RELATOS
SAN LA MUERTE Y SUS VARIANTES
JUAN CARLOS ARÁOZ
(Edición de autor – Tucumán)
San la muerte y sus variantes está compuesto por once relatos breves donde lo ominoso opera como caldo de cultivo en el que los personajes respiran y se desplazan con naturalidad. en cada una de las historias, Aráoz nos acompaña sutilmente y cuando ya estamos inmersos, tomados por las sombras de escenarios inquietantes, desaparece y nos deja solos: es allí que los miedos, las miserias y los males inherentes al ser humano se constituyen como amenazas concretas. A veces son criaturas aladas y famélicas que avanzan sobre hogares y cuerpos dispuestas a devorarlos a como dé lugar… A veces es la naturaleza salvaje comportándose arbitrariamente y fuera de nuestro control. Hay fisuras por todas partes: un pozo profundo en el que caer en medio de la noche, un hospital cuyas paredes se expanden y se contraen en una sucesión de signos que lo revelan con vida propia. Hay fisuras entre los personajes… Padres e hijos, hilos o linajes que deberán interrumpirse, y también sacrificios que habrá que realizar si lo que se quiere es, por el contrario, pertenecer a una estirpe. Vínculos que se resquebrajan, locura en ciernes, traiciones, timbas, miseria. Y lo monstruoso que a esta altura ya comienza a hacerse pregunta en nosotros. Aquí la oscuridad es marco pero también develación. A veces se trata de abandonar la idea racional del mundo tal como lo conocemos -acaso la guerra, también presente en este libro, no es, de todos los actos del hombre sobre la tierra, el más inútil e irracional que hayamos concebido?-. Aquí sus consecuencias, impresas para siempre en los cuerpos de quienes huyen. Y si no la abandonamos, esa idea del mundo con certeza implosionará per se, en la medida que avancen las páginas. Es tal la descomposición de elementos, que hasta aquellas historias donde aparentemente nada fuera de lo ordinario sucede, están teñidas de una extrañeza que solo se disolverá al acabar la lectura. Bienvenidos sean estos cuentos de Juan Carlos Aráoz, ya sea porque lo real por estos días es más difícil de digerir que la ficción, ya sea porque leyéndolos, nos habremos proporcionado unas cuantas horas de buena compañía e invención.
© LA GACETA
ELIANA NAVARRO







