Con un tiempo de 1:12:30, el atleta de 34 años se coronó en el medio maratón tras pasar la noche en vela como encargado de un edificio céntrico. La cábala familiar con su beba de diez meses en brazos, el agradecimiento al compañero que le cubrió la guardia y el anhelo de conseguir un sponsor para medirse en la elite nacional.
Resumen para apurados
- Arón Quiroga ganó la media maratón 21K LA GACETA en Tucumán tras competir sin dormir luego de cumplir su guardia nocturna como encargado de edificio.
- El atleta de 34 años, ganador previo de los 10K, compite de forma amateur y sin patrocinadores, combinando extensos turnos laborales con un riguroso entrenamiento diario.
- Con próximas carreras en Santiago del Estero y Concepción, Quiroga busca conseguir patrocinadores para costear viajes y medirse con la élite del atletismo nacional.
Bajo la llovizna en el parque 9 de Julio, Arón Quiroga cruzó la meta de los 21K LA GACETA con los brazos en alto. Apenas le colgaron la medalla, buscó entre el público a su pareja y a su hija Aitana, de diez meses, bien abrigada contra el frío. “Es mi segundo podio con ella; repetimos la cábala y por suerte volvió a salir”, contó sonriente.
Detrás de la marca de 1h 12' 30'' que lo consagró no hay contratos deportivos ni concentraciones, sino una rutina a puro esfuerzo. Quiroga tiene 34 años y trabaja como encargado nocturno en un edificio sobre la calle San Martín al 600. Cumple guardias de nueve horas cada noche y turnos de 24 horas continuas durante los fines de semana. A la largada de la avenida Soldati llegó prácticamente sin pegar un ojo.
Guardias y desvelo
“Casi siempre corro así, desvelado. El año pasado pude conseguir al fin un trabajo seguro, pero lamentablemente los horarios no me favorecen para entrenar. Ahora mismo me estaban reemplazando en el edificio; en cuanto termine todo acá tengo que volver a cubrir esas horas”, explicó sobre sus obligaciones laborales. Para poder estar en la línea de partida, el aguante de los suyos fue fundamental: “Le agradezco a Augusto ‘Pipe’ Gauna, mi compañero que ‘me hizo la gamba’ en el trabajo, porque si no fuera por él yo no habría estado acá. Y también a mi amigo Miguel, que es veterano de la Guerra de Malvinas y siempre me pasa a buscar a las cuatro de la mañana para llevarme a competir en otras provincias”.
A pulmón y sin sponsor
Esa ayuda cercana amortigua los costos en lo cotidiano. Aunque en el ambiente del atletismo ya tiene un nombre ganado, Quiroga corre a pulmón. El presupuesto siempre es un freno: “La mayoría de las personas piensa que tengo un sponsor, pero hasta el momento no tengo nada. Me gustaría competir afuera de la provincia porque me siento con buen nivel para estar en las carreras más importantes del país, pero los pasajes, las inscripciones, los hospedajes y la comida están caros. Ojalá que con esta medalla aparezca algún apoyo”.
Quiroga venía de ganar los 10K en la edición 2025 de LA GACETA. Este año, respaldado por un triunfo reciente en Córdoba frente a rivales de jerarquía, decidió apostar a los 21K. La prueba no le es ajena: fue la distancia con la que debutó a los 18 años, siguiendo los pasos de su madre, quien solía llegar a casa con trofeos de sus competencias.
Orgullo tucumano
A lo largo del circuito, el aliento de la gente se hizo sentir de principio a fin: “Correr en mi provincia es muy especial; no es lo mismo que viajar a otro lado. La gente me alentó durante todo el recorrido: en las esquinas, en las paradas de colectivos y hasta los mismos corredores se tomaban un segundo para darme fuerza. Eso te da una energía tremenda para no aflojar el ritmo. Además es hermoso ver cómo año a año crece la cantidad de atletas de la provincia y también en esta carrera. Como atleta local, es un orgullo inmenso dejar el triunfo en Tucumán”.
A pocos metros, su papá, Juan Carlos Quiroga, siguió de cerca la coronación: “Lo que veo en él es que lo disfruta, lo hace feliz. Para él salir a entrenar una hora y veinte por día no es una carga, es un placer y su cable a tierra. Verlo disfrutar así es una satisfacción hermosa”.
Próximos desafíos
Sin mucho tiempo para aflojar, el ganador de los 21K ya apunta a sus próximos objetivos: el maratón del diario El Liberal en Santiago del Estero el 1.° de noviembre y la prueba de Concepción el 15. Antes de volver al edificio a retomar la guardia, dejó un mensaje para los corredores que comparten su misma realidad: “Para todos los atletas que se identifican conmigo, que tienen familia, trabajo y llegan con lo justo a entrenar: les digo que se puede. Cuesta el doble, pero vale la pena”.








