Santiago Bulat: “Hay una ventana de oportunidades para la Argentina”

EN TUCUMÁN. Bulat será parte de la Experiencia “Innovación Sostenible”, organizada por LA GACETA.
EN TUCUMÁN. Bulat será parte de la Experiencia “Innovación Sostenible”, organizada por LA GACETA.

Hace 4 Hs

Las oportunidades para un crecimiento sostenido de la economía argentina siguen latentes. La calificadora Standard & Poor´s dio señales de que la Argentina, presidida por Javier Milei, va en la senda correcta, aunque persisten vulnerabilidades: las reservas netas siguen siendo negativas, la inflación supera el ritmo de depreciación cambiaria , la recuperación es desigual entre sectores y el horizonte electoral de 2027 introduce incertidumbre. Esa evaluación de Invecq Consultora tiene sustento en las palabras de uno de sus directores, el economista Santiago Bulat. El consultor, que disertará el jueves, en el Hotel Hilton, en el marco de la Experiencia “Innovación Sostenible”, organizada por LA GACETA, advierte que tardará en acoplar aquellas actividades que hoy apuntalan el crecimiento de las otras que son las tradicionales y que generan más mano de obra en el país. Esta es la entrevista que concedió el economista.

-¿Cómo podemos interpretar la mejora en la calificación crediticia de la Argentina?

-Naturalmente, el mercado celebró de inmediato la noticia dada a partir de la decisión de Standard & Poor´s. Las acciones en el exterior de las compañías argentinas experimentaron un rendimiento enorme; los bancos llegaron a ganar en una sola jornada hasta un 10%, las empresas energéticas, hasta un 6%. Pero, además, veíamos a un Riesgo País que se venía adelantando a esta novedad. Y un dólar que, en términos generales, se mostró quieto. Lo que se espera es que haya una oportunidad para un mayor flujo de inversiones ingresando a la Argentina. Esto permite a que los fondos que no venían al país hoy tengan las condiciones para ingresar, lo que llevará, a su vez, a un mayor volumen de fondos. En consecuencia, tienden a subir los activos, a la espera de aquel mayor flujo.

-¿Esto implica avanzar en la recuperación de la reputación internacional de una Argentina que ha incumplido sus obligaciones?

-Indudablemente. El mercado, en general, celebra las bajas del Riesgo País, la acumulación de reservas internacionales por parte del Banco Central y el equilibrio fiscal. Eso no es otra cosa que recuperar la posibilidad de repagar la deuda. ¿Cómo se hace esa operación? Es tan sencilla la ecuación que lo primero que tenes que mostrar es que los ahorros superen a los gastos. Por eso el superávit fiscal es clave. Pero, además, el Gobierno está acumulando dólares, porque tendrás que hacer frente a algunos compromisos con esa moneda. De allí la necesidad de acumular reservas. Creo que es una combinación de esas variables lo que mejora el scoring de la Argentina a nivel global.

-Pero en la Argentina nada parece ser suficiente…

-Coincido. Creo que lo que está pendiente en varios sectores es empezar a observar aquella recuperación prometida y, de a poco, se está empezando a ver. Articular la energía, la minería, los servicios basados en el Conocimiento y el agro, que son los que lideran la mejora, con las actividades que corren de atrás es lo fundamental. Me refiero a la construcción, a la industria y al comercio. Lo que te indica esta realidad es que la economía está más traccionada por el sector externo que por el interno. Por ahora, el consumo no levanta la actividad económica. Por eso no levanta esa economía en todos sus frentes y la recaudación todavía está floja, porque una parte de la actividad no está repuntando.

-Eso se evidencia en la recaudación, donde los impuestos al consumo no apuntalan los ingresos…

-La recaudación nacional vino cayendo durante varios meses y esto marca una preocupación para el Gobierno. En mayo cambió la tendencia, pero lo que desde Invecq decimos ojo que subió la recaudación total, pero la que está ligada al consumo sigue baja y no hay que perder de vista que los sectores que más aportan son industria, comercio y construcción, que vienen atrasados en esta ola de mejora económica.

-¿Cuándo cree que estas dos velocidades de la economía pueden llegar a complementarse?

-Ese proceso tardará. Cuando uno mira el comportamiento del crecimiento en los países, generalmente lo hacen en conjunto de sus sectores, pero el proceso no es sencillo, aunque aspiro a que ese repunte llegue. La pérdida de empleo se desaceleró en febrero y se mantendrá la tendencia o si es sólo una merma antes de volver a caer. Hay signos que indican que puede llegar a acoplarse más, pero veo que vamos a transitar un 2026 e incluso parte de 2027 con distanciamiento entre sectores que acompañarán el proceso, pero con lentitud.

-Ricardo Arriazu dice que esta otra de las oportunidades que se le presenta a la Argentina para crecer de modo sostenible. ¿Será aprovechada?

-Me parece que eso depende mucho de la política, más que nada por las reglas de juego. Si tenemos un escenario en el que cambian los nombres, pero se dice, por ejemplo, que al RIGI no lo van a tocar, que se respetarán los contratos de ciertas inversiones de largo plazo, creo que el cambio político no puede ser tan grave. Lo que pasa que detrás de ese cambio subyace la idea que se volverán para atrás con un montón de medidas. ¿Por qué Arriazu dice eso? Porque estamos en un momento en el que el mundo demanda bienes que la Argentina provee y, a su vez, la Argentina está en un momento en el que está acelerando las inversiones en sectores claves. Hace un tiempo pensabas que la energía fósil no iba a ser tan necesaria y de repente vemos que el mundo coincide en señalar que se usará por un tiempo más. Y entra una ventana de oportunidades para la Argentina que es importante, en un contexto en que arrancaron las inversiones en Vaca Muerta, con una productividad altísima. Tal vez este momento no hubiera pasado en 2005 o tal vez no pase lo mismo en 2040. Estamos frente a una venta de oportunidades para este momento. Desaprovechar sería, por ejemplo, entrar en ese loop de cambiar las reglas de juego.

-En el camino, el Gobierno viene celebrando la desaceleración inflacionaria. ¿A qué atribuye el divorcio entre la sensación social de que no mejora la micro y el comportamiento de las estadísticas, más allá de las cuestiones técnicas?

-Es un buen punto. Desde la consultora, seguimos un indicador que apunta más al ingreso disponible que al ingreso real. Lo que vemos en eso es ¿cuánta plata le está quedando en el bolsillo a una persona que pagó las expensas, pagó la luz, el gas y el colegio? Una vez que le sacas todo eso, te preguntás cuánto le queda en el bolsillo. Eso es lo que no viene repuntando, el ingreso disponible. Distinto es medirlo a través del salario real. La inflación que tiene una ponderación de autos, de frutas, de verduras, de alquileres y de prepagas, se mueve de una determinada manera, al 2% por caso. Pero no comprás un auto todos los meses, tenés erogaciones que no son iguales para todos. Sí subieron más los costos fijos y eso hace que haya una percepción de que el mango no mejora, aunque haya habido una recomposición salarial por lo menos hasta septiembre del año pasado y que se complica con los ajustes tarifarios para recuperar poder de compra.

-¿Cuánto pesa la gobernabilidad a la hora de gestionar las metas acordadas, por ejemplo, con el FMI?

-Creo que el país va a estar mejora parado hasta el año que viene. Hay que ver cómo continúa la compra de reservas. Lo monetario y lo fiscal continuará en la misma senda. Pero supongamos que no llega a cumplir con todo, creo que el Fondo Monetario acompañará la tarea que hace el Gobierno para corregir el rumbo, tomando en cuenta que está haciendo los deberes. Pasa con las reservas, que no se cumplió la meta, pero el staff técnico ha señalado que vienen cumpliendo otras condicionalidades, aprobamos y seguimos adelante. No están tan exigentes, pero lo más importante pasa por lo fiscal y por eso digo que me preocupa que la recaudación no repunte más rápido. De hecho, esa meta se bajó de 2,2% a 1,4% del PBI. Aun así, no creo que haya demasiado inconveniente con el tema de las condicionalidades.

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Convocatoria a la sociedad toda

En la experiencia “Innovación Sostenible: nuevas tendencias hacia un futuro regenerativo” -organizada por LA GACETA- referentes del sector público, privado, académico y social debatirán desafíos y oportunidades para la transformación económica, tecnológica, humana y ambiental de nuestro tiempo. Se hará desde las 16 del próximo jueves en el hotel Hilton Garden Inn (Miguel Lillo 365). Socios del Club LA GACETA tienen un descuento de un 40% en las entradas. “Vivimos un momento bisagra para la humanidad. El futuro será sostenible, innovador y profundamente humano”, afirman los organizadores. Entre otros expositores estarán Sebastián Piliponsky, Bautista Pino (Red de Innovación Local), Florencia Andriani (UIT) y Pablo Guzman (Citromax). Además, Silvana Cataldo, de Personal y Violeta Lacroze, de Proyecto Ankÿra. Álvaro Bronstein Román (Naranja X), Sofía Ferrari (Argenti Group) y María Eugenia Farías (Puna Bio) serán parte del Conversatorio “Economías del Futuro”. A su vez, habrá otro panel con los economistas Santiago Bulat y Claudio Zuchovicki. Finalmente, disertará Sandra Rossi, especialista en medicina del deporte y neurociencia.

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