Resumen para apurados
- La Municipalidad duplicó la participación en el Ecocanje al cambiar 40 residuos por merchandising de la Selección, impulsando el reciclaje en vísperas del Mundial.
- Casi 200 vecinos recolectaron 15 bolsones de plásticos y cartones. Los materiales serán clasificados y comercializados por una cooperativa local en el Centro de Reciclaje.
- El éxito de la campaña impulsa la separación de residuos y la reducción de basurales, demostrando que la pasión futbolera puede consolidar hábitos sustentables a largo plazo.
Bolsas llenas de botellas plásticas, cajas de cartón, latas y papeles comenzaron a acumularse desde temprano frente al puesto de Ecocanje instalado por la Municipalidad. Pero esta vez había algo distinto. Entre los vecinos que aguardaban su turno aparecían camisetas celestes y blancas, perros con bufandas argentinas y personas que, además de llevar materiales reciclables, buscaban un pequeño símbolo para acompañar el inicio del Mundial 2026.
La propuesta fue sencilla. Quienes acercaran al menos 40 residuos reciclables limpios y secos podían recibir una bandera o una bufanda para alentar a la Selección Argentina. Y el resultado superó las expectativas.
"Pasaron casi 200 personas, el doble de lo que suele ocurrir en otros momentos", contó Rocío Fernández, coordinadora de la Huerta, los Puntos Verdes y Compostá. "Habitualmente recolectamos nueve bolsones de materiales reciclables y hoy ya tenemos 15 llenos. Hemos duplicado lo que solemos juntar y eso nos pone muy contentos".
La iniciativa forma parte del Ecocanje Mundialista, una propuesta que combina el Mes del Ambiente, la cercanía del Día de la Bandera y la pasión futbolera que comienza a sentirse en las calles.
Entre quienes participaron también hubo grupos de estudiantes del Colegio María del Rosario, que llegaron con bolsas cargadas de materiales reciclables y se sumaron con entusiasmo a la propuesta. La presencia de los estudiantes aportó color a una jornada donde la educación ambiental y la participación comunitaria se mezclaron con el clima mundialista que ya comienza a sentirse en la ciudad.
La escena mostró que, a veces, la conciencia ambiental puede encontrar aliados inesperados. Mientras algunos vecinos llegaban por primera vez atraídos por la temática mundialista, otros aprovecharon para volver a participar y llevar materiales que tenían acumulados en sus hogares.
"Tratamos de estar atentos a las distintas fechas para generar propuestas que llamen la atención de los vecinos", explicó Fernández. "Buscamos innovar y sumar a personas que quizás antes no participaban".
Rocío Segura, una estudiante de 23 años que llegó acompañada por Chester, su perro, vestido especialmente para la ocasión con una camiseta. "Me enteré por Instagram y ya venía participando en otros ecocanjes. Me parece que la entrega de banderitas incentiva todavía más a la gente a acercarse y reciclar", señaló.
La joven destacó que muchas veces los vecinos desconocen qué materiales pueden recuperarse. "Hay muchas cosas que tenemos en casa y no sabemos que se pueden reciclar. En estos encuentros aprendemos y eso ayuda mucho", reflexionó.
Detrás de cada botella o cartón entregado hay una segunda oportunidad para esos materiales. Todo lo recolectado es trasladado al Centro de Reciclaje ubicado en el ex Matadero, donde una cooperativa integrada por familias locales clasifica y acondiciona los residuos para su posterior comercialización.
Desde la Secretaría de Ambiente remarcan que el crecimiento de la participación ciudadana también se refleja en otros indicadores, como el aumento en la separación de residuos y la reducción de basurales en distintos puntos de la ciudad.
Mientras tanto, en el Ecocanje Mundialista, la consigna es que esta vez el aliento no sólo es para la Selección. También es para una ciudad que intenta incorporar hábitos más sustentables.
"Mi deseo es que cada vez más vecinos clasifiquen sus residuos y se comprometan con el cuidado del ambiente"- expresó Fernández- "Que cada hogar pueda aportar su granito de arena".
Y si una bandera celeste y blanca sirve como excusa para empezar, mejor todavía.







