Conmoción en España: Jesús Owono evalúa dejar el fútbol tras la muerte de De Miguel y denuncian hostigamiento a su familia
Devastado por el trágico desenlace del delantero de Tenerife y afectado por la situación de su viuda y su hijo pequeño, el arquero del FC Andorra recibe asistencia psicológica y analiza el retiro profesional. Su entorno denunció agresiones e insultos hacia sus hermanos en el País Vasco y Valencia.
Resumen para apurados
- El arquero Jesús Owono evalúa retirarse del fútbol tras el choque accidental que provocó la muerte del delantero Jesús de Miguel durante un partido en España.
- El FC Andorra asiste psicológicamente al guardameta por una crisis emocional, mientras su entorno denuncia hostigamiento e insultos hacia sus hermanos en España.
- La tragedia frena la carrera de Owono, quien prioriza su salud mental, y enciende alertas sobre la violencia y el acoso que sufren los deportistas y sus familias.
El fallecimiento de Jesús de Miguel a raíz del violento choque sufrido en el duelo entre Tenerife y Andorra desató un drama humano que excede lo deportivo. Jesús Owono, arquero del Andorra y de la selección de Guinea Ecuatorial, atraviesa una profunda crisis emocional y evalúa retirarse del fútbol profesional, sobrepasado por el dolor, la culpa y la imposibilidad de procesar lo ocurrido sobre el terreno de juego.
Frente al delicado cuadro psicológico del futbolista, la dirigencia del club andorrano activó un protocolo de contención con profesionales de la salud mental. El tratamiento busca acompañarlo para que logre asimilar que la acción formó parte de un infortunio del juego, apoyándose también en el análisis de experiencias similares atravesadas por otros deportistas para intentar devolverle la estabilidad anímica. No obstante, las secuelas internas son complejas: “Por mucho que se lo digan, le apena muchísimo. Está muy afectado, sobre todo por el niño de un año y medio que tenía Jesús de Miguel y por su viuda. No sabe cómo gestionar todo esto”, reveló Ana Maye, coordinadora general de la selección de Guinea Ecuatorial y persona de máxima confianza del arquero desde su adolescencia.
El drama se vio agravado por una ola de hostigamiento contra el círculo íntimo del guardameta en territorio español. Según denunció Maye, el hermano menor de Owono, quien juega en divisiones juveniles del fútbol en el País Vasco, sufre constantes agresiones verbales durante los partidos: “Al hermano lo están llamando asesino. Le increpan en su equipo y hasta algunos padres le insultan. Es muy duro. Su hermana, que estudia en la Universidad de Valencia, también está sufriendo”. Ante este escenario de asedio, la dirigente reclamó frenar los ataques y preservar la intimidad del núcleo familiar: “Cree mucho en la Biblia; ojalá pudiera entender que no tiene que cargar con esa culpa, nadie sale a un campo pensando que va a matar a otro jugador. La familia del fallecido ha perdido a un ser muy querido y eso pesa, pero a la familia de él también le ha cambiado la vida para siempre”.
En medio del dolor, el propio arquero rompió el silencio a través de un comunicado difundido por el club para expresar sus condolencias: “Estos han sido los días más difíciles de mi vida. Me cuesta encontrar las palabras y me resulta muy difícil asimilar todo lo que ha ocurrido. Siento un dolor inmenso por la pérdida de Jesús”. Con la actividad competitiva en un segundo plano, el guardameta afrontará las instancias administrativas y deportivas correspondientes mientras prioriza su recuperación anímica junto a profesionales y seres queridos.







