De canchas delimitadas con cinta de papel a más de 100 jugadores tucumanos: ¿qué es el pickleball, el deporte que crece en la provincia?

Resumen para apurados
- El pickleball se consolida en Tucumán con 100 jugadores activos y prácticas regulares, impulsado por una dinámica accesible para todas las edades y niveles de experiencia.
- Surgió hace cuatro años con canchas de cinta de papel. Hoy, la Asociación Tucumana organiza entrenamientos semanales tras el éxito del deporte en EE.UU. y el resto del país.
- Con la provincia como sede de la Liga Argentina en abril, el objetivo es profesionalizar la actividad y mejorar la calidad de vida de los tucumanos a través de este deporte.
En Tucumán, el pickleball dejó de ser una curiosidad para transformarse en una tendencia en crecimiento. Con apenas cuatro años de desarrollo en la provincia, el deporte empieza a consolidar una base sólida de jugadores y a despertar el interés de quienes buscan una alternativa distinta, accesible y dinámica.
“Estamos muy contentos por lo que va creciendo este deporte a nivel provincia y también a nivel país, es un deporte para todas las edades”, explica Julieta Gambarte, tesorera de la Asociación Tucumana de Pickleball. La expansión no es casual: su facilidad de aprendizaje y su formato lo vuelven especialmente atractivo. “Es muy fácil de jugarlo, muy divertido e incluso puedo decir que adictivo también”, agrega.
El pickleball combina elementos del tenis, el pádel y el tenis de mesa, pero con una lógica propia. Se juega en una cancha reducida -de 14 por 6 metros- con una pelota de plástico liviana y paletas de fibra. “Es un deporte donde se juega más que nada de Volea, es más plano, no tiene tanto efecto como el pádel”, detalla Gambarte, quien además destaca su accesibilidad. “Quien tenga experiencia en pádel o tenis el pick se le hace mucho más fácil porque te genera menos esfuerzo”, indica.
En la provincia, el impulso llegó desde Estados Unidos. “Estamos aplicando este deporte acá en Tucumán hace ya más de cuatro años. La idea surgió desde mi hermano Gonzalo, que vive allá y lo practica de manera profesional”, cuenta Alejo Lloren Boscarino, presidente de la entidad. Los comienzos fueron tan precarios como entusiastas: “Como primera medida era un armado de cancha como de potrero con cintas de papel”, dijo.
Hoy el panorama es otro. Hay alrededor de 100 jugadores activos y un esquema de entrenamientos consolidado. “Estamos entrenando en la Facultad de Educación Física los martes y viernes de 18:30 a 20:30, y los sábados de 10 a 12”, precisa Boscarino. El rango de edades también explica su crecimiento: “Va desde chicos de 5 o 6 años hasta adultos de 70 o 75”, recuerda.
Uno de los grandes diferenciales del pickleball es que rompe barreras de entrada. “No hace falta tener experiencia con paleta y pelota, es como un ping pong gigante”, resume Boscarino.
El fenómeno tucumano se inscribe en un contexto global. En Estados Unidos, el pickleball es el deporte de mayor crecimiento, con millones de jugadores y miles de canchas nuevas en los últimos años. En ese escenario aparece la figura de Federico Staksrud, uno de los máximos exponentes argentinos. A sus 30 años, es top mundial en varias categorías y refleja el salto de calidad que el país empieza a mostrar en esta disciplina.
Pero en Tucumán, por ahora, el objetivo es otro. “Primero que la gente conozca un deporte fácil de practicar. Otro de los principales objetivos es la calidad de vida”, sostiene Lloren Boscarino. La competencia llegará después. Mientras tanto, la invitación ya está hecha. “No requiere experiencia previa”, cierra Gambarte, mientras recuerda que en la segunda fecha de la Liga Argentina se jugará en Tucumán que será el 18 y el 19 de abril.
El pickleball avanza en silencio, pero con paso firme. Y en Tucumán, ya empezó a jugar su propio partido.







