Carameleros de Chile se instalarían en la Argentina

Advertencias de las firmas Ambrosoli y Costa, que pertenecen a un grupo chileno con un 60% de participación en el mercado del caramelo.

22 Julio 2002
La devaluación del peso argentino mejoró la competitividad de algunas actividades y generó condiciones de mercado favorables a ciertas inversiones. Una empresa chilena que fabrica productos dulces amenazó con cerrar sus plantas locales e instalarse en nuestro país a partir del próximo año si continúa la reclasificación de mezclas azucaradas que aplicó la Aduana de Chile en los últimos días. La advertencia surgió de las firmas Ambrosoli y Costa, que pertenecen al grupo chileno Carozzi, que tiene un 60% de participación en el mercado del caramelo en el país trasandino.
Esta reclasificación implica que esta y otras empresas que utilizan estas mezclas como insumo dejan de pagar el arancel general de Chile -7%- para ubicárselas en el que les impone el gravamen consolidado del azúcar, que tiene como tope 98%. De concretarse, la medida implicaría el cierre de cuatro plantas productoras en Chile -refrescos, galletas, chocolate y caramelo-, las que emplean un total de 2.000 personas. "En el largo plazo, esto (la reclasificación) traerá resultados nefastos, porque el impacto del costo del azúcar es muy importante en el precio final de los productos. Nosotros no podemos competir con un producto que viene de la Argentina, que, por Mercosur, no paga ni el 7%", explicó José Juan Llugany, gerente general de Carozzi.
Un problema adicional para la industria -en especial en la de bebidas y jugos- es la casi segura salvaguardia que aplicará el gobierno chileno a la fructosa. Los azucareros del país vecino buscan frenar la entrada de este producto -derivado del maíz-, con lo cual generan un enfrentamiento con los consumidores chilenos de fructosa. Si se aplicara una sobretasa del 30% para la importación de este insumo, la rentabilidad sectorial de la industria alimentaria que usa fructosa caería un 5%.

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