San Martín atraviesa su peor campaña desde que bajó de Primera: ahora quedó afuera de la zona de Reducido de la Primera Nacional

La derrota con Nueva Chicago y otros resultados dejaron al equipo de Alejandro Orfila noveno en su zona. Los números reflejan un importante retroceso respecto de las últimas temporadas.

CADA VEZ PEOR. San Martín sigue sumando malos resultados y el presente del equipo está lejos de lo que sus hinchas esperan.
CADA VEZ PEOR. San Martín sigue sumando malos resultados y el presente del equipo está lejos de lo que sus hinchas esperan. Matías Napoli Escalero, especial para LA GACETA

Resumen para apurados

  • San Martín de Tucumán quedó noveno y fuera del Reducido de la Primera Nacional tras perder contra Nueva Chicago por sumar solo el 43% de los puntos en la temporada.
  • El club atraviesa su peor desempeño desde el descenso en 2019, marcado por la inestabilidad técnica y la pérdida de efectividad como local en La Ciudadela.
  • Con 13 fechas restantes, el Santo deberá sumar puntos en sus próximos duelos clave como local para reingresar a la zona de clasificación y evitar quedar más relegado.
Resumen generado con IA

Sin vueltas, San Martín vive la peor temporada desde su último paso por la élite del fútbol argentino. Es verdad, no está dicha la última palabra, todavía hay muchos puntos en juego. Sin embargo, los números son claros: a diferencia de los años precedentes, el “Santo” está lejos de ser protagonista en la Primera Nacional.

Sobre llovido mojado: tras la derrota del sábado contra Nueva Chicago en Mataderos –la segunda consecutiva bajo la conducción de Alejandro Orfila-, las victorias de este domingo de Gimnasia y Tiro sobre Temperley y de Deportivo Maipú frente a Atlanta expulsaron de la zona de Reducido a un San Martín que quedó noveno, pero incluso podría ser rebasado por otros cuatro equipos que tienen partidos pendientes.

A falta de 13 fechas para el cierre de la temporada regular, la campaña de San Martín deja demasiado que desear. Entre el ciclo de Andrés Yllana (16 partidos), el interinato de Hernán De Camilo (1) y el nuevo ciclo de Orfila (6), el balance arroja siete triunfos, nueve empates y siete derrotas, para una cosecha total de 30 puntos sobre 69 posibles y un porcentaje de efectividad muy bajo, en torno al 43 por ciento.

Tras el descenso consumado a mediados de 2019, el conjunto de Pellegrini y Rondeau de una u otra manera siempre estuvo entre los protagonistas de la segunda división, sea llegando a la final por el primer ascenso, como ocurrió en 2024, sea peleando en la zona alta de la tabla, como sucedió en la mayoría de las temporadas.

En vista a la indeseada situación actual, los hinchas sienten nostalgia por tiempos mejores, más allá de que la frustración siempre terminó imponiéndose de una u otra manera.

En la recordada campaña de los 44 puntos, de la mano de la dupla Favio Orsi-Sergio Gómez, San Martín tuvo una efectividad de casi el 70%. La irrupción de la pandemia de covid-19 y la consiguiente decisión de la AFA de que no hubiera ascensos directos motivaron que todo volviera a foja cero.

En la temporada 2021, que arrancó con la dupla Orsi-Gómez, seguida del interinato de Floreal García y el posterior desembarco de Pablo De Muner, el “Santo” terminó cuarto tras disputar con Tigre la cima de su zona hasta la última fecha, con una efectividad de casi el 60%. En cuartos del Reducido, fue eliminado por Ferro.

En 2022, el conjunto tucumano incluso superó la línea del 60% de puntos cosechados para terminar tercero en la tabla (se jugó a dos ruedas, todos contra todos), por detrás del campeón Belgrano y del escolta Instituto. En cuartos del Reducido y todavía con De Muner como timonel, fue eliminado en casa por Defensores de Belgrano.

Un año más tarde, con Pablo Frontini como entrenador –antecedido por Iván Delfino y Alexis Ferrero-, San Martín fue víctima de Riestra, también como local, en la primera fase del reducido. Antes había terminado tercero en su zona, con casi el 52% de los puntos en juego.

Ya en 2024, con Diego Flores como timonel de punta a punta, la campaña resultó notable: 81 puntos para terminar líder de su zona con una efectividad del 71%. Clasificado a la final con varias fechas de antelación, San Martín fue una sombra ante Aldosivi en Rosario y tiró por la borda el ascenso que merecía. En el reducido, fracasó en semis en Ciudadela frente a Gimnasia de Mendoza.

Más cerca en el tiempo, el 2025 culminó de manera gris. El año había arrancado bien en lo numérico, bajo la conducción de un hombre de la casa, Ariel Martos. En la primera parte del año, San Martín peleó mano a mano con Atlanta la cima de su zona, pero el inconformismo con el nivel de juego precipitó la llegada de Mariano Campodónico, que empeoró los números de su predecesor.

Finalmente, el equipo culminó la temporada regular sexto en su zona, sin derecho a localía ni ventaja deportiva, algo que Deportivo Morón aprovechó en el arranque del Reducido.

Los números demuestran que el equipo está lejos de lo que quieren sus hinchas

Entre la temporada pasada y la actual hay algo en común: La Ciudadela ya no es una fortaleza. En 2025 el equipo sumó allí sólo el 50% de los puntos disputados y en esta campaña muestra hasta el momento una efectividad de apenas el 51%. Por caso en 2024, conducido por el “Traductor” Flores, fue el equipo con mejor rendimiento en casa, con una única derrota y el 77% de los puntos obtenidos.

El empeoramiento en los números como anfitrión coincide con una acentuada merma de concurrencia a La Ciudadela: para los hinchas, la herida de aquella final perdida en Rosario sigue abierta. Y lógicamente, las subsecuentes campañas del equipo no ayudan a cerrarla.

Justamente, ahora vendrán dos choques como local, frente al San Martín sanjuanino y a Deportivo Madryn, obstáculos ante los cuales el equipo de Orfila, por primera vez en el certamen fuera de zona de Reducido, se juega demasiado.

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