La CIA pierde agentes y temen por sus secretos

Jubilaciones y renuncias golpean a la histórica agencia de inteligencia estadounidense.

La CIA pierde agentes y temen por sus secretos
24 Agosto 2026

Resumen para apurados

  • La CIA sufrió la pérdida de más de 1.000 agentes en Washington desde inicios de 2025 debido a un plan de retiros y recortes impulsado por el gobierno de Donald Trump.
  • La reducción aceleró demoras en el pago de jubilaciones de hasta seis meses, obligando a los exagentes a recurrir a ahorros ante la saturación administrativa federal.
  • El descontento de exagentes con acceso a información confidencial disparó alertas de contrainteligencia y reclamos en el Congreso ante el temor a filtraciones de secretos.
Resumen generado con IA

WASHINGTON, Estados Unidos.- Una ola sin precedentes de jubilaciones y renuncias está golpeando a la Agencia Central de Inteligencia (CIA) de Estados Unidos y se disparan en el gobierno las alertas por riesgos de que se filtren secretos de Estado.

Según estimaciones de “The Washington Post” (publicadas en Argentina por el diario “La Nación”), desde comienzos de 2025 la agencia perdió cientos de empleados -posiblemente más de 1.000- sobre una planta que rondaba los 22.000. Es la mayor reducción de personal desde los recortes de los 90, tras el fin de la Guerra Fría.

El gobierno de Donald Trump había anunciado en mayo de 2025 un plan para recortar unos 1.200 puestos mediante jubilaciones y menor contratación. El proceso se aceleró con un programa de retiro voluntario y con los recortes en la Oficina de Administración de Personal, que redujo su plantilla en un tercio y elevó el tiempo promedio de trámite (y de cobro de jubilación) de 79 a 109 días.

La propia CIA reconoció la saturación en un comunicado interno, en el que pidió paciencia a los nuevos jubilados y ofreció líneas de contacto para quienes llevan más de seis meses sin cobrar. Algunos ex agentes debieron recurrir a ahorros o segundas hipotecas.

El problema excede lo administrativo. Varios especialistas advierten que el número creciente de ex funcionarios con acceso a información y descontentos con la gestión representa un riesgo de contrainteligencia. La crisis de pagos no es exclusiva de la CIA: el año pasado renunciaron más de 330.000 empleados federales, en su mayoría de forma voluntaria. El caso ya llegó al Congreso, donde el senador demócrata Mark Warner reclamó garantías para que el personal de inteligencia reciba los beneficios de su retiro.

Tamaño texto
Comentarios
Comentarios