28 Julio 2005 Seguir en 
La suba de precios registrada en algunos productos alimentarios puso en alerta al Gobierno provincial. Uno de los hechos que más preocupan a la gestión es la previsión de un incremento del 1,2% del costo de vida de este mes en Tucumán. Frente a ese panorama, el Poder Ejecutivo intenta reflotar un acuerdo con los supermercadistas para relanzar una canasta básica de alimentos.
El gobernador José Alperovich manifestó ayer que se está trabajando con el sector privado para que esa canasta llegue al público a partir de la próxima semana. "La idea es que la lista contenga productos de mayor uso, pensando fundamentalmente en las personas de escasos recursos", indicó a LA GACETA Eduardo El Eter, secretario de Relaciones Empresariales, a quien Alperovich encomendó las negociaciones con los supermercadistas.
Hasta ahora, los empresarios del sector no definieron en qué condiciones se relanzaría la canasta de alimentos. "Estamos negociando con nuestros proveedores para saber si es que se mantendrán los precios y, de esa manera, anunciar una canasta que no defraude a la gente", manifestó el presidente de la Cámara de Supermercados y Autoservicios, Guillermo Saccomani.
De hecho, funcionarios y supermercadistas coincidieron en señalar que la nueva canasta no tendría las mismas características que la lanzada en marzo pasado y que estuvo en vigencia durante tres meses. Es posible que ya no se trate de 30 productos a un costo promedio de $ 33. No obstante, el Gobierno pide que el listado incluya, entre otros artículos, fideos, aceite, arroz, polenta, puré de tomates, grasa, harina, azúcar, yerba y sal. "Para contener la inflación sería imprescindible contar con precios de referencia que se mantengan en el tiempo", puntualizó El Eter.
El mismo discurso
Alperovich, junto con el titular del CFI, Juan José Ciácera, entregaron ayer préstamos para PyME. Antes de ese acto, el mandatario habló con la prensa e indicó que los actuales niveles de inflación en el país son preocupantes.
"Se está intentando sostener un dólar alto, pero también están faltando inversiones del sector privado para atender la creciente demanda de productos", dijo el gobernador. Ante ese cuadro, reclamó la necesidad de "ejercer una responsabilidad social empresaria para que no sigan aumentando los precios". Ese discurso de Alperovich coincide con el de los funcionarios nacionales. En tal sentido, el ministro del Interior, Aníbal Fernández, indicó que el Estado no pretende cambiar la economía de libre mercado. Sin embargo, advirtió que los empresarios "no pueden mejorar su rentabilidad más rápido de lo que la situación les permite", según la agencia NA.
Los empresarios tucumanos insisten en consensuar con el Estado un mecanismo que implique la reducción de los costos para sostener sus negocios. En ese aspecto, el presidente de la Cámara de Supermercados consideró que el Gobierno debería también hacer un esfuerzo, reduciendo la carga tributaria y acordando aumentos razonables de tarifas con las empresas de servicios públicos privatizados. Sin embargo, Alperovich consideró que la solución para combatir la inflación no pasa exclusivamente por disminuir tributos. El PE no modificará este año las alícuotas de Ingresos Brutos; en cambio, el gobernador indicó que se está analizando la posibilidad de reducir el impuesto a la Salud Pública. Más aún, el mandatario señaló que, a partir del lunes, el Estado será más duro con las empresas que no regularizaron su situación impositiva a través del plan de facilidades de pago de deudas, que vencerá mañana. "Le pedí a Rentas que me acerque el listado de morosos porque vamos a pedir la quiebra de aquellas firmas que no cumplieron", advirtió.
Polémica por la presión sobre los fabricantes
Algunos supermercadistas consideran que la presión que está ejerciendo el Gobierno sobre los generadores de precios es importante para frenar la escalada de precios. Así coincidieron anoche, Mauricio Negro, gerente de marketing de Gómez Pardo, y el encargado de otro supermercado de esta capital. "Lo que está haciendo el Gobierno, tanto a nivel nacional como provincial, respecto de ejercer presión sobre los proveedores, es un buen apoyo para los expendedores. De lo contrario, la inflación sería mucho mayor, ya que nosotros no somos generadores de precios", consideró Negro.
Según el ejecutivo, otro elemento importante que beneficiará a los consumidores es la instauración de una nueva canasta básica de alimentos, que será acordada en los próximos días.
De la FET
Por el contrario, el titular de la Federación Económica de Tucumán, Humberto Sánchez, no comparte el criterio del Gobierno nacional de presionar sobre los productores y fabricantes. El directivo dijo que si el Poder Ejecutivo pretende que los empresarios no aumenten, deberá acordar con ellos, cediendo, al menos, en la presión impositiva.
Cruces de opiniones por el control estatal
BUENOS AIRES.- El Ministerio de Economía insistió ayer en señalar que no habrá control policial de precios, aunque al mismo tiempo pidió al sector empresario que aporte su granito de arena para mantener la estabilidad en el mercado local. Así lo indicó el secretario de Coordinación, Leonardo Madcur, quien destacó que el Gobierno va a usar todas las herramientas que tenga, no para controlar los precios, sino para que haya estabilidad.
"Tenemos herramientas fiscales, que se suman a la política monetaria del Banco Central. Pero además, los sectores de la economía deben aportar su granito de arena, porque a nadie le conviene que la inflación se convierta en un problema", enfatizó.
Pese a esas declaraciones, el vicepresidente cuarto de la Unión Industrial Argentina, Juan Carlos Sacco, aseguró: "ni el propio Gobierno cree en las medidas que impulsa para tratar de contener los precios". Advirtió, además, que en el país existe un clima enrarecido como consecuencia de la campaña electoral.
"En países desarrollados y normales no se habla del control de precios; pero, lamentablemente, son herramientas a las que se apela contra la inflación y la pobreza", indicó Sacco. (NA)
Reclamo de Kirchner por el costo de insumos
BUENOS AIRES.- El presidente Néstor Kirchner pidió ayer a los proveedores de insumos para la construcción que mantengan los precios en el mercado doméstico, en momentos en el que la actividad vive un clima favorable, ya que en el primer semestre de este año se registró un crecimiento del 8,2%. De esta forma, según los datos del Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec), la construcción muestra los mayores valores alcanzados desde setiembre de 1998.
"Señores empresarios, es muy importante cuidar los costos, entender que esto tiene características estratégicas y que no hay salidas o salvaciones coyunturales", expresó Kirchner en un acto realizado en la Casa Rosada.
Así, instó al empresariado de la construcción a desalentar las subas de precios en el mercado doméstico. "Si nosotros (en el país) tenemos un muy buen manejo de costos y rentabilidades, esto se va a convertir en una política permanente", indicó Kirchner.
El reclamo presidencial se produjo luego de que el Ministerio de Economía multó por casi $ 310 millones a las principales cementeras del país por ponerse de acuerdo para fijar los precios y repartirse el mercado, actuando como un cártel. (DyN)
El gobernador José Alperovich manifestó ayer que se está trabajando con el sector privado para que esa canasta llegue al público a partir de la próxima semana. "La idea es que la lista contenga productos de mayor uso, pensando fundamentalmente en las personas de escasos recursos", indicó a LA GACETA Eduardo El Eter, secretario de Relaciones Empresariales, a quien Alperovich encomendó las negociaciones con los supermercadistas.
Hasta ahora, los empresarios del sector no definieron en qué condiciones se relanzaría la canasta de alimentos. "Estamos negociando con nuestros proveedores para saber si es que se mantendrán los precios y, de esa manera, anunciar una canasta que no defraude a la gente", manifestó el presidente de la Cámara de Supermercados y Autoservicios, Guillermo Saccomani.
De hecho, funcionarios y supermercadistas coincidieron en señalar que la nueva canasta no tendría las mismas características que la lanzada en marzo pasado y que estuvo en vigencia durante tres meses. Es posible que ya no se trate de 30 productos a un costo promedio de $ 33. No obstante, el Gobierno pide que el listado incluya, entre otros artículos, fideos, aceite, arroz, polenta, puré de tomates, grasa, harina, azúcar, yerba y sal. "Para contener la inflación sería imprescindible contar con precios de referencia que se mantengan en el tiempo", puntualizó El Eter.
El mismo discurso
Alperovich, junto con el titular del CFI, Juan José Ciácera, entregaron ayer préstamos para PyME. Antes de ese acto, el mandatario habló con la prensa e indicó que los actuales niveles de inflación en el país son preocupantes.
"Se está intentando sostener un dólar alto, pero también están faltando inversiones del sector privado para atender la creciente demanda de productos", dijo el gobernador. Ante ese cuadro, reclamó la necesidad de "ejercer una responsabilidad social empresaria para que no sigan aumentando los precios". Ese discurso de Alperovich coincide con el de los funcionarios nacionales. En tal sentido, el ministro del Interior, Aníbal Fernández, indicó que el Estado no pretende cambiar la economía de libre mercado. Sin embargo, advirtió que los empresarios "no pueden mejorar su rentabilidad más rápido de lo que la situación les permite", según la agencia NA.
Los empresarios tucumanos insisten en consensuar con el Estado un mecanismo que implique la reducción de los costos para sostener sus negocios. En ese aspecto, el presidente de la Cámara de Supermercados consideró que el Gobierno debería también hacer un esfuerzo, reduciendo la carga tributaria y acordando aumentos razonables de tarifas con las empresas de servicios públicos privatizados. Sin embargo, Alperovich consideró que la solución para combatir la inflación no pasa exclusivamente por disminuir tributos. El PE no modificará este año las alícuotas de Ingresos Brutos; en cambio, el gobernador indicó que se está analizando la posibilidad de reducir el impuesto a la Salud Pública. Más aún, el mandatario señaló que, a partir del lunes, el Estado será más duro con las empresas que no regularizaron su situación impositiva a través del plan de facilidades de pago de deudas, que vencerá mañana. "Le pedí a Rentas que me acerque el listado de morosos porque vamos a pedir la quiebra de aquellas firmas que no cumplieron", advirtió.
Algunos supermercadistas consideran que la presión que está ejerciendo el Gobierno sobre los generadores de precios es importante para frenar la escalada de precios. Así coincidieron anoche, Mauricio Negro, gerente de marketing de Gómez Pardo, y el encargado de otro supermercado de esta capital. "Lo que está haciendo el Gobierno, tanto a nivel nacional como provincial, respecto de ejercer presión sobre los proveedores, es un buen apoyo para los expendedores. De lo contrario, la inflación sería mucho mayor, ya que nosotros no somos generadores de precios", consideró Negro.
Según el ejecutivo, otro elemento importante que beneficiará a los consumidores es la instauración de una nueva canasta básica de alimentos, que será acordada en los próximos días.
De la FET
Por el contrario, el titular de la Federación Económica de Tucumán, Humberto Sánchez, no comparte el criterio del Gobierno nacional de presionar sobre los productores y fabricantes. El directivo dijo que si el Poder Ejecutivo pretende que los empresarios no aumenten, deberá acordar con ellos, cediendo, al menos, en la presión impositiva.
BUENOS AIRES.- El Ministerio de Economía insistió ayer en señalar que no habrá control policial de precios, aunque al mismo tiempo pidió al sector empresario que aporte su granito de arena para mantener la estabilidad en el mercado local. Así lo indicó el secretario de Coordinación, Leonardo Madcur, quien destacó que el Gobierno va a usar todas las herramientas que tenga, no para controlar los precios, sino para que haya estabilidad.
"Tenemos herramientas fiscales, que se suman a la política monetaria del Banco Central. Pero además, los sectores de la economía deben aportar su granito de arena, porque a nadie le conviene que la inflación se convierta en un problema", enfatizó.
Pese a esas declaraciones, el vicepresidente cuarto de la Unión Industrial Argentina, Juan Carlos Sacco, aseguró: "ni el propio Gobierno cree en las medidas que impulsa para tratar de contener los precios". Advirtió, además, que en el país existe un clima enrarecido como consecuencia de la campaña electoral.
"En países desarrollados y normales no se habla del control de precios; pero, lamentablemente, son herramientas a las que se apela contra la inflación y la pobreza", indicó Sacco. (NA)
BUENOS AIRES.- El presidente Néstor Kirchner pidió ayer a los proveedores de insumos para la construcción que mantengan los precios en el mercado doméstico, en momentos en el que la actividad vive un clima favorable, ya que en el primer semestre de este año se registró un crecimiento del 8,2%. De esta forma, según los datos del Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec), la construcción muestra los mayores valores alcanzados desde setiembre de 1998.
"Señores empresarios, es muy importante cuidar los costos, entender que esto tiene características estratégicas y que no hay salidas o salvaciones coyunturales", expresó Kirchner en un acto realizado en la Casa Rosada.
Así, instó al empresariado de la construcción a desalentar las subas de precios en el mercado doméstico. "Si nosotros (en el país) tenemos un muy buen manejo de costos y rentabilidades, esto se va a convertir en una política permanente", indicó Kirchner.
El reclamo presidencial se produjo luego de que el Ministerio de Economía multó por casi $ 310 millones a las principales cementeras del país por ponerse de acuerdo para fijar los precios y repartirse el mercado, actuando como un cártel. (DyN)





