Apps de transporte, en la mira: empresarios denuncian “competencia desleal” y advierten una crisis en Tucumán

Resumen para apurados
- Julio Haro, empresario de colectivos, denunció hoy en Tucumán la 'competencia desleal' de apps como Uber ante la falta de controles y la caída del 30% en la demanda de pasajeros.
- El sector advierte que las apps operan fuera del sistema laboral formal, mientras los colectivos mantienen 4.000 empleos y gratuidades sociales sin una regulación municipal clara.
- La crisis amenaza la sostenibilidad del transporte público y la renovación de flotas. Se exige un ordenamiento urgente para evitar el colapso del sistema y garantizar la seguridad.
La expansión de las aplicaciones de transporte como Uber volvió a encender la alarma entre los empresarios de colectivos en Tucumán. Julio Haro, titular de la línea 130, expresó esta mañana a LA GACETA su preocupación por lo que considera una “competencia desleal” y cuestionó la falta de controles y regulaciones por parte de las autoridades.
“Con estas concesiones, entre comillas, prácticamente cualquier persona con un vehículo o una moto puede realizar transporte”, señaló el empresario, al tiempo que advirtió que la problemática no se limita a la capital, sino que también impacta de lleno en el sistema metropolitano que conecta San Miguel de Tucumán con localidades como Yerba Buena, Alderetes y San Pablo.
Según el empresario, la irrupción de estas plataformas generó una caída significativa en la cantidad de pasajeros. “Si le ponemos un porcentaje, hablaríamos de un 30% en el transporte metropolitano”, dijo. Además, aclaró que estas aplicaciones operan con trabajadores “totalmente fuera del sistema laboral formal” y sin aportes al erario público.
“El transporte público tiene alrededor de 4.000 empleados con salarios dignos, ART, obra social. Esta competencia desleal está generando trabajadores sin protección laboral ni ingresos suficientes”, sostuvo.
“Nunca va a ser competencia”
Pese a las críticas, Haro relativizó la capacidad de las apps para reemplazar al sistema tradicional. “Uber nunca va a ser competencia con el transporte público”, aseguró. Y fundamentó su postura con ejemplos concretos. “En horas pico o con lluvia, un viaje desde Yerba Buena hasta el parque 9 de Julio llegó a costar $32.000, mientras que nosotros lo hacemos por $1.300”.
En esa línea, consideró que el servicio de transporte público sigue siendo “irreemplazable”, sobre todo por su rol social. “Pretenden que el transporte público sea solo para llevar gratuidades: estudiantes, docentes, policías o personas con discapacidad. Pero a estas plataformas nadie les exige cumplir con esas obligaciones”, cuestionó.
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Reclamos al municipio y costos “ocultos”
Haro también apuntó contra el municipio capitalino por permitir el funcionamiento de estas aplicaciones sin, según él, establecer condiciones equitativas. “El municipio otorga concesiones que no respeta y cada vez impone más gratuidades, pero nunca transparenta el verdadero costo del sistema”, denunció.
Mencionó, además, un estudio realizado por la Universidad Nacional de Tucumán que, según indicó, nunca fue difundido. “Cuando vieron los números, no se habló más del costo. Está escondido y cajoneado”.
El empresario advirtió además sobre el deterioro del parque automotor: “Hoy hay unidades de hasta 20 años circulando, cuando deberían dejar de hacerlo a los 10. Eso pasa porque no se respeta la ecuación económica que permite renovar la flota”.
Servicio sostenido pese a la crisis
A pesar del aumento de los combustibles, Haro aseguró que el transporte metropolitano mantiene su funcionamiento. “No hemos bajado ni una unidad. Estamos prestando servicio al 100%, aunque sea a costa de sacrificios, como postergar pagos”, explicó.
Finalmente, insistió en la necesidad de ordenar el sistema y advirtió sobre los riesgos de continuar sin regulaciones claras. “Estamos llegando a un límite que nos preocupa, incluso por posibles accidentes. El transporte público necesita reglas claras para poder sostenerse”, concluyó.







