En un marco eclipsado por la interna libertaria, el otrora Messi de las finanzas, transmutado en un trader comprador y vendedor de productos del mercado de capitales, Luis Caputo, responsabilizó al “peligro kuka” por el aumento, y posterior estancamiento, del riesgo país. Con sus falacias, sobre los beneficios del endeudamiento, agravia el intelecto de los argentinos haciéndose acreedor a un lugar en libro de Guinness como el mayor endeudador del mundo. Posteriormente, y ante el desconcierto de los mercados negó que el kirchnerismo pueda volver al gobierno, dejando entrever que el único riesgo es su incapacidad, para manejar la economía del país. Sin dejar de lado el sarcasmo que lo caracteriza, intentó con falsos slogans convencer a la opinión pública del éxito del plan económico, pero tan solo engañó a Milei para que anticipe la coparticipación a dialoguistas y traidores, e intentar con la foto familiar frenar el aumento del riesgo país; reducir el encaje de los bancos e imponerles comprar bonos nacionales de la deuda; “persuadir” a los ceos amigos del FMI para que el BM habilite una garantía de U$S 2.000 millones para el pago de la deuda e intereses; comprar Derechos de Giro del FMI a EEUU por U$S 819 millones para pagar intereses de refinanciación de la deuda, etc. A los que pagarán la deuda, es decir al pueblo, les dedicó frases alentadoras como “los próximos 18 meses serán los mejores”; “el interés por invertir en Argentina es fenomenal”; “tener deuda no es un problema”; “no dejarán de llegar inversiones por una declaración jurada”, etc. Por último, lo convenció a Milei para que desde el avión presidencial arroje la “bomba” del Súper RIGI, que no es otra cosa que abrir definitivamente la tranquera a los buitres para que se lleven los recursos naturales de los argentinos. Todos los proyectos de este endeudador son frágiles e insostenibles; por lo tanto, colapsarán cuando el pulmotor del endeudamiento deje de funcionar..
José Emilio Gómez joseemiliogomez08@gmail.com







