La Plaza Independencia fue el epicentro de la fiesta en Tucumán por el pase de Argentina a la final

El triunfo 2-1 frente a Inglaterra desató una celebración masiva que se extendió por el centro y distintos puntos de la capital. Hubo bombos, nieve artificial, fuegos artificiales y una marea celeste y blanca.

La Plaza Independencia fue el epicentro de la fiesta en Tucumán por el pase de Argentina a la final

Resumen para apurados

  • Argentina venció 2-1 a Inglaterra y clasificó a la final del Mundial 2026, desatando festejos masivos en la Plaza Independencia de Tucumán tras finalizar el partido.
  • Miles de familias celebraron con cánticos y banderas bajo un fuerte operativo de seguridad policial que controló los accesos para evitar botellas y objetos peligrosos.
  • El festejo pacífico y sin incidentes graves consolida a Tucumán como un punto de encuentro seguro ante la expectativa por la histórica final de la Copa del Mundo.
Resumen generado con IA

No hizo falta una convocatoria. Bastó el pitazo final para que una verdadera marea celeste y blanca inundara las calles. El 2-1 de Argentina sobre Inglaterra, que selló el pase a la final del Mundial 2026, volvió a convertir a Plaza Independencia en el corazón de un festejo multitudinario que reunió a miles de personas durante horas.

La plaza quedó colmada en cuestión de minutos. Era difícil encontrar un espacio libre entre familias, grupos de amigos, parejas, niños y adultos mayores que llegaban con camisetas, banderas y bombos para celebrar una nueva clasificación de la Selección. La nieve artificial voló sobre la multitud, los cánticos se escuchaban desde varias cuadras y, cuando cayó la noche, los fuegos artificiales terminaron de teñir el cielo de celeste y blanco.

Desde temprano, la Policía de Tucumán desplegó un importante operativo de seguridad, diagramado con anticipación para acompañar una celebración que ya se preveía masiva. La Casa de Gobierno permaneció vallada, hubo efectivos de Infantería y personal policial recorriendo de manera permanente la plaza y sus alrededores. Incluso una camioneta atravesó varias veces el centro de la concentración para monitorear el desarrollo de los festejos.

Los controles también se realizaron en los accesos al principal paseo de la capital. Los efectivos impedían el ingreso con bebidas alcohólicas, objetos punzantes y los tradicionales palos de las banderas, mientras que quienes intentaban entrar con botellas debían descartarlas antes de ingresar.

La fiesta no quedó solo en Plaza Independencia. El Parque Avellaneda, el Parque 9 de Julio, la peatonal Mendoza y las principales esquinas de San Miguel de Tucumán también se colmaron de hinchas. Los autos hicieron sonar las bocinas, las motos desfilaron con banderas y desde balcones y veredas se sumaban aplausos y canciones.

Con una convocatoria que desbordó el centro de la ciudad, Tucumán volvió a demostrar cómo vive cada paso de la Selección en un Mundial. Y, pese a la enorme cantidad de personas que participaron de los festejos, la celebración transcurrió sin incidentes de gravedad, en el marco del operativo dispuesto para la ocasión.

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