31 Julio 2005 Seguir en 
Aunque no estamos en el momento de mayor índice de desocupación, la crisis en este aspecto sigue siendo profunda, sobre todo porque los años de persistencia de este problema van generando en quienes buscan empleo un desgaste que ya podría calificarse de crónico por la cantidad de entrevistas, currículums enviados, situaciones de injusticias donde se prefieren otras cosas a la experiencia y capacidad. A menudo se dice que, para conseguir un buen trabajo, hay que tener contactos, observa Alejandro Auviex, experto en Relaciones Públicas. "Eso de alguna manera es cierto, si me conocen es más fácil que confíen en mi para darme una responsabilidad, y eso no sólo en Tucumán sino en todo el mundo", afirma. ¿Qué alternativas tenemos quienes no tenemos esos contactos? "No sólo hay esperanzas sino muchas posibilidades porque nadie nació con contactos sino que en el transcurso de la vida se van adquiriendo. El saber relacionarse es la clave en las entrevistas laborales y no depende de la pertenencia a un grupo social o económico, sino que se vincula con el desarrollo de una inteligencia práctica", dice Auviex.
Lo primero a considerar es nuestro concepto de lo que es una relación: si tengo conciencia que en la entrevista no se pone en juego una vinculación de poder, ni una evaluación, sino el encuentro de dos personas, estoy dando el primer paso para obtener un empleo. El segundo concepto a internalizar es que estoy comunicando constantemente con todo mi ser, no sólo con mis palabras. La otra persona también está haciendo lo mismo, y si me preocupo por escuchar, entender e interpretar su mensaje, es más probable que logre crear esa corriente de empatía necesaria para que yo pueda expresar una personalidad segura.
En tercer lugar es importante preparar las entrevistas: conocer acerca de la empresa a la que concurriré a ofrecer mis servicios, si es posible tener referencias de las personas que me entrevistarán; luego tener en cuenta las preguntas más frecuentes que suelen hacerse: ¿Por qué me he presentado a esta oferta de trabajo?¿Cuál es mi punto más fuerte? ¿Por qué dejé mi último trabajo?¿Cuál quisiera que fuera mi sueldo? o ¿Cuáles son mis metas a futuro?. "Las respuestas deben ser sinceras, simples y cortas. No debe manifestarse nerviosismo o rodeos; siempre la primera parte del mensaje es la que acapara mayor atención y debe transmitir valores", sugiere Auviex. "Antes de ir a la entrevista, lo óptimo es hacer un cuadro FODA (fortalezas, oportunidades, debilidades y amenazas) de sí mismo, para optar a la posición específica de que se trata. Es recomendable llegar dos minutos antes de la hora de nuestra cita y no media hora antes, ya que alargaremos el proceso de espera y nos pondremos molestos y nerviosos sintiendo que no nos atienden", afirma.
Lo primero a considerar es nuestro concepto de lo que es una relación: si tengo conciencia que en la entrevista no se pone en juego una vinculación de poder, ni una evaluación, sino el encuentro de dos personas, estoy dando el primer paso para obtener un empleo. El segundo concepto a internalizar es que estoy comunicando constantemente con todo mi ser, no sólo con mis palabras. La otra persona también está haciendo lo mismo, y si me preocupo por escuchar, entender e interpretar su mensaje, es más probable que logre crear esa corriente de empatía necesaria para que yo pueda expresar una personalidad segura.
En tercer lugar es importante preparar las entrevistas: conocer acerca de la empresa a la que concurriré a ofrecer mis servicios, si es posible tener referencias de las personas que me entrevistarán; luego tener en cuenta las preguntas más frecuentes que suelen hacerse: ¿Por qué me he presentado a esta oferta de trabajo?¿Cuál es mi punto más fuerte? ¿Por qué dejé mi último trabajo?¿Cuál quisiera que fuera mi sueldo? o ¿Cuáles son mis metas a futuro?. "Las respuestas deben ser sinceras, simples y cortas. No debe manifestarse nerviosismo o rodeos; siempre la primera parte del mensaje es la que acapara mayor atención y debe transmitir valores", sugiere Auviex. "Antes de ir a la entrevista, lo óptimo es hacer un cuadro FODA (fortalezas, oportunidades, debilidades y amenazas) de sí mismo, para optar a la posición específica de que se trata. Es recomendable llegar dos minutos antes de la hora de nuestra cita y no media hora antes, ya que alargaremos el proceso de espera y nos pondremos molestos y nerviosos sintiendo que no nos atienden", afirma.





