30 Julio 2005 Seguir en 
Empresarios del sector citrícola tucumano reconocieron que la crisis desatada en la actividad por una sobreoferta de limones para la industria era previsible y que no debería sorprender a nadie. Pero las imágenes de los limones tirados al costado del camino no dejó de inquietarlos. "Era sabido y fácil de proyectar; es una consecuencia lógica de la superproducción", admitió el industrial citricultor Daniel Lucci, que consideró: "es evidente que llegó la hora de trazar una estrategia inteligente para recuperar la rentabilidad en la actividad".
De igual manera se manifestó el ministro de Desarrollo Productivo, José Manuel Paz. "Está visto que tenemos una actividad muy dependiente de la industria. En los países que producen cítricos con estrategias a largo plazo esta incidencia no supera el 40%, mientras que nosotros dependemos en un 70% de la parte industrial", remarcó. "Esto significa que tenemos que diseñar una estrategia para los próximos 10 años que haga más predecible la actividad", opinó.
El ex presidente de la Asociación Tucumana del Citrus (ATC), Enrique Prado, sostuvo que era sabido que la sobreoferta de limones iba a llevar a las actuales consecuencias. "De acuerdo con estos resultados, están sobrando fruta y hectáreas implantadas con limones. Se habla de que hay un excedente de 350.000 a 400.000 toneladas de la fruta. Por eso, habría que restringir la producción de fruta hasta que los mercados se equilibren nuevamente", sugirió. Estimó que por la actual crisis "la citricultura no va a desaparecer", pero advirtió que se producirá "un fuerte reacomodamiento y, como en todas las actividades, alguien quedará y otros continuarán".
Lucci consideró que habría que trazar una estrategia de achicamiento de la citricultura. "Creo que sobra un 20% de la superficie plantada con limones en Tucumán. Habrá que entender y sostener el 80% restante para que siga siendo rentable y contribuya al bienestar del conjunto", destacó. Añadió que lo que no haga el sector "desde la inteligencia común" se producirá en forma natural, "de manera dolorosa y cruenta". Pese a estos pronósticos desalentadores, el industrial aseguró que todavía es posible contribuir desde la actividad al crecimiento de la provincia.
Por su parte, el economista Víctor Elías señaló que las superproducciones son normales en la agricultura."A veces intentan hacer arreglos para controlar la oferta. En algunos sectores eso funciona, pero a veces se rompe, porque requiere de financiamiento. Así que creo que lo mejor es que se ajuste el mercado solo, porque eso generará los incentivos necesarios para prever estas situaciones", dijo.
En tanto, el titular de la Unión Argentina de Trabajadores y Estibadores (Uatre), Jesús Pellasio, reconoció que hay preocupación entre los trabajadores del limón. "Esperemos que no se dé un cierre anticipado de la campaña", resaltó el dirigente gremial.
De igual manera se manifestó el ministro de Desarrollo Productivo, José Manuel Paz. "Está visto que tenemos una actividad muy dependiente de la industria. En los países que producen cítricos con estrategias a largo plazo esta incidencia no supera el 40%, mientras que nosotros dependemos en un 70% de la parte industrial", remarcó. "Esto significa que tenemos que diseñar una estrategia para los próximos 10 años que haga más predecible la actividad", opinó.
El ex presidente de la Asociación Tucumana del Citrus (ATC), Enrique Prado, sostuvo que era sabido que la sobreoferta de limones iba a llevar a las actuales consecuencias. "De acuerdo con estos resultados, están sobrando fruta y hectáreas implantadas con limones. Se habla de que hay un excedente de 350.000 a 400.000 toneladas de la fruta. Por eso, habría que restringir la producción de fruta hasta que los mercados se equilibren nuevamente", sugirió. Estimó que por la actual crisis "la citricultura no va a desaparecer", pero advirtió que se producirá "un fuerte reacomodamiento y, como en todas las actividades, alguien quedará y otros continuarán".
Lucci consideró que habría que trazar una estrategia de achicamiento de la citricultura. "Creo que sobra un 20% de la superficie plantada con limones en Tucumán. Habrá que entender y sostener el 80% restante para que siga siendo rentable y contribuya al bienestar del conjunto", destacó. Añadió que lo que no haga el sector "desde la inteligencia común" se producirá en forma natural, "de manera dolorosa y cruenta". Pese a estos pronósticos desalentadores, el industrial aseguró que todavía es posible contribuir desde la actividad al crecimiento de la provincia.
Por su parte, el economista Víctor Elías señaló que las superproducciones son normales en la agricultura."A veces intentan hacer arreglos para controlar la oferta. En algunos sectores eso funciona, pero a veces se rompe, porque requiere de financiamiento. Así que creo que lo mejor es que se ajuste el mercado solo, porque eso generará los incentivos necesarios para prever estas situaciones", dijo.
En tanto, el titular de la Unión Argentina de Trabajadores y Estibadores (Uatre), Jesús Pellasio, reconoció que hay preocupación entre los trabajadores del limón. "Esperemos que no se dé un cierre anticipado de la campaña", resaltó el dirigente gremial.





