Congreso Provincial de Alfabetización: llegó el turno de escuchar a los padres

Más de 300 se unieron y reforzaron la idea de alianza entre escuela y comunidad.

PARTICIPACIÓN. Más de 300 padres estuvieron en el Congreso de Alfabetización, donde se habló de fortalecer la autoridad sobre los hijos.
PARTICIPACIÓN. Más de 300 padres estuvieron en el Congreso de Alfabetización, donde se habló de fortalecer la autoridad sobre los hijos.
Hace 3 Hs

Pocas veces la voz de los padres se hace escuchar en los encuentros docentes, sin embargo, el 2do Congreso Provincial de Alfabetización Innovación y Vínculos “Conectar para enseñar” les reservó un lugar protagónico. Más de 300 padres y madres de alumnos concurrieron, algunos con sus hijos, a la mesa panel que se desarrolló en el hotel Catalinas, donde distintos especialistas ofrecieron herramientas para trabajar los temas que más preocupan a los padres: la convivencia escolar, el acoso escolar, la salud mental, y el cuidado de los alumnos en situaciones complejas. Los padres pidieron escuelas más receptivas a las inquietudes de los padres, un Estado presente y más espacios de diálogo entre escuela y comunidad.

En algunos casos, los padres expusieron cuestiones puntuales como la necesidad de acompañamiento pedagógico y psicológico para sus hijos con alguna dificultad de aprendizaje. Las autoridades tomaron nota y se comprometieron a resolver cada tema.

La apertura del espacio estuvo a cargo de la secretaria de Educación, Gabriela Gallardo, quien destacó la importancia de la participación de las familias en la pedagogía del cuidado que guía la política educativa oficial. “Es necesario que reforcemos la alianza entre escuela y comunidad, sobre todo en estos tiempos tan difíciles. La escuela sola no puede”, insistió.

A su turno Agustina Cosentini, del Equipo ABA explicó los distintos tipos de conflictos que se presentan en la escuela para comprender que “no todo conflicto es bullying” y poder enseñar a los niños a gestionar sus emociones de manera efectiva. También hablaron el secretario de Participación Ciudadana, José Farhat, y el juez de niños, niñas y adolescentes, Federico Moeykens. La misma mesa, denominada “Familias y escuelas: construyendo vínculos que cuidan”, se reeditará mañana, viernes, a las 18.30, en el Colegio San José de Alderetes.

En su conferencia “La escuela como refugio emocional”, Carina Kaplán, investigadora del Conicet, definió a “las violencias en la escuela como un signo o expresión de un dolor social”. “Cuando los niños o jóvenes están bajo formas de sufrimiento social, lo que hacen es expresarse a través de violencias hacia los otros o contra sí mismos, mediante autolesiones o suicidios. Lo que siempre debemos entender es que detrás de las violencias hay sufrimiento”, sentenció de forma rotunda. Bajo esa premisa, invitó a la docencia y a los padres a preguntarse qué les duele a los estudiantes para evitar que la institución sume más padecimientos a una infancia ya vulnerada.

Kaplán propuso hacer “un contrapeso a ese dolor social”, a veces rescatando el valor de un simple “¿cómo te sentís?”. “La escuela puede transformar esos sentires si trabaja con las emociones. Tiene que ser una institución que deje huellas y no cicatrices”, afirmó.

Asimismo, lanzó una dura advertencia sobre el impacto de la tecnología en la subjetividad de los jóvenes. “La cultura digital muchas veces produce estilos afectivos de odio y de crueldad. Las plataformas no son inocuas. Mi hipótesis es que estamos muy conectados con las máquinas y menos conectados al lazo humano”, analizó. Según la investigadora, mientras las redes sociales -bajo el anonimato y el humor- naturalizan la desacreditación y la violencia, la escuela debe erigirse como el espacio de resistencia para la reconstitución del lazo social, la solidaridad y la convivencia, “porque la escuela puede ser también una forma de felicidad colectiva”, aseguró.

La discusión sobre las pantallas también sumó la perspectiva pedagógica de Beatriz Diuk, doctora en psicología, investigadora del Conicet y referente nacional en alfabetización por su propuesta Dale! A contramano del entusiasmo desmedido por la inteligencia artificial, Diuk aportó cautela: “Empieza a haber evidencia de que no es tan seguro que sea mejor usar pantallas que papel y lápiz. En adultos se sabe que se entiende mejor un texto en papel y creo que algunos países se apresuraron en volcarse a lo digital”, sostuvo.

Sin embargo, para Diuk el verdadero enemigo de la alfabetización actual no son los dispositivos, sino las alarmantes tasas de ausentismo pospandemia. “Los chicos están poco tiempo en la escuela. El alumno viene hoy, mañana no; viene dos días y falta tres. Esto hace un enorme daño al proceso pedagógico”, denunció.

¿Por qué faltan los chicos? “Pareciera que hay alguna dificultad de los adultos en imponer su autoridad- dice-. ¿Quién no tuvo un hijo que se levantó a la mañana y dijo no quiero ir a la escuela? Y uno ¿qué dijo? ‘Tenés que ir igual’. Esta última frase es la que no funciona hoy. El ausentismo escolar se ha extendido en todos los sectores de la sociedad. Quizás tenga que ver con una cuestión de valoración de la escuela”, advirtió. Por eso considera rescata el espacio de encuentro con las familias que organiza el Ministerio de Educación . “El compromiso de la familia es fundamental para la alfabetización de los chicos”, concluyó.

Cómo sigue el congreso

Todo sigue hoy en el polideportivo Monseñor Herrera de Aguilares. A las 8.30, conferencia “La escuela como refugio emocional”, a cargo de Carina Kaplan. A las 9.40, Mesa panel de buenas prácticas docentes en habilidades socioemocionales. A las 14.30, conferencia “La enseñanza de la matemática en contextos de cambio: desafíos, sentidos y oportunidades”, a cargo de Patricia Fernández. A las 15.40, mesa panel de buenas prácticas docentes en matemáticas.

A las 16.30, conferencia “Alfabetizar en tiempos de pantallas e inteligencia artificial: enseñar a comprender cuando todo compite por la atención”, a cargo de Ignacio Vuotto.

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