22 Julio 2002 Seguir en 
La devaluación golpeó fuerte en el rubro del papel. Mientras las imprentas y las librerías hacen malabarismo para enfrentar la crisis, los comerciantes también sintieron el impacto al momento de comprar los insumos de papelería, indispensables para los negocios.
Por ejemplo, una resma de papel de 500 unidades que en diciembre costaba $5, ahora oscila entre $10 y $12; el papel de fax que valía $3, trepó a $ 10; un juego de cuatro talonarios de facturas que cotizaba a $38, subió a $60 más IVA, y el papel rollo para tickeadora pasó de $3 a $8.
Atilio Marini, gerente de una imprenta local, afirmó que su empresa está trabajando al 30% de su capacidad operativa. "Todos nuestros insumos, los químicos y las tintas que utilizamos son importados y los precios son variables ya que se mueven con el ritmo del dólar", admitió. "Los papeles importados casi desaparecieron y los nacionales, al estar en mejores condiciones para exportar, también aumentaron", añadió.
El comerciante explicó que otro factor que incide es la falta de crédito y los bonos provinciales. "Nos vemos obligados a pedir anticipo en efectivo para comprar la materia prima y así poder realizar los trabajos que nos solicitan", dijo.
Si bien hasta ahora se consiguen insumos importados, la tendencia es que comiencen a escasear. "Los volantes promocionales que solían hacer muchos negocios quedaron atrás, y eso resiente aún más la actividad", enfatizó Marini.
Panorama similar
En las librerías, el panorama es similar. "Los aumentos constituyen un verdadero dolor de cabeza porque deprimen las ventas hasta casi un 50% porque la gente no tiene poder adquisitivo", dijo Carlos Mulki. "Los insumos importados subieron como el dólar y los bonos encarecen mucho más el producto", agregó. "Ahora los comerciantes compran lo justo y lo más económico", enfatizó.
Otras empresas prefieren vender todos los insumos informáticos en efectivo y los de papel e imprenta con bonos a los que les aplican un desagio de casi el 15%. Además decidieron invertir en otras alternativas más económicas, como el reciclado y las recargas. "En Tucumán hay recursos para compensar la suba de los costos; por eso la gente tiene que asesorarse para lograr eficiencia en los gastos", sugirió Erica Oroño, de Tecnopel.
Sergio Valdez, gerente de la librería San Pablo, reconoció que desde hace casi un mes los precios se mantienen estables. "Después de los fuertes aumentos de los primeros meses del año, los precios están un poco más quietos, pero de todos modos las ventas bajaron", dijo. "La gente se volcó más a lo nacional por el precio", añadió.
Otros efectos
Ricardo Fernández, de la Federación Económica de Tucumán, dijo que las compras de las facturas, recibos, facturas continuas y todos los insumos de papelería comercial se transformaron en verdaderos problemas para los comerciantes. "Xerox dejó de suministrar el A4 de alta calidad y el papel para impresora fiscal aumentó de la mano del dólar", se quejó. "Por suerte, Internet redujo un poco los gastos que ocasionaban los sobres y la papelería de cartas ya que la correspondencia la mandamos por mail y solucionamos esta parte", admitió. "Pero el resto no se puede reemplazar y nos surtimos con productos nacionales", finalizó.
Por ejemplo, una resma de papel de 500 unidades que en diciembre costaba $5, ahora oscila entre $10 y $12; el papel de fax que valía $3, trepó a $ 10; un juego de cuatro talonarios de facturas que cotizaba a $38, subió a $60 más IVA, y el papel rollo para tickeadora pasó de $3 a $8.
Atilio Marini, gerente de una imprenta local, afirmó que su empresa está trabajando al 30% de su capacidad operativa. "Todos nuestros insumos, los químicos y las tintas que utilizamos son importados y los precios son variables ya que se mueven con el ritmo del dólar", admitió. "Los papeles importados casi desaparecieron y los nacionales, al estar en mejores condiciones para exportar, también aumentaron", añadió.
El comerciante explicó que otro factor que incide es la falta de crédito y los bonos provinciales. "Nos vemos obligados a pedir anticipo en efectivo para comprar la materia prima y así poder realizar los trabajos que nos solicitan", dijo.
Si bien hasta ahora se consiguen insumos importados, la tendencia es que comiencen a escasear. "Los volantes promocionales que solían hacer muchos negocios quedaron atrás, y eso resiente aún más la actividad", enfatizó Marini.
Panorama similar
En las librerías, el panorama es similar. "Los aumentos constituyen un verdadero dolor de cabeza porque deprimen las ventas hasta casi un 50% porque la gente no tiene poder adquisitivo", dijo Carlos Mulki. "Los insumos importados subieron como el dólar y los bonos encarecen mucho más el producto", agregó. "Ahora los comerciantes compran lo justo y lo más económico", enfatizó.
Otras empresas prefieren vender todos los insumos informáticos en efectivo y los de papel e imprenta con bonos a los que les aplican un desagio de casi el 15%. Además decidieron invertir en otras alternativas más económicas, como el reciclado y las recargas. "En Tucumán hay recursos para compensar la suba de los costos; por eso la gente tiene que asesorarse para lograr eficiencia en los gastos", sugirió Erica Oroño, de Tecnopel.
Sergio Valdez, gerente de la librería San Pablo, reconoció que desde hace casi un mes los precios se mantienen estables. "Después de los fuertes aumentos de los primeros meses del año, los precios están un poco más quietos, pero de todos modos las ventas bajaron", dijo. "La gente se volcó más a lo nacional por el precio", añadió.
Otros efectos
Ricardo Fernández, de la Federación Económica de Tucumán, dijo que las compras de las facturas, recibos, facturas continuas y todos los insumos de papelería comercial se transformaron en verdaderos problemas para los comerciantes. "Xerox dejó de suministrar el A4 de alta calidad y el papel para impresora fiscal aumentó de la mano del dólar", se quejó. "Por suerte, Internet redujo un poco los gastos que ocasionaban los sobres y la papelería de cartas ya que la correspondencia la mandamos por mail y solucionamos esta parte", admitió. "Pero el resto no se puede reemplazar y nos surtimos con productos nacionales", finalizó.







