Tanto San Martín como Atlético tienen decenas de miles de simpatizantes pero no son tantos los que aportan como socios activos. Atlético, por ejemplo, tiene 1.500 socios que aportan regularmente. San Martín tendría alrededor de 2.000 socios en esa situación.
"El arreglo al que arribamos con nuestros acreedores era, tal vez, la única forma de pagar que le quedaba a la institución". El presidente decano, Carlos Hasbani, consideró que la importante quita que se realizó a la deuda original y el plazo de 10 años para pagar, permitieron superar un gravísimo problema para una entidad que es parte importante del sentimiento deportivo y social de miles de simpatizantes distirbuidos a lo largo y ancho de la provincia.
En agosto de 2000, según detalló el vicepresidente del club, Vicente Manuel Nicastro, Atlético presentó una solicitud ante el juez para realizar un concurso preventivo de acreedores por un total de $ 8,35 millones (presentación, 1º atapa del proceso). Cuando se realizó la verificación de las deudas, en marzo de 2002, y luego del aconsejamiento del síndico, el monto adeudado quedó reducido a $ 5,12 millones, un 61% del importe inicial (información, segunda etapa del concurso).
Al realizarse la negociación con los acreedores verificados, en mayo de 2004, se convino una deuda total por $ 2,94 millones, un 35% del monto original (negociación, 3º etapa).
Con la conformidad del juez, obtenida en octubre del año pasado, se ratificó el valor anterior de la deuda, $ 2,94 millones (homologación, 4º etapa).
El pago, según lo convenido, se realizará a partir de octubre de 2008, en un plazo de 10 años (cumplimiento, 5º etapa).El ahorro para la institución, destacó Nicastro, será de $ 5,41 millones, equivalente a un 35% de la deuda original.
"El arreglo, que en muchos casos, no cumple con las expectativas que tenían varios acreedores, es, sin dudas, el único camino que nos quedaba para salvar a la institución. La otra vía era cerrar definitivamente las puertas al corazón o al sentimiento de miles de adultos y jóvenes, y no darle ninguna respuesta a quienes les debe el club, desde hace años", dijo Hasbani.
"En 2000-2001 quedamos al ras del suelo"
"El concurso sirvió como una herramienta útil y eficaz para la firma Emilio Luque, porque fue utilizada para proteger la fuente laboral para unas 500 personas, de manera indirecta y un número similar o superior de manera indirecta". Según destacó Sergio Merletti, gerente general de la firma tucumana, ésta permaneció "a dos centímetros del suelo" durante 2000 y 2001 cuando el país entró en crisis.
"Salimos airosos en base a todas las bondades que nos proporcionó la alternativa judicial, y hoy podemos considerar que el resultado del proceso es plenamente exitoso, porque la empresa no sólo se reincorporó sino que está consolidando", dijo el contador Merletti. El profesional recordó que a los numerosos inconvenientes financieros que padecía la empresa se le sumaron los saqueos, lo que puso a Luque en la disyuntiva de cerrar los supermercados o recurrir al concurso. "Los problemas vividos nos movieron a manejar la empresa de una manera totalmente distinta a la que se venía haciendo hasta entonces".





