Resumen para apurados
- En octubre de 2025, la NASA alertó que la Tierra se oscurece y retiene más calor globalmente debido a una menor reflexión solar causada por el deshielo y menos nubes.
- Tras analizar 24 años de datos satelitales, los científicos determinaron que el retroceso del hielo polar y la alteración de corrientes reducen el albedo terrestre.
- El fenómeno amenaza con acelerar el calentamiento global, intensificar eventos climáticos extremos y afectar ecosistemas marinos al crear un ciclo de calor irreversible.
En octubre de 2025, un informe de la NASA encendió las alertas por un fenómeno que podría tener consecuencias sobre el clima del planeta: el oscurecimiento global de la Tierra. Según el estudio, el planeta está reduciendo progresivamente su capacidad para reflejar la radiación solar hacia el espacio y, como consecuencia, absorbe una mayor cantidad de energía.
La investigación fue realizada por científicos del Centro de Investigación Langley de la NASA a partir del análisis de datos obtenidos durante 24 años mediante observaciones satelitales. Los resultados señalaron una disminución sostenida del albedo terrestre, que es la proporción de radiación solar que la Tierra refleja.
Este indicador es importante para el equilibrio térmico del planeta. Una menor reflexión implica que una mayor cantidad de energía solar queda retenida, lo que puede contribuir al calentamiento global.
Por qué la Tierra se está oscureciendo
El estudio identificó varios factores vinculados con la reducción de la capacidad de la Tierra para reflejar la luz solar. Uno de ellos es la disminución de las nubes bajas, que cumplen un papel relevante al funcionar como una especie de espejo natural que devuelve parte de la radiación solar al espacio. Los cambios en la circulación atmosférica estarían relacionados con esta reducción.
Otro factor señalado es el deshielo acelerado de las regiones polares. Las superficies cubiertas de hielo reflejan una importante proporción de la luz solar. Cuando el hielo desaparece, quedan expuestas superficies más oscuras, como el océano y el suelo, que absorben una mayor cantidad de energía.
También se mencionan modificaciones en las corrientes oceánicas, entre ellas la Corriente del Golfo. Estos cambios pueden influir tanto en la formación de nubes como en la manera en que el calor se distribuye en el planeta.
Un desequilibrio entre los hemisferios
El oscurecimiento tampoco se produce de manera uniforme en toda la Tierra. Uno de los puntos destacados del informe es que el hemisferio norte comenzó a absorber significativamente más energía que el hemisferio sur.
Según el análisis, este desequilibrio energético aumentó de manera sostenida pese a que la cantidad total de energía solar que recibe el planeta se mantiene relativamente constante.
El círculo vicioso que preocupa a los científicos
Los factores identificados pueden reforzarse entre sí. Una menor capacidad para reflejar la radiación solar significa una mayor absorción de calor. Ese incremento puede favorecer el deshielo y profundizar las modificaciones climáticas, lo que a su vez puede reducir todavía más la capacidad de reflexión.
De esta manera, el fenómeno puede convertirse en un círculo vicioso, en el que los cambios del sistema climático terminan potenciándose entre sí.
Qué consecuencias podría tener el oscurecimiento global
De mantenerse la tendencia analizada, los especialistas mencionan distintos escenarios posibles. Entre ellos aparecen un aumento de eventos climáticos extremos, como olas de calor más prolongadas, sequías severas y tormentas de mayor intensidad.
El fenómeno también podría afectar a los ecosistemas marinos. El oscurecimiento de los océanos puede modificar las condiciones necesarias para la fotosíntesis del fitoplancton, organismo que ocupa un lugar fundamental en la cadena alimentaria marina.
El informe también plantea la posibilidad de que estos cambios contribuyan a acelerar el calentamiento global y acerquen al planeta a determinados puntos de no retorno climático, con consecuencias ambientales que podrían resultar irreversibles.
Para los científicos, uno de los principales motivos de preocupación no estaría únicamente en el aumento de la temperatura promedio, sino en la velocidad con la que se producen las modificaciones. Un cambio acelerado reduce el tiempo disponible para que los ecosistemas y las sociedades puedan adaptarse a las nuevas condiciones.







