Resumen para apurados
- El árbitro Slavko Vincic recibió críticas por fallos polémicos en la final del Mundial 2026 entre Argentina y España, disputada el 19 de julio, que afectaron el desarrollo.
- La polémica surgió al anular un gol español por supuesta falta previa a Otamendi y expulsar al argentino Enzo Fernández tras una rigurosa primera tarjeta amarilla por protestar.
- Aunque el resultado final no varió, el inconsistente criterio del referí reabre el debate global sobre la rigurosidad y la unificación de criterios en el arbitraje de élite.
Slavko Vincic fue uno de los protagonistas de la final del Mundial 2026. El árbitro esloveno, elegido por la FIFA para dirigir el duelo entre la selección argentina y España, quedó bajo la lupa por dos decisiones puntuales que marcaron el desarrollo del encuentro y alimentaron el debate una vez consumada la victoria española por 1 a 0 en el alargue.
La primera gran polémica llegó en el segundo tiempo suplementario, cuando anuló el gol que había convertido Nico Williams por una falta previa de Mikel Merino sobre Nicolás Otamendi. La acción generó fuertes reclamos de los futbolistas españoles, que consideraron que el contacto no justificaba invalidar la conquista.
Gol anulado de España por una infracción a Otamendi
— telefe (@telefe) July 19, 2026
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Las otras polémicas del partido
La segunda decisión discutida fue la expulsión de Enzo Fernández. El mediocampista recibió correctamente la segunda amarilla por una infracción sobre Pau Cubarsí, pero la controversia se centró en la primera amonestación, que Vincic le mostró por protestar una falta que el árbitro no sancionó. Esa determinación terminó condicionando al volante argentino.
Expulsado Enzo Fernández en Argentina ð¥
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Más allá de esas acciones, el esloveno también fue cuestionado por su criterio disciplinario. En varios pasajes dejó seguir infracciones que parecían merecer tarjeta y luego mostró rigor en otras jugadas similares. Aunque sus fallos no fueron determinantes para definir al campeón, la actuación de Vincic volvió a instalar el debate sobre el arbitraje en el partido más importante del Mundial.







