27 Agosto 2005 Seguir en 
Fabiola Albo está desesperada. Pagó $ 7.000 para que su hija, Solana Carrizo Albo, festeje sus 15 años el 1 de octubre en "El Mirador", uno de los salones del Grand Hotel. Pero, como el inmueble permanece cerrado hace casi un mes, no sabe si podrá agasajar a su hija, como lo había planeado.
"Verónica Diéguez (hija y apoderada del ex propietario, Ramón Diéguez) me había dicho, después del remate del hotel, que me quedara tranquila, que la fiesta no corría riesgos. Pero hasta hoy no puedo dar con Diéguez. Estoy a un mes de la fiesta y no sé nada. Tengo una angustia tremenda, porque no tengo plata para pagar otra fiesta", manifestó, afligida, la mujer.
Hace 15 días, Ramón Diéguez aseguró a LA GACETA que los contratos con particulares y con organizaciones se respetarían, pero hasta ahora no hay precisiones que dejen tranquilos, entre otros clientes, a los familiares de Solana.
A su vez, el nuevo dueño del hotel, Jorge Rocchia Ferro, tramita en la Justicia un pedido de entrega provisoria del local hasta que se resuelva una presentación de la AFIP. El organismo mantiene un pedido de embargo contra el Grand Hotel por una deuda impositiva de $ 2 millones, contraída por Diéguez.Como Fabiola Albo, los 69 ex trabajadores del hotel esperan una solución; en su caso, no para festejar sino para cobrar las indemnizaciones que les corresponden por haber sido despedidos.
Estaba previsto que, durante la audiencia que se realizó ayer en la Secretaría de Trabajo, se consensuara una propuesta, pero Verónica Diéguez se presentó para informar que aún no se definió cómo se efectuarán los pagos ni cuál será el porcentaje.Los trabajadores exigen el pago del 180% del total del monto indemnizatorio (según lo previsto por la ley), pero Diéguez ofreció pagarles sólo el 50%. La empresa prometió tener propuesta firme para el lunes .
"Verónica Diéguez (hija y apoderada del ex propietario, Ramón Diéguez) me había dicho, después del remate del hotel, que me quedara tranquila, que la fiesta no corría riesgos. Pero hasta hoy no puedo dar con Diéguez. Estoy a un mes de la fiesta y no sé nada. Tengo una angustia tremenda, porque no tengo plata para pagar otra fiesta", manifestó, afligida, la mujer.
Hace 15 días, Ramón Diéguez aseguró a LA GACETA que los contratos con particulares y con organizaciones se respetarían, pero hasta ahora no hay precisiones que dejen tranquilos, entre otros clientes, a los familiares de Solana.
A su vez, el nuevo dueño del hotel, Jorge Rocchia Ferro, tramita en la Justicia un pedido de entrega provisoria del local hasta que se resuelva una presentación de la AFIP. El organismo mantiene un pedido de embargo contra el Grand Hotel por una deuda impositiva de $ 2 millones, contraída por Diéguez.Como Fabiola Albo, los 69 ex trabajadores del hotel esperan una solución; en su caso, no para festejar sino para cobrar las indemnizaciones que les corresponden por haber sido despedidos.
Estaba previsto que, durante la audiencia que se realizó ayer en la Secretaría de Trabajo, se consensuara una propuesta, pero Verónica Diéguez se presentó para informar que aún no se definió cómo se efectuarán los pagos ni cuál será el porcentaje.Los trabajadores exigen el pago del 180% del total del monto indemnizatorio (según lo previsto por la ley), pero Diéguez ofreció pagarles sólo el 50%. La empresa prometió tener propuesta firme para el lunes .





