PARIS, Francia.- Miles de estudiantes secundarios volvieron a llenar las calles en toda Francia, para pedir mejores condiciones educativas, meses antes de una elección presidencial que podría ver a la ultraderecha llegar al poder y cuando el gobierno plantea un fuerte ajuste fiscal. Unas 71.500 personas recorrieron las calles para denunciar la falta de reemplazo de profesores ausentes, horarios sobrecargados y aulas deterioradas.
Organizaciones estudiantiles y sindicatos llamaron además a una gran manifestación el 13 de octubre, al considerar insuficientes las respuestas del gobierno francés a sus reclamos de medidas concretas para mejorar las condiciones de aprendizaje en los liceos.
El ministro de Educación Nacional, Édouard Geffray, anunció que, para el martes, movilizarán a 3.000 profesores sustitutos para cubrir ausencias en medio millar de instituciones de educación secundaria.
Desde finales de septiembre, los estudiantes, en su mayoría de entre 15 y 18 años, reclaman mejoras en el último ciclo de secundaria y la suspensión o cambios en Parcoursup, un sistema de acceso a estudios superiores que consideran poco transparente.
“Mientras no haya 10.000 millones (de euros) sobre la mesa, seguiremos movilizándonos”, afirmó Sabrine Kharbach, vocera de la Union Étudiante. El martes pasado, se movilizaron entre 266.000 y 450.000 personas.
En la Plaza de la Bastilla de París, decenas de jóvenes treparon al famoso monumento situado en el centro, ondeando la bandera francesa y cantando el himno nacional, antes que la policía empezara a desalojar la zona con cargas y gases lacrimógenos.
Sentado en el techo de una parada de colectivos, un estudiante levantaba un cartel que decía: “Motivo de ausencia: demasiado ocupados luchando por nuestro futuro”.
En medio de las protestas, el gobierno busca aprobar en el Parlamento un presupuesto para 2027 con un fuerte ajuste fiscal de 60.000 millones de dólares para limitar el elevado déficit y una deuda pública récord.
Además, los franceses deben elegir el próximo año el sucesor del presidente centroderechista Emmanuel Macron. La ultraderechista Marine Le Pen, favorita en los sondeos, acusó al mandatario de ponerse “siempre del lado de quienes atacan a la policía”.
¿Cómo se encendió la mecha?
El movimiento comenzó el 17 de septiembre, en el liceo Saint-Exupéry de Créteil, al sureste de París, en apoyo a los profesores que estaban en huelga por la falta de personal y recursos. Poco a poco ganó fuerza hasta alcanzar a todo el país. Mientras las tensiones aumentan en el resto del país, la situación en el liceo Saint-Exupéry las autoridades educativas aceptaron enviar más personal, entre ellos un vicedirector y una enfermera. “Nuestras notas estaban bajando. Si no nos hubiéramos movilizado ahora, habría sido un pésimo augurio para el futuro”, dijo el alumno Abderrahmane.
¿Qué piden los estudiantes?
Los alumnos que protestan tienen en su mayoría entre 15 y 18 años; estudian el último ciclo de secundaria, una etapa clave para acceder en Francia a estudios superiores, y su educación obligatoria estuvo marcada por los confinamientos del covid en 2020.
El malestar ya existía desde hace años, especialmente desde la creación en 2018 de Parcoursup, un sistema obligatorio para solicitar plaza en la mayoría de estudios superiores. Pero en la práctica, no todos obtienen una. Además, el proceso de selección enfrenta acusaciones de discriminación, de no respetar los estudios solicitados en prioridad y de falta de transparencia, en particular respecto a los algoritmos utilizados para escoger a los alumnos.












