
Resumen para apurados
- El árbitro Nahuel Viñas anuló un penal a Walter Montoya por doble toque en la Copa Argentina, incumpliendo el reglamento IFAB que ordena repetir el remate cuando la pelota entra al arco.
- Montoya se resbaló y rozó el balón con ambos pies antes de marcar. Según la normativa vigente, si el contacto es involuntario y hay gol, la acción no se anula sino que se repite.
- El incidente, vinculado a la 'Ley Julián Álvarez', subraya la necesidad de unificar criterios arbitrales ante cambios reglamentarios para evitar controversias en torneos oficiales.
La clasificación de Gimnasia y Tiro de Salta en la Copa Argentina dejó una jugada que rápidamente se robó toda la discusión. En la tanda de penales frente a Gimnasia y Esgrima de Mendoza, Walter Montoya convirtió su remate, pero el árbitro Nahuel Viñas lo anuló al advertir un doble toque. El problema es que, según el reglamento actual, la resolución no fue completa y eso abrió una fuerte polémica.
La acción recordó de inmediato al penal de Julián Álvarez en la Champions League, cuando también hubo contacto involuntario con ambos pies. Esta vez, Montoya se resbaló al momento de patear y rozó la pelota antes de convertir. El árbitro detectó la secuencia y decidió invalidar el gol, lo que provocó reclamos y confusión en plena definición.
La base del debate está en la actualización reglamentaria de la IFAB, que entró en vigencia el 1 de julio de 2025. Esa modificación establece que, si el ejecutante toca la pelota dos veces de manera involuntaria y el remate termina en gol, el penal debe repetirse. Es decir, anularlo estuvo bien, pero la acción no debía cerrarse ahí.
Hoy el árbitro Nahuel Viñas LE ANULà el penal a Walter Montoya POR DOBLE TOQUE, tras el resbalón, y NO LO DEJà VOLVER A PATEAR, como lo establece la regla hoy.
— Ataque Futbolero (@AtaqueFutbolero) April 15, 2026
Insólito esto que pasó en la Copa Argentina⦠ð³ð¦ð· pic.twitter.com/Nimdht8Jnm
El reglamento también distingue otro escenario: si la pelota no entra después de ese doble toque accidental, entonces corresponde tiro libre indirecto o se considera fallado en una tanda. Pero en este caso puntual, como la pelota sí había ingresado, la decisión correcta era ordenar otra ejecución. Por eso, la determinación arbitral quedó en el centro de las críticas.
La jugada pasó, pero la discusión reglamentaria quedó abierta
Más allá de la polémica, Gimnasia y Tiro logró avanzar de fase. Sin embargo, la escena volvió a instalar una discusión que parecía resuelta después del antecedente de Julián Álvarez. La “Ley Julián Álvarez” había sido pensada justamente para evitar este tipo de fallos grises, pero el caso Montoya dejó una sensación incómoda: el reglamento cambió, aunque en la práctica todavía no siempre se aplica como corresponde.







