"Los ratifico a todos hasta el primer minuto del lunes". La treintena de funcionarios miró fijo hacia el firmamento, luego de escuchar la frase con la que el gobernador José Alperovich los invitó ayer a servirse el postre. Seguramente, a muchos de los miembros del gabinete, la ironía del mandatario les cayó como un baldazo de agua fría, previo al helado de chocolate, dulce de leche y frutilla que se sirvió como postre ayer en su residencia particular.
Durante la semana, una ola de rumores recorrió los amplios pasillos de la Casa de Gobierno. El run run más fuerte sugería cambios de ministros y de secretarios de Estado, tras las elecciones de mañana. Incluso, varios de los personajes de esta historia, afectados por las versiones, tocaron la puerta del gobernador para pedirle explicaciones. "¿Es verdad lo que se comenta?¿Estoy en los planes futuros?", fueron las preguntas más escuchadas en el antedespacho gubernamental. Las conjeturas alcanzaban a áreas como Seguridad, Desarrollo Productivo y Gobierno. Creció como una bola de nieve e, incluso, se llegó a decir que habría caras nuevas en la mitad de la estructura del Poder Ejecutivo. Cansado de los planteos y algo nervioso por la época electoral, Alperovich organizó ayer un asado en su casa para ratificar a todo el gabinete. Tal vez por conocer de qué se trata o por el temor al ya no ser, hubo asistencia perfecta de la primera línea del PE.
La mentada oxigenación del gabinete quedará para otra oportunidad. En el fondo, todos los funcionarios saben que los cambios responden exclusivamente a impulsos o definiciones del propio Alperovich y no de circunstancias coyunturales de la gestión. Desde una de las mesas instaladas en el quincho que el gobernador posee en su residencia, surgió una frase que describe el pensamiento del mandatario. "José no va a entregar a nadie; no lo hizo antes, menos lo hará ahora", comentó uno de los asistentes al almuerzo.
Durante las tres horas que duró el agasajo criollo, Alperovich hizo un balance sector por sector. "Muchachos, no habrá cambios", insistió ante los comensales, incluyendo al intendente capitalino, Domingo Amaya. Sin embargo, los instó a no dormirse en los laureles, más allá del resultado de las elecciones. "El trabajo entero de un año depende de un buen comienzo de la primavera", señala una frase de origen chino. Desde el lunes habrá un relanzamiento de la gestión. Cada ministro tendrá que exponer sobre sus programas para afrontar la segunda etapa de la administración que dentro de una semana cumplirá dos años.
Una semana movida
"Cualquier poder, si no se basa en la unión, es débil" (Jean de La Fontaine, escritor francés). Las elecciones marcaron un impasse en cuestiones que generan cierto malestar al Gobierno.
En esto se inscriben las reiteradas discusiones salariales que efectuaron los distintos gremios estatales. Este es un tema que causa escozor, ya que en el proyecto de Presupuesto 2006 no se previó partida alguna para el reajuste.Esta semana, los sindicalistas volverán a recorrer los pasillos de la Casa de Gobierno, en busca de respuestas. Lo mismo harán los jubilados. Todo esto, precediendo otro tiempo electoral que se abrirá con vistas a las elecciones de convencionales constituyentes.
En el encuentro de ayer, Alperovich dejó en claro a sus colaboradores que el poder no se regala. Con esto dio a entender que su proyecto político debe ocupar la mayor cantidad de espacios posibles en la próxima confrontación, en la que se dirimirá, nada más y nada menos, que la reforma constitucional, un viejo anhelo de todo gobernante por la cláusula reeleccionista.
"En política sólo triunfa quien pone la vela donde sopla el aire; jamás quien pretende que sople el aire donde pone la vela (Antonio Machado, poeta español)".







