No habrá milagro: San Martín quedó afuera del Reducido y Orfila no superó los números de Yllana

Deportivo Maipú le ganó 3-1 a Güemes y sentenció al “Santo”, que cerrará la temporada ante Colegiales. Las disculpas del DT y del presidente.

SIN PREMIO. Luca Arfaras disputa la pelota con un jugador de Quilmes. La derrota en el Centenario fue el primer paso de una eliminación que se confirmó un día después.
SIN PREMIO. Luca Arfaras disputa la pelota con un jugador de Quilmes. La derrota en el Centenario fue el primer paso de una eliminación que se confirmó un día después. Foto de Matías Napoli Escalero/Especial para LA GACETA.

Resumen para apurados

  • San Martín de Tucumán quedó sin chances de clasificar al Reducido de la Primera Nacional este domingo, tras la victoria de Deportivo Maipú ante Güemes que sentenció su eliminación.
  • El equipo venía de caer 2-1 ante Quilmes. Alejandro Orfila no mejoró el ciclo de Andrés Yllana y completó la peor campaña del club tucumano en la categoría en los últimos diez años.
  • Sin chances de ascender, el Santo cerrará el torneo ante Colegiales y seguirá en la Primera Nacional la próxima temporada, mientras la directiva y el plantel asumen sus errores.
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Ahora sí, ya fue. No habrá milagro posible. San Martín quedó definitivamente fuera del Reducido y la próxima temporada seguirá militando en la Primera Nacional.

El esperable triunfo de Deportivo Maipú sobre el ya eliminado Güemes por 3-1 este domingo dio por tierra con cualquier remota posibilidad de que el equipo de Alejandro Orfila llegara a su partido de la última fecha contra Colegiales con chances de meterse entre los primeros ocho de la zona B.

En realidad, el “Mundo Santo” ya se percibió virtualmente eliminado el sábado, luego de la derrota 2-1 a domicilio ante Quilmes. Las matemáticas obligaron a mantener la incógnita: en caso de que Maipú no venciera al equipo santiagueño y San Martín de San Juan tampoco triunfara en su visita a Nueva Chicago este lunes, el “Santo” llegaría al cotejo en La Ciudadela con alguna mínima expectativa de clasificación.

Pero no hizo falta seguir aguardando para dar por sentenciada la peor campaña de San Martín en una década. Los goles de Brian Orosco, Juan Cruz Giacone y Lisandro Cabrera, este último de penal, catapultaron al “Cruzado” al séptimo puesto, aventajando a Colegiales por diferencia de gol.

A una fecha de la fase regular, ambos suman 51 puntos y están fuera del alcance del conjunto de Bolívar y Pellegrini, décimo con 46. San Martín de San Juan tiene 47 y si suma en su visita a Nueva Chicago estará en condiciones de luchar todavía por un lugar en el Reducido.

Las disculpas

Ya el sábado, en su comparecencia ante la prensa a la puerta del vestuario visitante en el estadio Centenario, tanto Orfila como el presidente Oscar Mirkin pidieron perdón a los hinchas por haber quedado fuera de combate, más allá de que la chance matemática de pelear hasta la última fecha todavía existía.

“Lo dimos todo hasta el último momento e intentamos hacer lo imposible por clasificar, pero por distintas razones no lo pudimos lograr. Yo soy el responsable de que no haya sucedido. Esto me entristece y me acongoja. Todos hicimos lo imposible, pero la obligación de San Martín era entrar al Reducido y pelear por el ascenso, y este año no se nos dio”, afirmó Orfila.

Cuando se le hizo notar que matemáticamente la cosa aún no estaba finiquitada, el técnico uruguayo respondió: “Hoy tengo que hablar con la situación real, implica que con la derrota ante Quilmes se hace cuesta arriba, se tienen que dar un montón de factores para clasificar…”.

“Ahora, si los factores se dan a favor nuestro, vengo el lunes de vuelta, hablo con vos y renovamos la expectativa. Ojalá, la vida nos dé una mínima chance más”, se entusiasmó con cautela Orfila.

24 horas más tarde, la realidad bajó su martillo: el triunfo del “Cruzado” dejó a San Martín sin posibilidades de sobrevida.

Números en rojo

El entrenador uruguayo, que llegó a San Martín en junio sobre el cierre de la primera rueda para reemplazar a Andrés Yllana, no consiguió mejorar los números de su predecesor.

Con Yllana, el equipo ganó cinco partidos, empató siete y perdió cinco. Orfila, hasta ahora, exhibe un récord de seis victorias e idéntica cantidad de igualdades y derrotas, con apenas 24 puntos cosechados sobre 54 posibles. Las campañas de uno y otro no estuvieron a la altura de la expectativa mínima de meter al equipo entre los ocho mejores de la zona.

Una responsabilidad compartida

Mientras Orfila hablaba con los periodistas, a solo unos pasos de él Mirkin esperaba su turno, en una escena al menos llamativa. “Antes que nada quiero pedirles disculpas a los hinchas a los que de alguna manera defraudamos no entrando entre los ocho del Reducido. Tienen que saber que hicimos todos los esfuerzos necesarios en lo deportivo, en lo económico y en lo institucional”, dijo el presidente también dando por sentada la eliminación por anticipado.

Darío Sand, figura de la visita ante Quilmes y referente del plantel, fue uno de los pocos que se detuvo a conversar con la prensa tras la derrota y aludió al momento que vive San Martín en términos categóricos. “Siento mucha tristeza, porque uno se pone objetivos individuales y grupales con el club y no poder cumplirlos es muy frustrante”.

Fiel a su estilo, el arquero dio a entender mucho más de lo expresado por la literalidad de sus palabras. “Muchas cosas no las hicimos bien, no las hicimos bien todos, todos, todos, esto es de todos”, repitió el concepto para que quedara clarito que dirigentes, entrenadores y futbolistas tuvieron su cuota parte de responsabilidad en la pobrísima campaña del equipo.

“Pero bueno, no sirve de nada decirlo públicamente, los trapitos… es adentro, hay que ver todas las cosas que hicimos mal y corregirlas para no repetir los mismos errores”, agregó Sand haciendo un esfuerzo para no pronunciar por completo el refrán que postula que “los trapos sucios se lavan en casa”.

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