El laberinto de mañana

Por Angel Anaya. Lavagna, el personaje más ausente en la campaña política.

22 Octubre 2005

BUENOS AIRES.- El ministro de Economía ha sido el personaje público más ausente de la dura campaña electoral, donde el gobierno tuvo, a la postre, mayor presencia. Desde que el proselitismo comenzó, no se vio a Roberto Lavagna, ni de lejos, en circunstancia alguna vinculada a las urnas. Sin embargo, sus activos de gestión han sido los más valiosos que el oficialismo exhibió ante el electorado para seducirlo. Las cifras y los testimonios con que esas tribunas trataron de lucirse se acaban de coronar con el 8,9% de crecimiento del PBI, mientras se espera que superen el cálculo presupuestario oficial. Es lógico, pues, que Kirchner haya señalado que no deben esperarse cambios en la integración gubernamental, en clara alusión a las versiones que días atrás ponían incertidumbre en la permanencia de Lavagna. Porque cambios en esa integración debe haber -se supone- si los ministros candidatos se imponen en las urnas o no alcanzan a lograrlo. Es difícil imaginar que algún aspirante derrotado pueda seguir al frente de una cartera ejecutiva, ni siquiera en una demostración de autonomía tan singular como las usuales del Presidente. Ese índice del PBI ha sorprendido a numerosos analistas que, de todas maneras, ven en las necesidades de inversión el punto más crítico del Gobierno por resolver.
La desaparición de la CGT del cierre de campaña por parte de moyanistas y gordos rivales, ha sido otro dato singular de la compleja telaraña en que se distribuye el peronismo. Una actitud elusiva que contrasta con el rigor contestatario de sindicatos varios vinculados a la central obrera y que tratan de presionar al gobierno a horas de las elecciones. La ciudad porteña ha sido en eso un muestrario de perturbaciones para cientos de miles de ciudadanos que deben votar mañana sobre una gran variedad de listas donde, como en el conurbano, deben buscarse con lupa y con escaso éxito los candidatos con origen sindical. Se trata de otras tantas referencias que pueden ayudar a esclarecer lo que representa el acto electoral de mañana en el proceso de recomposición política que se está operando desde hace tiempo y se ha mostrado con toda crudeza durante la campaña de los grandes partidos. La incógnita más interesante es si esos hechos serán advertidos adecuadamente entre el electorado. El mismo que hace pocos años pidió que se vayan todos, pero que la Fundación del Bicentenario acaba de probar en un informe que fue, más bien, al revés. Es decir, que el grueso de los cargos públicos sigue en poder de veteranos mutantes, muchos de los cuales figuran, de nuevo, en las boletas del domingo. (De nuestra Sucursal)

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