Conocer la calidad de la semilla que se utilizará en la futura siembra de los cultivos de granos constituye una premisa fundamental para iniciar adecuadamente un nuevo ciclo agrícola. Esta verificación es realizada por empresas, productores y asesores técnicos en Laboratorios de Semillas habilitados por el Instituto Nacional de Semillas (Inase). El Laboratorio de Semillas de la Estación Experimental Agroindustrial Obispo Colombres (Eeaoc) es uno de los más importantes del noroeste argentino (NOA), debido al número de muestras que procesa anualmente. Así lo precisaron Cynthia Prado, María Amelia Rayó y Franco Scalora, integrantes de esta área.
En este marco, resulta importante conocer la calidad de la semilla de trigo utilizada en la siembra del ciclo agrícola invernal 2026 en Tucumán y en sus zonas de influencia. Como parte de las actividades de transferencia al medio productivo regional, la información generada a partir de las muestras analizadas permite caracterizar las campañas agrícolas en términos de calidad de semilla. Esto posibilita contar con un conocimiento integral del cultivo y disponer de herramientas objetivas para la toma de decisiones de manejo.
El trigo constituye el cereal invernal de mayor importancia en la región; tanto debido a la superficie sembrada como al número de muestras remitidas al laboratorio para la evaluación de su desempeño como semilla. Se analizaron 212 muestras de trigo procedentes de la cosecha 2025, las cuales alcanzaron un poder germinativo promedio del 95% y un peso medio de 1.000 semillas de 36,3 gramos. La variedad más evaluada fue DM Pehuén.
Las 212 muestras procesadas implican un incremento de un 26% de la cantidad, respecto de la campaña 2024. Además, el número constituye el valor más alto de las últimas 10 campañas, y supera ampliamente la media histórica de muestras analizadas en el laboratorio (Ver Figura 1).
Las abundantes precipitaciones registradas durante el ciclo estival 2025/26 permitieron una adecuada recarga del perfil del suelo, lo que favoreció una mayor intención de siembra de cultivos invernales y, en consecuencia, un aumento sostenido en el ingreso de muestras para monitoreo de calidad desde marzo. Alrededor del 70% de las muestras evaluadas se recepcionaron durante este período.
En nuestra región, la planificación de los cultivos invernales suele estar fuertemente condicionada tanto por la disponibilidad de agua útil en el perfil como por el contexto económico y la rentabilidad esperada del cultivo. A raíz de ello, campañas con buenas condiciones hídricas iniciales tienden a reflejarse rápidamente en una mayor demanda de análisis de calidad de semillas.
La calidad fisiológica de la semilla de trigo también fue evaluada y se la realizó mediante el test estándar de germinación o poder germinativo (PG), por medio del cual se determina el porcentaje de semillas capaces de germinar y originar plántulas normales bajo condiciones controladas de laboratorio (International Seed Testing Association -ISTA- 2025).
Las muestras de trigo provenientes del ciclo productivo 2025, alcanzaron un poder germinativo promedio del 95%, el valor más alto registrado en las últimas 20 campañas evaluadas en el Laboratorio de Semillas de la Eeaoc. Este resultado superó por 14 puntos porcentuales al obtenido en la campaña 2024 y en siete puntos porcentuales la media histórica del período analizado (Ver Figura 2).
El incremento de la superficie sembrada con trigo durante el ciclo 2025 se reflejó en un mayor número de muestras remitidas al laboratorio para análisis. A esto se sumaron, en términos generales, buenas condiciones ambientales hacia el final del ciclo y durante la cosecha, situación que favoreció la obtención de semillas de elevada calidad fisiológica en lotes destinados a la producción de semilla.
La excelente calidad determinada en laboratorio, junto con la adecuada disponibilidad de agua acumulada en los perfiles, configura un escenario favorable para el inicio de la campaña 2026, siempre que se priorice la correcta implantación del cultivo mediante el uso de semillas de calidad y tratamientos con fungicidas y/o insecticidas en las semillas, que contribuyan a resguardar el stand de plantas.
En relación con el tratamiento de semillas previo al análisis, el 80% de los ensayos de poder germinativo se realizaron, a solicitud de los clientes, sobre semillas tratadas con fungicidas curasemillas. En promedio, no se observaron diferencias en los valores de PG entre las muestras tratadas y las analizadas sin este tratamiento.
No obstante, debe considerarse que las condiciones controladas de laboratorio difieren significativamente de las que enfrentan las semillas en el campo al momento de la siembra. Factores como la presencia de patógenos y de insectos de suelo, las bajas temperaturas y los elevados niveles de humedad pueden favorecer procesos de deterioro y retrasar la emergencia de las plántulas, justificando así la importancia del tratamiento profesional de semillas.












