Ministerio de Economía nacional. ARCHIVO

Resumen de nota
- La recaudación fiscal argentina cayó 7,5% interanual en el primer trimestre de 2026 por la baja actividad económica, afectando principalmente los ingresos del Gobierno nacional.
- Con ocho meses de retroceso, la caída real de ingresos suma $4,2 billones. Los tributos por exportaciones e IVA lideran la baja, superando la pérdida de las provincias en el reparto.
- La situación eleva la presión sobre el equilibrio fiscal nacional. La dependencia de tributos externos volátiles condiciona el cumplimiento de las metas económicas para este año.
La recaudación fiscal en Argentina encendió señales de alerta durante el primer trimestre de 2026, con una caída que impacta de forma más fuerte en las cuentas del Gobierno nacional que en las provincias.
Según un informe del Instituto Argentino de Análisis Fiscal (IARAF), los ingresos tributarios totales registraron una baja real interanual del 7,5%. Sin embargo, el reparto evidencia un impacto desigual: los recursos que percibe la Nación cayeron un 8%, mientras que la coparticipación destinada a provincias y Ciudad de Buenos Aires retrocedió un 6,5%.
De acuerdo con el análisis —basado en una proyección de inflación del 3% mensual para marzo—, la pérdida total de recursos asciende a unos $4,2 billones a valores constantes. De ese total, cerca de $3 billones corresponden a la Nación y $1,1 billones a los distritos subnacionales.
Recaudación en baja: ocho meses consecutivos de caída
El deterioro de los ingresos tributarios no es un fenómeno aislado. En marzo, la recaudación nacional registró una caída real del 4,5% interanual, marcando el octavo descenso consecutivo.
Entre los factores que explican este comportamiento se destacan:
La menor actividad económica
Cambios en la política tributaria
La reducción de retenciones a las exportaciones
Si se excluyen los tributos vinculados al comercio exterior, la caída de la recaudación en el primer trimestre se ubica en el 6,2% real interanual.
Qué impuestos explican la caída
El informe del IARAF identifica fuertes retrocesos en los principales tributos asociados al comercio exterior:
Derechos de exportación: -38,6%
Derechos de importación: -17,3%
Impuestos internos coparticipados: -16,5%
En contrapartida, el único impuesto que mostró crecimiento fue el de los combustibles, con una suba del 17,3%.
IVA y seguridad social: también en retroceso
El impacto también alcanzó a los tributos más relevantes del sistema:
IVA (neto de devoluciones): caída del 10% real interanual
Aportes y contribuciones a la seguridad social: baja del 3,9%
Estos datos reflejan un enfriamiento generalizado de la economía, que repercute directamente en la capacidad de recaudación del Estado.
Impacto fiscal: más presión sobre la Nación
El mayor golpe sobre las cuentas nacionales responde a la estructura del sistema tributario. La Nación depende en mayor medida de impuestos vinculados al comercio exterior, que fueron los más afectados en este período.
En este contexto, la dinámica de la recaudación se convierte en una variable clave para el equilibrio fiscal y el cumplimiento de los objetivos económicos del Gobierno en 2026.







