuya presencia es fundamental para el correcto funcionamiento de la democracia, sufrió la humillante derrota sin siquiera esbozar una mínima autocrítica. La campaña opositora se planteó, en todos los ámbitos, desde la necesidad de efectuar controles: de los gastos público y político, de gestión del Ejecutivo, etcétera. Pregunto: ¿si alguno de los opositores llegaba a ocupar un cargo de diputado nacional, podrían efectuar tales controles en forma eficiente? Les resultaría casi imposible, por cuanto esa función no es inherente al cargo que ocuparían. Curiosamente, la mayoría de los candidatos opositores integró en algún momento la Legislatura provincial, lugar desde el que debían controlar distintas gestiones de los Ejecutivos con los que compartieron el Gobierno. No lo hicieron o lo hicieron tan mal que permitieron que las cosas llegaran al estado de corrupción que hoy denuncian y pretenden controlar. No soy oficialista ni he votado por el Frente para la Victoria. Pero, como tucumano, quiero guardar alguna esperanza de que la suma de poder que el pueblo parece haberle otorgado al gobernador sirva para terminar con las dádivas y con los bolsones, propios del nefasto clientelismo, y para recuperar la dignidad que, parece, hemos perdido.
Jorge Raúl Laskowski
Miguel Lillo 1.191
S.M. de Tucumán
COMBUSTIBLE
En la década del 40, alguien entregaba en las estaciones de servicio una preparación a la que llamaban "sopa", que les reportaba pingües ganancias. Pero no contaron con la astucia de un aprendiz de químico, que obtuvo una muestra para enterarse del contenido de esa preparación. Luego del análisis, supo que se trataba de trementina. Con ello resolvió su problema de reponer la nafta que gastaba a escondidas, con sólo agregar 1 litro de trementina para 20 o 25 litros de nafta (5%). Pasarse de esa medida, por el olor, era denunciarse a sí mismo. El mensaje que se sugiere es que, cuando se agregue cualquier bio combustible a la nafta, no se la denomine alconafta, porque se corre el riesgo de que los tucumanos carguemos combustibles en otro surtidor.
Juan Carlos Paesani Sal
Maipú 494 (1º "A")
S.M. de Tucumán
INSEGURIDAD
Le pedimos al gobernador que adopte las medidas necesarias para que la paz y la seguridad retornen a los barrios Nicolás Avellaneda II, III y Las Acacias, de Cevil Redondo. Sus habitantes somos diariamente asaltados, apedreados e insultados por un grupo de malvivientes que cuenta con el beneplácito del personal policial de esta jurisdicción. Es lógico pensar así ya que los delitos no son resueltos, a pesar de tener nombres y apellidos de los autores. Además, los bienes robados son rematados en la vía pública. Tememos por nuestros hijos. Ante las noticias del incremento del personal policial, solicitamos a los agentes que cumplan con sus funciones y que resguarden la integridad de las personas. Atrás quedaron las elecciones. Ahora es el tiempo de dar soluciones.
Juana Rosa Maidana
(Manz. "E"-Lote 21)
Barrio Nicolás Avellaneda III
S.M. de Tucumán
ASUNT
Ante la situación que se plantea nuevamente en la obra social universitaria, debido a la intención de incrementar los valores del plan complementario y de otras prestaciones por parte del Consejo Directivo, la comunidad de la UNT debe rechazar esta medida en razón de que se desconoce cuál es el real estado económico y financiero de la entidad. Los trabajadores entendemos que la situación de Asunt se puede resolver utilizando, como salvataje, los casi $ 70 millones que generaron los recortes de los aportes patronales que la UNT viene realizando desde octubre de 1999 a la fecha. O emplear los fondos que estaban destinados a la compra del edificio del Comando (unos U$S 9 millones). Esto evitaría que se afecten aún más los magros salarios de los docentes y de los no docentes.
José Eduardo Chasampi
Pasaje Colón 1.970
S.M. de Tucumán
Es sabido que Tucumán posee riqueza hídrica, pero la industria local contamina las aguas. Lo hace con la excusa de que debe ganar dinero y mantener fuentes de trabajo. La población, en tanto, la derrocha permanentemente. Un ejemplo, entre tantos, es que para la limpieza de las veredas ya no se usa la escoba. Esta ha sido reemplazada por el chorro de una manguera que expulsa decenas de litros de agua potable. Se trata de una falta de sensatez y una desaprensión usar lo que cuesta tanto distribuir y potabilizar, para tirarlo a las calles de la ciudad. Es acertada la idea de colocar medidores, cuya instalación no debería ser selectiva, sino masiva. Esto, más que un gasto, será una inversión, por el ahorro que se producirá del líquido elemento. Lo que se pague por el agua debe estar ligado directamente con la cantidad que se consuma. El Estado, en tanto, debe promocionar que la Justicia ponga presos a quienes contaminen los cursos de agua.
Carlos Alberto del Pino
Laprida 642
S.M. de Tucumán
VENDEDORES AMBULANTES
Circular por la calle Maipú, entre San Juan y San Martín, es realmente una pesadilla. Los vendedores ambulantes que invadieron las veredas impiden circular a los peatones, que tienen derecho a circular libremente y no tratando de eludir mesas, sillas, cajones, etcétera, además de escuchar los brutales gritos de los personajes que atienden este "shopping persa". Ni hablar de la higiene del sector. En varias oportunidades se trató de trasladarlos a un predio donde no molestarían a nadie, pero esto fue imposible por la oposición de estos mercachifles que, aduciendo que esta es su única forma de vida, crean el caos. Si todo desocupado optara por hacer los que estos personajes hacen, nuestra ciudad y las zonas aledañas estarían copadas por vendedores ambulantes. Una solución alternativa es que se demarque con una banda amarilla sobre el pavimento de la Maipú, a fin que los ambulantes se ubiquen allí y dejen liberadas las veredas para los transeúntes. Eso sí, tomando los recaudos para que el tránsito vehicular no produzca accidentes, por ejemplo, colocando cintas de protección reflexivas.
Carlos A. Gianserra
Maipú 545
S.M. de Tucumán
EL CONTROL
Han concluido en Tucumán las elecciones, con un triunfo del oficialismo. La oposición, cuya presencia es fundamental para el correcto funcionamiento de la democracia, sufrió la humillante derrota sin siquiera esbozar una mínima autocrítica. La campaña opositora se planteó, en todos los ámbitos, desde la necesidad de efectuar controles: de los gastos público y político, de gestión del Ejecutivo, etcétera. Pregunto: ¿si alguno de los opositores llegaba a ocupar un cargo de diputado nacional, podrían efectuar tales controles en forma eficiente? Les resultaría casi imposible, por cuanto esa función no es inherente al cargo que ocuparían. Curiosamente, la mayoría de los candidatos opositores integró en algún momento la Legislatura provincial, lugar desde el que debían controlar distintas gestiones de los Ejecutivos con los que compartieron el Gobierno. No lo hicieron o lo hicieron tan mal que permitieron que las cosas llegaran al estado de corrupción que hoy denuncian y pretenden controlar. No soy oficialista ni he votado por el Frente para la Victoria. Pero, como tucumano, quiero guardar alguna esperanza de que la suma de poder que el pueblo parece haberle otorgado al gobernador sirva para terminar con las dádivas y con los bolsones, propios del nefasto clientelismo, y para recuperar la dignidad que, parece, hemos perdido.
Jorge Raúl Laskowski
Miguel Lillo 1.191
S.M. de Tucumán
COMBUSTIBLE
En la década del 40, alguien entregaba en las estaciones de servicio una preparación a la que llamaban "sopa", que les reportaba pingües ganancias. Pero no contaron con la astucia de un aprendiz de químico, que obtuvo una muestra para enterarse del contenido de esa preparación. Luego del análisis, supo que se trataba de trementina. Con ello resolvió su problema de reponer la nafta que gastaba a escondidas, con sólo agregar 1 litro de trementina para 20 o 25 litros de nafta (5%). Pasarse de esa medida, por el olor, era denunciarse a sí mismo. El mensaje que se sugiere es que, cuando se agregue cualquier bio combustible a la nafta, no se la denomine alconafta, porque se corre el riesgo de que los tucumanos carguemos combustibles en otro surtidor.
Juan Carlos Paesani Sal
Maipú 494 (1º "A")
S.M. de Tucumán
INSEGURIDAD
Le pedimos al gobernador que adopte las medidas necesarias para que la paz y la seguridad retornen a los barrios Nicolás Avellaneda II, III y Las Acacias, de Cevil Redondo. Sus habitantes somos diariamente asaltados, apedreados e insultados por un grupo de malvivientes que cuenta con el beneplácito del personal policial de esta jurisdicción. Es lógico pensar así ya que los delitos no son resueltos, a pesar de tener nombres y apellidos de los autores. Además, los bienes robados son rematados en la vía pública. Tememos por nuestros hijos. Ante las noticias del incremento del personal policial, solicitamos a los agentes que cumplan con sus funciones y que resguarden la integridad de las personas. Atrás quedaron las elecciones. Ahora es el tiempo de dar soluciones.
Juana Rosa Maidana
(Manz. "E"-Lote 21)
Barrio Nicolás Avellaneda III
S.M. de Tucumán
ASUNT
Ante la situación que se plantea nuevamente en la obra social universitaria, debido a la intención de incrementar los valores del plan complementario y de otras prestaciones por parte del Consejo Directivo, la comunidad de la UNT debe rechazar esta medida en razón de que se desconoce cuál es el real estado económico y financiero de la entidad. Los trabajadores entendemos que la situación de Asunt se puede resolver utilizando, como salvataje, los casi $ 70 millones que generaron los recortes de los aportes patronales que la UNT viene realizando desde octubre de 1999 a la fecha. O emplear los fondos que estaban destinados a la compra del edificio del Comando (unos U$S 9 millones). Esto evitaría que se afecten aún más los magros salarios de los docentes y de los no docentes.
José Eduardo Chasampi
Pasaje Colón 1.970
S.M. de Tucumán







