El último día de mayo terminó con dos tragedias que sacudieron a los tucumanos. Un hombre, una mujer y un niño de 9 años murieron en un choque entre una camioneta y un camión en la zona de Palo Blanco, La Invernada, sobre la ruta 38. Una niña de 2 años quedó internada. Ese mismo día y en la misma carretera, a la altura de Arcadia, un niño de 7 años y un adolescente de 17 años que viajaban como acompañantes de una mujer de 42 años en una moto fallecieron al chocar contra una camioneta Renault Kangoo. La conductora quedó gravemente herida.
Un día antes, el 30 de mayo a las 11.30, dos personas resultaron heridas en la avenida Perón de Yerba Buena, al chocar una camioneta contra un autoelevador. La conductora de la camioneta quedó atrapada en el interior del vehículo destrozado y debió ser rescatada por personal de emergencias y hospitalizada. El miércoles 3, una mujer policía y su padre, que circulaban en moto por el camino de acceso al Mercofrut, murieron al chocar contra un camión a las 6 de la mañana. También se supo de otro fuerte accidente ocurrido en la madrugada del domingo pasado en la autopista de Circunvalación. Un auto que circulaba de Lules a la capital volcó y el siniestro resultó con cuatro jóvenes heridos o golpeados.
Si el impacto que generaron estas emergencias fue fuerte, más inquietantes resultaron las palabras de ayer de Rodrigo de la Rosa, de la organización Meta Tucumán, que relató que unas personas son hospitalizadas por día a causa de accidentes, lo que equivale -dijo- a 1.500 personas por mes. Dijo que la mayoría son motociclistas, que más del 80% no usa casco, que mucha gente no usa el cinturón de seguridad y que el semáforo en rojo no parece tener significado para motociclistas y ciclistas. En el día de concientización por la seguridad en el tránsito, reclamó por la responsabilidad de control que les compete a las autoridades de seguridad vial de la provincia y de las municipalidades. Además, remarcó que la mayoría de los percances ocurren dentro de la ciudad.
Se trata de un panorama que alarma desde hace muchos años y que pese a las campañas y a los esfuerzos de generar conciencia y acompañamiento de instituciones no se han producido cambios. De la Rosa relató que hace dos años se derogó la ley que exigía enseñanza de educación vial en las escuelas (no se aplicaba) y las autoridades -el Ministerio de Educación- no han estudiado cómo suplir esa ausencia legal.
El referente dijo que se está intentando profundizar con las campañas -habrá un nuevo foro como el del año pasado- y que hay ciudadanos y empresas más comprometidos y solicitó que se estimule más la toma de conciencia, además de la reacción de las autoridades para hallar la forma de controlar la circulación. “Si no nos involucramos esto no va a cambiar; es parte de la transformación cultural que tenemos que llevar a cabo”, definió.







