La cuenta regresiva hacia el Mundial ya está en marcha y la Selección Argentina dio un paso firme en su primer ensayo de preparación. En el Kyle Field de Texas, el equipo dirigido por Lionel Scaloni derrotó por 2 a 0 a Honduras en un amistoso que sirvió para sacar conclusiones positivas, recuperar futbolistas y seguir ajustando detalles de cara al debut en la máxima cita.
Con goles de Lautaro Martínez, de penal, y Giuliano Simeone, la “Albiceleste” fue de menor a mayor y terminó construyendo una victoria cómoda ante un rival que ofreció escasa resistencia. Más allá del resultado, el encuentro permitió observar variantes, darle minutos a jugadores que habitualmente no integran el once titular y confirmar que el funcionamiento colectivo sigue siendo una de las principales fortalezas del campeón del mundo.
Scaloni apostó por una formación con mayoría de suplentes, aunque sin resignar identidad ni protagonismo. Desde el comienzo, Argentina asumió el control de la pelota y buscó instalarse en campo rival. El primer aviso llegó a los seis minutos, cuando Simeone intentó sorprender con un remate desde media distancia que encontró bien ubicado al arquero Edrick Menjívar.
El hijo del “Cholo” fue uno de los futbolistas más activos durante la primera mitad. A los 11’ envió un centro preciso para el “Toro” Martínez, que conectó de cabeza aunque sin demasiada potencia. Poco después, Agustín Giay se proyectó por el sector derecho y volvió a encontrar al delantero del Inter, quien no logró definir con claridad.
Honduras apenas inquietó a los 18’ con un potente remate de Edwin Rodríguez que pasó cerca del travesaño. Fue prácticamente la única acción de riesgo generada por los centroamericanos.
El encuentro atravesaba un tramo discreto cuando apareció una de las mejores acciones argentinas de la etapa inicial. Giovani Lo Celso sacó un fuerte remate que se estrelló en el travesaño y, en el rebote, Nicolás Tagliafico recibió un pisotón dentro del área por parte de Cristopher Meléndez. El árbitro sancionó penal y Lautaro Martínez se encargó de transformarlo en gol a los 36 minutos para establecer el 1 a 0.
La apertura del marcador liberó a la Selección. Con más confianza, Argentina comenzó a mostrar pasajes de muy buen fútbol. Lo Celso volvió a acercarse con un zurdazo que controló Menjívar, mientras que Simeone estuvo cerca de ampliar diferencias antes del descanso. La última emoción del primer tiempo llegó con una espectacular chilena de Lisandro Martínez que pasó muy cerca del travesaño.
La segunda mitad mostró una versión más fluida del conjunto nacional. Apenas transcurridos cuatro minutos, una gran maniobra colectiva terminó con un pase de Simeone para Thiago Almada, que desperdició una ocasión inmejorable al definir desviado.
Sin embargo, el segundo gol no tardó en llegar. A los nueve minutos, Rodrigo De Paul inició una acción que continuaron Almada y Lo Celso. Lautaro Martínez aportó toda su jerarquía con un taco preciso dentro del área y Simeone apareció por sorpresa para empujar la pelota al fondo de la red. La jugada sintetizó varias de las virtudes del equipo: circulación rápida, movilidad y asociación entre sus intérpretes.
Con el 2 a 0, Argentina manejó el trámite con absoluta tranquilidad. Facundo Medina estuvo cerca del tercero con un cabezazo que fue despejado entre el arquero y un defensor sobre la línea.
La última oportunidad clara llegó sobre el cierre, cuando Menjívar evitó el gol de Tomás Aranda con una intervención de gran nivel.
Entre las noticias más alentadoras de la noche apareció el regreso de Cristian Romero. El defensor volvió a sumar minutos después de casi dos meses de ausencia a causa del esguince en la rodilla derecha que sufrió durante un partido de Tottenham por la Premier League. Su recuperación representa una excelente noticia para Scaloni, que considera al cordobés una pieza clave dentro de la estructura defensiva del equipo.
Otra de las cuestiones que siguió de cerca el cuerpo técnico fue la situación de Lionel Messi. El capitán integró el banco de suplentes, pero no sumó minutos. Scaloni y sus colaboradores prefirieron no arriesgar al rosarino, que continúa recuperándose de una molestia muscular sufrida en las últimas semanas.
El triunfo dejó sensaciones positivas. Argentina mantuvo su dominio, mostró profundidad ofensiva, encontró respuestas positivas en varios jugadores y confirmó que llega al Mundial con confianza y una identidad de juego consolidada. Quedan ajustes por realizar y un último amistoso antes del gran desafío.
La Scaloneta ya está en marcha. Y aunque el objetivo principal todavía se encuentra en el horizonte, el camino hacia una nueva ilusión mundialista comenzó con una buena actuación y una victoria que alimenta la expectativa de todo un país.







